Guiada por Jeremías, el "último mago", Aldana llega al reino de Bilembambudín para cumplir una importante misión. Un dragón capaz de hacer muchas cosas, un ratoncito charlatán, fantasmas, hombres-globo, la gata Bebelunas... hasta los hijos de la Naturaleza colaboran para que pueda llegar a la meta. Gracias a su coraje, la joven protagonista logra salvar el maravilloso lugar y, además, descubre un valioso secreto que compartirá con los lectores.
Elsa Isabel Bornemann was an Argentine author. She wrote stories, songs, novels and theater pieces for children and young adults.
Elsa Bornemann nació el 20 de febrero de 1952 en el barrio porteño de Parque Patricios. Maestra Normal Nacional, obtuvo su título en el Normal № 11 Ricardo Levene. Se recibió de Licenciada en Letras en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Buenos Aires, se doctoró y obtuvo varios diplomas de estudio en medicina y en idioma inglés, alemán, italiano, latín, griego clásico y hebreo. El 25 de mayo de 2013, la editorial Alfaguara infantil informó por las redes sociales su fallecimiento.
Durante la última dictadura militar que gobernó Argentina, autodenominada Proceso de Reorganización Nacional, su libro "Un elefante ocupa mucho espacio" fue censurado y pasó a integrar la lista de autores prohibidos. Ese mismo libro integró la Lista de Honor de IBBY (International Board on Books for Young People). Más tarde, sus libros El último mago o Bilembambudín y Disparatario fueron seleccionados para integrar la lista The White Ravens, distinción que otorga la Internationale Jugendbibliothek de Múnich, Alemania.
Ha realizado numerosos cursos y talleres sobre literatura con su profesor Manuel Kedes tanto en Argentina como en otros países de América, de Europa y Japón. Muchas de sus obras han sido reproducidas en libros de lectura para la escuela primaria, en manuales de Literatura para distintos niveles, y en antologías argentinas y del exterior.
No pretendo que esto sea una reseña. Sólo quería decir que es una historia preciosa y que volver a encontrarme con Bornemann (con su humor, su estilo particular, su imaginación) a esta edad fue fantástico. Es una autora que llevo guardada en un lugar especial de mi corazón lector. Y seguirá ahí.
Es un libro que me trae muchos recuerdos ya que con este libro fue cuando dije " quiero leer para siempre!".Lo leí a los 7/8 años y me encanto, lo amaba, es un libro que le podría gustar a cualquier niño de 7/8 años.
Lo leí con mi hija de 7 años cada noche y ella no quería parar de leerlo y yo me moría de ganas de que sea la noche para leerlo. Es hermoso. Y el placer de ver a mi hija quedar atrapada en un universo creado en un libro, verla entrar en el amor por la lectura gracias a Elsa, que fue también la primer esritora que hizo que me enamorara de la lectura. Imperdible.
Me encantó. Bilembambudín me recuerda mucho al bosque de Gulubú. Me encantaron los escenarios y personajes que se encuentran, ya que son extravagantes y carismáticos, la verdad hubo mucha creatividad.
“Aprendí entonces que una debe intentar cambiar las cosas tristes del mundo mientras aún es joven... Si no... después...el mundo la cambia a una.”
Esta frase me pareció muy cierta y hermosa a la vez ...
Creo que cada parte de este libro tiene una moraleja o enseñanza.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Es un libro muy lindo. Lo que resulta más interesante es imaginarse a cada uno de los hijos del mago, cada uno más particular que el anterior, pero sin lugar a dudas la mejor es la gata. Disfruté el libro de niño y lo disfruté también cuando lo leí para mi hija haciendo vocecitas. Excelente lectura.
Veinticinco años después, atesoro y recuerdo este libro como si lo hubiera leído ayer. Cada vez que puedo lo recomiendo. Colisiona el mundo infantil con el mundo adulto, la "realidad" con la mirada fulminante y honesta que se tiene en la niñez. Una nena que tiene que salvar un país entero ante adultos que cuanto más crecen, menos ven. Me recuerda a Momo y a la saga de la Materia Oscura.
Vuelvo a estas líneas después de tantos años, en los que siempre recordé este libro con mucho cariño. Y ahora, adentrándome nuevamente en él, me doy cuenta del por qué me gustaba tanto de niña. Es una historia preciosa, que sigue arrancándome sonrisas y lágrimas como la primera vez. Lindo <3
Este libro me gusto porque habla de que una chica con un mago entran a un mundo magico donde el mago tiene que salbar a un pueblo que se llama bilembambudin entonces la chica y el mago intentan salvar a ese mundo.
“El último mago o Bilembambudín”, the book that would propel me into a lifetime of bookworming, was the first I ever endeavoured to read by myself.
Elsa Bornemann's carefully crafted story and playful prose awakened my passion for language. She made sure I was not thrust into reading such rich work willy-nilly. On its foreword, the book itself appeals to its readership to analyse its story and language. It pokes at our ego through well directed challenges and in a child-friendly manner draws attention to advanced linguistic concepts such as symbolism, intention, the poetic function of language and even Bakhtin's concept of dialogism. Imagine the impact on a novice reader. I had cowardly crept into this book expecting nothing but gibberish for my underestimated brain and had triumphantly swaggered out of it performing literary analysis.
“El último mago o Bilembambudín”, the book that would propel me into a lifetime of bookworming, was the first I ever endeavoured to read by myself.
Elsa Bornemann's carefully crafted story and playful prose awakened my passion for language. She made sure I was not thrust into reading such rich work willy-nilly. On its foreword, the book itself appeals to its readership to analyse its story and language. It pokes at our ego through well directed challenges and in a child-friendly manner draws attention to advanced linguistic concepts such as symbolism, intention, the poetic function of language and even Bakhtin's concept of dialogism. Imagine the impact on a novice reader. I had cowardly crept into this book expecting nothing but gibberish for my underestimated brain and had triumphantly swaggered out of it performing literary analysis.