Tres víctimas de la crisis económica que asoló el mundo hace unos años contactan casualmente a través de una plataforma digital y deciden unir sus fuerzas para propiciar una cumplida venganza de quienes les han llevado a esa situación.
Días sin sol nos muestra un crudo retrato de esos banqueros, magistrados, funcionarios corruptos y otros personajes deshonestos que fueron los protagonistas perniciosos de una época en la que muchos pensaron que el sol ya no volvería a iluminar sus vidas.
Una vez más, con una prosa incisiva, arrolladora y precisa, Félix García Hernán se revela como un hábil constructor de tramas tan vibrantes como vertiginosas en las que, unida al indudable carisma de sus personajes, no olvida, en lo que ya es una característica común de todas sus obras, la denuncia social.
Días sin sol confirma el talento de un autor que sabe mirar con una sensibilidad especial a unos personajes llamados a perdurar en nuestra memoria.
Hotelero de vocación, ha dirigido en Madrid diversos hoteles de prestigio. En 2014 publicó su primera novela Tras el Telón. En el año 2020 publicó su cuarta novela Cava dos Fosas y obtuvo el premio Estandarte.com al autor revelación del año.
Félix García Hernán no decepciona. Lo he pasado en grande con este libro.
Tres víctimas de la crisis económica, tres asesinatos aparentemente inconexos y el regreso del comisario Javier Gallardo.No digo más, que en la sinopsis de este libro es muy fácil que se escape algún spoiler.
¿Qué destaco del libro?
Me ha gustado mucho el título. En más de un momento de la lectura he pensado lo apropiado que era. La situación personal que atraviesan las tres víctimas de la crisis, el destino carcelario en el que piensa María e incluso el "destierro" que vive Javier Gallardo. Muy apropiado.
Lo mismo podría decir de la portada. Las cuatro espantosas torres de Chamartín, monumento al despilfarro y la corrupción, que se ciñen como cuervos en torno a un barrio de viviendas modestas y afectadas por la crisis. Igualmente apropiado.
Lo bien hilada que está la trama. Calculada al milímetro. No deja nada a la suerte o al azar. Es una novela en la que el lector sabe desde el principio quiénes son los culpables y cuáles son los cabos sueltos que les van a chirríar a la policía. No por ello es predecible. De hecho, la trama se complica de forma inimaginable. El interés se mantiene de principio a fin. El ritmo es ágil, las escenas de acción sin tacha.
La investigación es de las buenas. El autor ha urdido a la perfección tanto la planificación de los crímenes como la resolución del caso por parte de la policía. Javier Gallardo y su equipo van atando cabos hasta llegar primero a los culpables y después a los porqués. La pista definitiva se la da uno de esos trabajos tediosos de confrontación de datos. Trabajo policial sólido y bien hecho.
Los personajes. Nos reencontramos con Javier Gallardo y con su equipo. Tanto Javier como Fernando o Raúl son personajes sólidos y bien trazados. Tres policías inteligentes, sin complejos ni traumas. Su carisma les basta y les sobra para mantener el interés del lector. Los antagonistas son, así mismo, tres personajes muy bien trabajados. Hay de todo entre ellos, con algunos hasta se empatiza.
La ambientación. El grueso de la novela transcurre en Madrid. Ha sabido transmitir el espíritu y los contrastes de mi ciudad. La inclusión de lugares, restaurantes, bares y hasta colegios icónicos, el buen manejo del callejero, ni un pero que ponerle. Las partes correspondientes a Segovia, Marbella, Gibraltar o Barcelona, igualmente buenas.
La labor de investigación y documentación. Ha sido notable en todo tipo de detalles. Como ya he dicho antes, no ha dejado nada al azar. Agradecer al autor su disponibilidad en redes para contestar las dudas que le planteamos los lectores. Gracias, Félix, por las aclaraciones en Twitter a las que yo te planteé.
El final, el esperado y lógico, con ese toque que me vuelve a recordar el título, esta vez con una pizca de sol.
En conclusión. Una novela inteligente, bien llevada. Cuida los detalles, engancha y no defrauda. Recomendable.
Historia de una venganza llevada a cabo por unos “parias” de la sociedad debido a la crisis económica y la corrupción. Todo parece que va sobre ruedas pero detrás de la investigación está Javier Gallardo con su sexto sentido.
Personajes muy bien dibujados y con una vida y experiencia interesante. Llegas a “empatizar” con sus desgracias y desesperación.
