«Mi primer día de stripper no fue muy diferente al primero de escuela. En ambas ocasiones pretendí ser más valiente de lo que en realidad era». Es la apuesta existencial de Romina, la protagonista de esta historia: actuar el valor que no se tiene hasta que se obtiene.
Esta es una novela sobre atreverse, pese al miedo. El miedo a alejarse de casa, de lo familiar, de lo seguro, de la tierra firme. Y, sin embargo, tener el valor de cruzar la puerta hacia lo desconocido; viajar hasta el otro lado del mundo para empezar de cero, descubrir amigas donde no se las esperaba. El valor de lanzarse al agua, con ropa y todo, para alcanzar la otra orilla, para llegar, como sea, al otro lado.
Con una voz muy fresca, una prosa ágil y mucho sentido del humor, Romina Pistolas nos cuenta en primera persona una experiencia pocas veces vista en la literatura.
Bueno, honesto, divertido. Me encantan esos libros, películas, series que pareciera que tratan sobre cualquier otra cosa, pero en verdad lo más central de su trama es la amistad. Eso pasa en Carmen y es tan tan lindo cómo aparecen las amigas. Lo disfruté un montón y me dio muchísima curiosidad (así que tuve que entrevistar a Romina jijiji).
"Manía, pensé. Eso era peligroso. Estoy tan feliz que capaz que me muera. La euforia me pone nerviosa, porque me preocupa morir de un infarto. Es algo real y se llama «síndrome del corazón feliz». Alguna vez escuché que se podía morir así, porque el corazón no aguanta tanta impresión y ¡PAM! Fuiste. Morir de alegría"
Carmen - o cómo me inicié en el negocio de bailar sin ropa es una novela autobiográfica en que su autora rememora diferentes eventos de su vida en relación a su trabajo como stripper en Australia. Lo pasé muy bien leyendo este relato. Pistolas - que, para mi agrado y sorpresa, es el verdadero apellido de la escritora - narra el imaginario del trabajo sexual desde los afectos: la stripper tiene amigas, parejas y una familia en el otro lado del mundo a la que telefonear. La autora saca a esta figura de la noche sórdida y la pone bajo la luz del día. La escritura de esta novela semeja una conversación amistosa. Pistolas narra con humor y sentimiento este periodo de su vida, tanto los sucesos anecdóticos como aquellos que marcan un antes y después para la personaje. Marqué en mi copia varias reflexiones que la autora convoca desde sus experiencias. La estructura también le juega a favor: los capítulos no tienen un orden cronológico, sino que están organizados por conveniencia temática. Sí creo que hay elementos en el relato que son muy potentes - pienso, en concreto, en la sexualidad de Tom - pero que desaparecen sin hacerles justicia. A ratos también me pareció que el lenguaje del texto estaba muy afectado por el uso de redes sociales; un par de "jaja", hartas frases virales de Twitter.
Muy entretenido, de lectura rápida y liviano. Las aventuras de Romina en Australia, anécdotas, historias de amores, de las amigas, de clientes, familia, salud mental. También algunos recuerdos de su vida y su familia en Calbuco, cerquita de Puerto Montt eee mi ciudad!✨
Me gustó el tono del libro, como una amiga super auténtica y espontanea contándote su historia.
No lo soporté. -no genera interés más allá del morbo que se agota pronto. -la escritura es bien amateur. -se busca, mediante el relato expositivo de historias en el rubro, contarnos una vida. lo que termina pasando es que ni la vida es tan interesante ni el trabajo se nos muestra con claridad. -la escritura, otra vez, es básica, como hilo de twitter, sin gracia, sin trabajo. -no basta un "tema" interesante. -no basta con la "necesidad", "importancia", "urgencia" que tenga un libro.
Gracias por la lectura, Romina. Qué increíblemente bien narrada (y editada) está esta novela cuyo centro es feminista, sororo y cándido. Insospechada sorpresa. Me encantó.
Fue una lectura estimulante, fresca y cercana. Carmen tiene estilo y personalidad, la personaje comparte momentos emocionantes de su vida y el relato me recuerda un poco textos en donde un ritmo natural y orgánico da paso a momentos inusitadamente conmovedores, presentados con tacto y una actitud honesta y auténtica. Tuve la impresión, a medida que progresaba la narración, de que en la misma medida que se revelaban algunos momentos históricos esclarecedores, se abría algo en la relación lector-personaje, como si se diera vuelta la tortilla, se rompieran todos los platos sobre la mesa y llegara el momento de manifestar cosas más importantes que una simple comida pasajera, un plato de fondo informe cocido con palabras y amigas y secreto y deseo y redención y libertad y aventura, que dejan con gusto a amor y memoria en el kokoro.
