Barcelona. 18 cm. LXXII. 341 p., 1 h. Encuadernación en tapa blanda de editorial ilustrada. Colección 'Libro Clásico', numero coleccion(150). Espronceda, José de 1808-1842. Poesías. Edición, Domingo Yndurain. Bibliografí p. LXXI-LXXII. Ynduráin, Domingo. 1943-2003 .. Este libro es de segunda mano y tiene o puede tener marcas y señales de su anterior propietario. 8402074502
José Ignacio Javier Oriol Encarnación de Espronceda y Delgado fue un poeta español de la época del Romanticismo, considerado como el más destacado poeta romántico español. Nació en Almendralejo en la Provincia de Badajoz en 1808. Estudió en el colegio de San Mateo de Madrid, donde tuvo como profesor a Alberto Lista, a quien siguió en el colegio fundado por el mismo. A los quince años creó con sus amigos Ventura de la Vega, y Patricio de la Escosura una sociedad secreta a la que llamaron los Numantinos (1823-1825), según decían, para vengar la muerte de Rafael del Riego. En 1823 funda junto a otros alumnos de Alberto Lista la academia del Mirto, para continuar con las enseñanzas del clausurado colegio que Lista fundara (colegio libre de San Mateo).1 Denunciado por sus actividades intelectuales en 1825 fue desterrado a un monasterio de Guadalajara durante cinco años. Posteriormente viajó por Alemania, Bélgica, los Países Bajos, Francia, Inglaterra y Portugal (donde se enamoró de Teresa Mancha, hija del coronel liberal emigrado Epifanio Mancha) en su condición de exiliado liberal. Participó en las oleadas revolucionarias de 1830 junto con unos antiguos amigos suyos. Poco después Teresa se casaría por orden de su padre con un comerciante llamado Guillermo del Amo; sin embargo se reencontrarían en París en 1833. Con ella regresó a España, junto con otros liberales, gracias a la amnistía declarada tras la muerte del soberano Fernando VII, en 1833. En 1838 Teresa se apartó de Espronceda y poco después murió. A partir de aquí Espronceda se dedicó a la política y al periodismo. Se enroló en la Milicia Nacional llegando a ser Primer Teniente de la Compañía de Cazadores de Madrid. En 1841 es nombrado secretario de la Legación española en La Haya y poco después es elegido diputado progresista en Almería. Fue elegido parlamentario ante las Cortes Generales, en 1842 por el Partido Progresista. Murió a los treinta y cuatro años de garrotillo (difteria) en ese mismo año de 1842, cuando se iba a casar con Bernarda de Beruete. Durante su estancia en el monasterio, y alentado por su maestro, el erudito y poeta sevillano Alberto Lista, comenzó a escribir el poema histórico El Pelayo en octavas reales, que dejó inacabado. Más tarde escribió la novela histórica Sancho Saldaña o el castellano de Cuéllar. En 1835 escribió "El pastor Clasiquino". En 1840, un tomo de Poesías que tuvo gran éxito y repercusión. Los temas de esta compilación son el placer, la libertad, el amor, el desengaño, la muerte, la patria, la tristeza, la duda, la protesta social, etc. Se considera a Espronceda el poeta romántico español por excelencia a causa de su talante byroniano. En efecto, su poesía presenta ecos de la de Lord Byron, sobre todo en sus dos poemas narrativos más extensos: El estudiante de Salamanca, sobre el tema del seductor donjuanesco, que se puede considerar como un acabado exponente del género romántico leyenda, considerado el mejor poema en su género del siglo XIX, y el incompleto El Diablo Mundo (1841), heterogéneo poema filosófico en donde describe al hombre como un ser de inocencia natural que sufre la realidad social y sus maldades, en el que se incluye el famoso «Canto a Teresa», dedicado a su amante Teresa Mancha, una de las más grandes elegías amorosas. También escribió gran cantidad de poemas cortos que denominó 'Canciones', de entre los que destaca como el más conocido la «Canción del pirata»; también figuran «A Jarifa en una orgía», «El verdugo», «El mendigo», «El reo de muerte» o «Canción del cosaco». Todos estos poemas se inspiran en personajes marginados o excluidos de la sociedad, con lo que por primera vez aparece claramente formulado el tema social en la lírica española. Es también digno de mención el poema «Desesperación», obra que toma un tono catastrófico y gris, característico, de algún modo, de la obra del poeta extremeño. En su «Himno al sol» y en el poema «Óscar y Malvina» Espronceda se acerca también a la poesía de James Macph
La verdad que no me lo acabé. A veces mola leer a un romántico flipado hablar de cosacos, piratas y del Rey Pelayo, pero bueno que acabé hasta la polla de leer a un romántico flipado hablando de cosacos, piratas y del Rey Pelayo.
Un clásico de la adolescencia, que no sé qué tal soportaría una relectura en este momento. Pero sin duda forjó una cierta forma de acercarse a la poesía para muchas generaciones. La edición no es esta, era una de mi abuelo, de los años 30, que no consigo recuperar.
Poesía castellana de un alto nivel; sobre todo destacables los poemas largos, cuando canta sobre cosas altas, Espronceda vuela. Tiene algunos poemas menores que no se sienten tan trabajados, pero igualmente, considero que es de los esenciales de la literatura castellana, de lo poco rescatable que dio la decadente España del siglo XIX.
"Oscuridad y luto tenebroso en ti vertió la muerte, y en su furor el déspota sañoso se complació en tu suerte. No perdonó lo hermoso"
"No hay que buscar del mundo los placeres, pues que ninguno existe en realidad; no hay que buscar amigos ni mujeres, que es mentira el placer y la amistad."
"La virtud y el honor, sólo de nombre existen en el mundo engañador; un juego la virtud es para el hombre; un fantasma, no más, es el honor."
"Que el verdugo con su encono sobre el trono se asentó: y aquel pueblo que tan alto le alzara bramando"
"La llama de un incendio que corra devorando y muertos apilando quisiera yo encender; tostarse allí un anciano, volverse todo tea, y oír como chirrea ¡qué gusto!, ¡qué placer!"
"Luego en la tierra la virtud, la gloria busqué con ansia y delirante amor, y hediondo polvo y deleznable escoria mi fatigado espíritu encontró."