Me ha encantado como ha ido discurriendo la historia y el final redondo.
Vuelvo a leer a Félix y me vuelvo a encontrar con su forma de escribir. De una manera directa consigue crear unos escenarios tan bien logrados que puedes verlos como si de una película se tratase. La manera de contar cada situación es magistral. Consigue que entendamos fácilmente lo que ocurre llevándonos hacia adelante y hacia atrás en cada escena para que a través de los distintos personajes que forman parte de ella veamos todo y no se nos escape nada. Y es que los personajes están vivos, son muy reales, son de esos que o los odias o los quieres. La historia no decae en ningún momento a pesar de saber desde el principio de qué va la cosa. En resumen, una novela adictiva, un thriller diferente a lo que estamos acostumbrados y unos inspectores que no deberíais perderos.
Félix García Hernán lo ha vuelto hacer (y ya van tres veces), y con “Días sin sol” ha vuelto a conseguir mantenerme pegado a la historia sin apenas subir a coger aire hasta que llegué a la última página. Que en menos de un mes me haya leído sus tres novelas tiene que significar algo, y ese algo es ¡que son magníficas!
“Días sin sol” es la historia de una venganza, venganza de aquellos que lo perdieron todo contra los responsables de llevarles a esa situación. Tres crímenes aparentemente inconexos, pondrán a prueba al comisario Gallardo y su equipo en esta historia que atrapa desde el principio ya que parte de lo que cuenta es, por desgracia, muy real, haciendo que el lector se implique al 100% tanto en la trama como con los personajes.
“Días sin sol” no es la típica novela negra en la que el objetivo es descubrir al asesino y el porqué del crimen. Aquí conocemos a culpables y sus motivaciones desde el comienzo, pero eso no le quita ni un ápice de interés e intriga a la historia. Lo realmente interesante es cómo el autor consigue que el lector llegue a empatizar con personajes con los que, de entrada, no debería hacerlo. Cuando uno se encuentra en una situación desesperada resulta muy fácil dar ese pequeño paso que te haga caer definitivamente al abismo. Es ese pequeño paso el que hace que se desdibujen los límites entre buenos y malos. ¿Quiénes son las verdaderas víctimas? ¿Quiénes son realmente los culpables?
El dilema moral que plantea la historia es una de sus grandes bazas. El situar la acción en los años posteriores a la crisis del 2008, le sirve al autor para hacer un certero retrato del profundo impacto que supuso en la sociedad.
Personajes potentes y bien desarrollados, el equipo de investigadores son hombres normales, sin traumas pasados que distraigan de la trama principal, lo que permite al autor dedicarles el tiempo que se merecen a esos antagonistas que son los que en realidad llevan el peso de la historia.
Una investigación metódica, bien hilada, con métodos no demasiado ortodoxos (o legales) en ocasiones, hacen sentir al lector como un miembro más del equipo de Gallardo, desembocando en una resolución que, no por esperada, deja de mantener la tensión en todo momento.
En un claro homenaje a Highsmith y Hitchcock, “Días sin sol” es una fantástica crítica social hacia todos aquellos que aprovecharon para enriquecerse mientras muchos otros no podían ni malvivir.
Novela negra de 10 que además de entretener, te hará pensar. ¡No os la perdáis!
Finalizada. Edición digital. He leído todas las novelas de este autor y no me ha decepcionado ninguna. Volvemos a encontrarnos con el trío de protagonistas. Además tenemos unos nuevos y, tengo que reconocer, que a alguno le cogí cariño. ¿Existe el crimen perfecto? Creo que no. La suerte marcará el resultado. Siempre recomiendo a este escritor. Nota 4/5. FIN.
Tenia muchas ganas de leer algo del autor y viendo las grandes criticas que tiene este libro me lancé.
Thriller policiaco donde destaca la venganza, una historia contada tras la crisis económica mundial de 2008.
El libro comienza con un prólogo, que deja al lector con la boca abierta y con muchas ganas de seguir sabiendo que pasa...
Diría que el libro esta dividido en dos partes, una primera donde el autor nos presenta a los protagonistas, tanto a los buenos como a los malos, y es que en esta novela los “malos” querrán tomarse la venganza de su mano y eliminar a aquellas personas que de alguna manera les han hecho la vida imposible. Es en esta parte donde podremos entender ese comienzo.
Destaco en esta primera parte como el autor compara el crimen que los protagonistas quieren llevar a cabo con la película de "Extraño en un tren" y una novela.