Es entretenido, efectivamente. Fui a la firma de libros de Romina a pedido de una amiga (ella no pudo asistir) así que este es un caso raro de aquellos en que se conoce al artista antes que a la obra. No me gustó tanto. Encontré que los pasajes más memorables eran aquellos que versaban sobre la libertad, la autodeterminación, y el orgullo que se siente tras escoger un camino vilipendiado por la sociedad. Las anécdotas sexuales me interesaron harto menos, aunque precisamente sean las que llenan más el libro. Me estaré poniendo cartucha?
este libro es increíblemente entretenido y hermoso sin ser soberbio ni latero con enseñanzas forzosas más que empatizar y entender una realidad ajena a la tuya que, aun así, se siente sumamente cercana 💖 amado
redundante y timorata; repleto de lugares comunes, estereotipos, humor negro que no llega a concretarse, clichés y frases patéticas como si fuesen sacadas de un libro de autoayuda. La única parte que pudiese rescatar de su argumento es cuando habla de los deseos reprimidos de Tom, pero no es más que una anéctoda mal contada que no alcanza a ajustarse a la narrativa ni a la trama del texto: queda en el aire y no llega a cuajar, como todos los aspectos de esta burda novela, partiendo por la pésima narrativa; un cahuín demasiado largo que es como Camila Gutierrez 2.0. Y ni eso, porque no es más que el relato de una mujer blanca con problemas de primer mundo; se siente deprimida: se compra pasajes a una isla. Siente vacío y angustia personal: encuentra la felicidad en la plata porque “el mejor día de su vida” cuando alguien le da 5 billetes de no me acuerdo de qué valor. Realmente nada relevante, excepto su amiga Gaby, que resulta ser uno de los elementos más complejos en cuanto a dilemas y conflictos personales, pero lo mismo que con Tom, no alcanza a convertirse narrativamente en algo relevante. La pasé bien leyéndola, me reí caleta, no porque fuese una novela entretenida sino por lo absurdo y cliché que llega a ser en algunos momentos.
Hay frases que no entiendo como pasaron la edición, como describir un meme, o relatar las cosas como si fuera una conversación por WhatsApp, mucho detalle y desprolijo . Hay pasajes que terminan de manera abrusca y sin volver a mencionar. No obstante hay unas chispas de originalidad, poesia y armadas de tal manera que deslumbran, por eso le pongo 3 estrellas
Y bueno, lo empecé al desayuno y me lo devoré en unas horas. No esperaba una narración tan ágil, entretenida, sin pretensiones, cálida, con un humor que me sacó un par de carcajadas y con momentos que me enternecieron bastante. Una joven chilena sureña que trabaja de stripper en Australia, que lo quiere todo y es muy valiente. Nostalgia, desamor, soledad, ansiedad, amistad entre mujeres, trabajo sexual, compañerismo, matrimonio, divorcio, fetiches, hombres perversos, sexo casual con hombres hermosos, familia, pertenecer. Solo porque soy copuchenta, me hubiera gustado saber más cómo se preparaba para las jornadas de trabajo. Pero el libro va mucho más allá de la ocupación laboral de su protagonista. Terminé con una sonrisa queriendo irme a la playa con mis amigas. Me encantó.
Fue como escuchar a una amiga contarte sus años en Australia, con altos y bajos pero cómo todas estas experiencias le permitieron aprender más sobre ella. Un libro que te hace sentir parte de la vida de Romina, una mujer chilena, sus vivencias únicas pero que al final son reflejo de vivencias colectivas.
Me conmovió e interpeló muchísimo el cómo relata que es la vida con ansiedad, ese miedo constante que agranda todo e inventa situaciones absurdamente catastróficas, que lindo ver cómo va enfrentando de a poquito esos desafíos y que van saliendo bien. Sobretodo me emocionó su relación con su familia, cómo retrata a su abuela, cómo le gustaría que realmente fuera su relación de hermanas, cómo se imagina ese ideal de lugar seguro y cómo el encontrarse a ella misma, ser sincera con lo que quiere la acerca a esa idea. También me gustó cómo desarrolla el termino de relación con Tom, es difícil darse cuenta y luego asumir que una ya no está enamorada, todo implica mucha tristeza y confusión. Los cahuines entretenidos, pero lo que me ganó fue lo otro.
Es una lectura entretenida y anecdótica basada en experiencias reales, que aborda temas como la migración, el trabajo sexual, la salud mental, el desamor, el compañerismo, las mujeres y la familia.Sin embargo, en mi opinión, me hubiese gustado que profundizara más en estos aspectos. Sentí que se trataron de manera superficial, a pesar de ser temas bastante profundos y delicados, que podrían haber dado lugar a un análisis más profundo.
Sentí que fue como escuchar a Romina contando sus historias en TikTok (no como queja, me encanta escuchar a la Romina) me entretuvo bastante y se sintió muy cercana.
Me gustó un montón, me lo hice chupete. No era lo que esperaba y estoy más que bien con eso. Me encantaron los pasajes relacionados a Calbuco en general, me enterneció e interesó mucho el contraste entre la niña más rural y la adulta internacional y todas las reflexiones asociadas a esas diferencias. Encontré que la narración es muy inteligente, saltos en el tiempo que aunque aparentan no tener nada en común se van entrelazando de manera tan atractiva. Voy de cabeza al próximo!
me fascinó, me encanta la versatilidad del libro, como pasar de un relato tan íntimo, a uno tan fuerte, a algo más hot!! ademas romina pistolas me cae demasiado bien y después de leerlo quiero ser su amiga y que me cuente cahuines
Disfruté mucho este libro, me hizo recordar la infancia, reír, sorprender y se me pasó volando. Una lectura tragicómica que logra enganchar y no soltar.
Me encantó, ya que es un libro muy bueno que te atrapa en la lectura y que está lleno de momentos divertidos, pero también muy sentimentales. Lo volvería a leer sin duda alguna y estoy expectante a cuando Romina publica su nuevo libro.
Romina escribió este libro con poca pretensión y mucha honestidad. Nos cuenta cosas muy personales, lo que hace que la protagonista, ella, sea muy querible. Muy interesante, entretenido y emocionante, lloré un par de veces leyendo sobre sus conflictos internos o sobre la relación con su familia.