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601 pages, Paperback
First published January 1, 1988
¿Qué es una ideología? Es una triple dispensa: dispensa intelectual, dispensa práctica y dispensa moral. La primer a consiste en retener sólo los hechos favorables a la tesis que se sostiene, incluso en inventariarlos totalmente, y en negar los otros, omitirlos, olvidarlos, impedir que sean conocidos. La dispensa práctica suprime el criterio de la eficacia, quita todo valor de refutación a los fracasos. Una de las funciones de la ideología es, además, fabricar explicaciones que los excusan. A veces la explicación se reduce a una pura afirmación, a un acto de fe […] La dispensa moral abole toda noción de bien y de mal para los actores ideológicos; o más bien, el servicio de la ideología es el que ocupa el lugar de la moral.y particularmente relevantes el primer capítulo, La resistencia a la información en que se plantea la paradoja entre vivir en la era de mayor auge de la ciencia y la poca ciencia a que recurrimos cuando se trata de formarnos opiniones, sobre todo morales y políticas, y los últimos tres capítulos, a saber La potencia adúltera referida a los medios de comunicación, La traición de los profes referidas a la confusión entre educación e indoctrinación y las fallas de la educación que carcomen a la sociedad del conocimiento por dentro, y finalmente El fracaso de la cultura que pone al descubierto los pies de barro de muchos intelectuales así cómo la superficialidad de las modas intelectuales. Este último es un capítulo de lúcida pero despiadada crítica que debería ser de obligatoria lectura admonitoria tanto a quien sale a la palestra pública a opinar cómo a quien lo escucha. Si bien proporcionar citas no proporciona una idea cabal de la fuerza y claridad argumentativa de Revel, de estos capítulos extraigo algunas citas -advirtiendo que Revel sustenta sus observaciones en una cornucopia avasallante y a veces hasta agobiante de ejemplos. En relación a los medios de comunicación. extraigo:
El verdadero peligro viene de la posibilidad, a la que recurren frecuentemente los mejores periódicos del mundo,de presentar en un tono de impasible neutralidad informaciones falses, trucadas o adulteradas.Sobre la educación:
...la independencia de un periódico no garantiza la imparcialidad. Se puede muy bien ser independiente y deshonesto. Yo puedo, si tengo o encuentro el dinero necesario y si, además soy leído por una parte suficiente de público, cuyas pasiones y prejuicios satisfago, crear un periódico con el objetivo deliberado de presentar con toda independencia una versión falsa de la actualidad y una descripción innoble de personas que no comparten mis puntos de vista. No es indispensable para ello que yo esté afiliado a un partido político, a intereses financieros o a un gobierno.
...uno de los dones más distintivos del Homo sapiens: el de no ver lo que existe y ver lo que no existe.
¿Qué es en efecto una democracia? Un sistema en el cual los ciudadanos se gobiernan a sí mismos. ¿Para qué sirven la prensa y los medios de comunicación en ese sistema? Para poner a disposición de los ciudadanos las informaciones sin las cuales no pueden gobernarse a sí mismos adecuadamente, o, por lo menos, designar y juzgar con conocimiento de causa a los que les van a gobernar.
...el totalitarismo no puede vivir más que gracias a la mentira y la democracia sobrevivir más que gracias a la verdad.
..como si la información, en su versión final, pudiera resultar de un compromiso entre diversas falsificaciones sectarias. Esta perversión de la noción de objetividad, calcada del modelo de pluralismo de opiniones, presupone que la verdadera información puede nacer de la olla podrida de las ideas preconcebidas.
...el profesor puede enseñar o adoctrinar.Respecto a los intelectuales:
Una cosa es que el estado tenga una política de enseñanza y otra que los profesores tengan derecho a hacer política en la enseñanza.
[Para los ideólogos el fracaso escolar sólo se debe a] las desigualdades sociales. No existen, según ellos, las desigualdades de capacidades o de dotes, de energía, entre los hombres, ni diferencias cualitativas entre sus disposiciones. Las diferencias que se observan entre sus resultados escolares proceden de que han sido favorecidos o desfavorecidos social y culturalmente.”
Democratizar la enseñanza quiere decir en realidad hacer las cosas de manera que su situación económica no impida nunca a un niño hacer los estudios correspondientes a sus aptitudes. Esto no quiere decir que todos los niños tengan las mismas aptitudes: el mismo nivel y el mismo género de aptitudes.
En muchos casos […] se ve que los intelectuales, cuya misión, según ellos, es guiar a los no intelectuales por el camino de la verdad, son, a veces, los que más contribuyen a inducirlos en el error […] Sea que el intelectual sale de su esfera de competencia, pero utiliza prestigio que ella le ha conferido para vestir con su autoridad tesis sobre las cuales no sabe más que el hombre de la calle; sea que disimula o altera los conocimientos que posee en el interior de su especialidad, de manera de hacerlos coincidir con una tesis exterior a la ciencia, pero que le atrae por razones no científica; sea que no tiene ninguna especialidad, quiero decir en el orden del conocimiento, ni, por otra parte, necesita tenerla, aparte de su arte, sea novelista, pintor, arquitecto, poeta o compositor, no por ello deja de pronunciarse con brío y seguridad sobre muchas cuestiones que le son ajenas.Confieso que me costó un poco adentrarme en el libro y que a veces los ejemplos son demasiados específicos a Francia o al período 1960-1980 o a ambos, o a veces se sienten sencillamente demasiados, y hasta estoy en desacuerdo con alguno de ellos (el ejemplo de las “guerra de la galaxias” de Ronald Reagan) pero llegó un momento en que el libro me atrapó, obligándome a calificarlo de magistral.
...si se comprobara que [los intelectuales] tienden a equivocarse más que los demás hombres, entonces habría que investigar por qué y cómo se ha producido lo que entonces tendríamos derecho a llamar fracaso de la culture.
La celebridad no debería ser un salvoconducto para la trivialidad o el error.