El nombre de Manuel Altolaguirre aparece ligado a la revista Litoral (fundada en 1926). En las "Poesías completas" se sigue la trayectoria de una voz poética privilegiada, que parte de la elección de una soledad radical y se despliega en un diálogo de la intimidad del hombre con el mundo circundante.
"Era mi dolor tan alto que la puerta de la casa de donde salí llorando me llegaba a la cintura". Ese inicio de ese poema en específico me marcó hace muchísimos años ya.
La poesía de Altolaguirre me llegó por casualidad, sin embargo, se ha convertido en uno de mis poetas de cabecera. Sus versos son muy accesibles, ya que utilizan lenguaje sencillo de todos los días. La temática de sus poemas nos remite a un flujo de pensamiento idealista, congeniando con el mundo invisible de una manera muy orgánica, llegando a crear versos sumamente bellos. Es un poeta que no puedo dejar de recomendar. A continuación, unos de los versos más hermosos que jamás haya leído:
“! Qué golpe aquel de aldaba Sobre el ébano frío de la noche! Se desclavaron las estrellas frágiles.”