Una segunda parte donde se desarrolla todo el tema de la investigación. Esta parte para mi ha sido la mas tediosa y la mas pesada, creo que habia momentos muy repetitivos que sobraban, haciéndose algo lento.
No he logrado empatizar con los personajes, y el final me ha parecido bastante surrealista.
Casi siempre estamos en contra de lo que hacen, dicen o piensan los villanos de las novelas policiacas, pero en este caso, puedes llegar a entender por qué actúan de esa manera.
Una novela entretenida, diferente y que se lee muy bien.
”Afortunadamente, pensó, no era el único que tenía sus mismas ideas, aunque sabía que era simplemente el recurso del pataleo, ya que por mucho que se desgastaran escribiendo, los ladrones y chupasangres seguirán refocilándose de todos” ~ Días sin sol de Félix García Hernán.
¡Boom! ¡Fantástico!
Últimamente veo que todas las lectoras habituales de “thriller” andamos saturadas. Todos los libros parecen recortados por la misma plantilla y con los mismos clichés. Hasta que llega Félix García Hernán, abre las ventanas y entra el aire por todas partes.
Me ha encantado la manera tan inteligente en la que el autor ha contado esta historia; una historia, por cierto, diferente a todas las novelas policíacas que solemos leer. Aquí no hay policías con traumas, sino centrados y con sentido del humor. Desde casi el comienzo sabemos quiénes son los culpables y por qué pero en ningún momento decae la trama.
Con tintes a Patricia Highsmith, Días sin sol aborda la crisis de finales de los 2000 y las malas prácticas de bancos, de políticos y de todo tipo de mangantes amparados por sus cargos y amistades de “alto nivel”. En la otra cara de la moneda tenemos a los afectados, sumidos en sus vidas grises tras romperse, en añicos, sus sueños. Las desigualdades fomentan odio y el odio no se canaliza correctamente. A partir de ahí, ya podéis echarle imaginación.
No os puedo, ni os quiero, contar más cosas porque el tiempo que dediquéis a leerme a mi, lo estáis restando a leer esta magnífica novela que os va a atrapar desde la primera página. El autor ha escrito otras dos de esta serie policíaca que también os recomiendo pero os aviso que todas se pueden leer sueltas, vais a pasar un muy buen rato y además las tramas están super bien contadas.
La novela se publica el día 12 así que si este mes queréis comprar alguna novela policíaca, yo os recomiendo invertir en esta. Seguiremos leyendo novelas de sota, caballo y rey pero topar con algo diferente es un subidón.
Tras Pastores del Mal en el grupo de lectura dedicado a este autor hemos leído este nuevo libro protagonizado por el comisario Javier Gallardo. Retrocedemos en el tiempo a un punto posterior a Delfines de Plata. Javier Gallardo ha sido ascendido a un puesto de director presupuestario, un ascenso que en realidad es un castigo para alguien cuya vocación es la investigación. Cuando aparecen varias personas asesinadas, aparentemente sin relación entre sí, pero con un extraño vínculo en las escenas del crimen, el trío formado por Javier Gallardo, Fernando Luengo y Raúl Olalla vuelven a juntarse para acometer uno de los casos más duros para el comisario hasta ese momento.
El libro alterna pasado y presente. El pasado bajo la perspectiva de tres personas cuya vida se ha visto arrollada por la crisis económica agravada por banqueros, políticos y financieros corruptos. Tres personas que normalmente no se habrían relacionado, se reúnen en busca de justicia y/o venganza. El presente, bajo el punto de vista de Javier Gallardo, quien mal que bien entiende el motivo de algunos actos aunque como bien sabemos el fin no justifica los medios.
El ritmo de este libro es más pausado, no tan frenético ni tanta tensión como en anteriores libros de Fénix, pero es de esas tramas que casi sin notarlo se te van metiendo dentro, en el que te identificas con el policía investigando, pero por qué no, también con la otra parte. Y es que quien no ha pensado alguna vez en hacer justicia con el corrupto de turno.
Un cambio de estilo en este libro, un homenaje a Patricia Highsmith y Alfred Hitchcock, que al principio choca pero que al final no puedes más que decir, que es una muestra más de la gran labor de escritor de Félix García Hernán.
Viajamos de Marbella a Segovia pasando por Madrid para conocer a nuestros protagonistas. Cesar: hombre divorciado con dos hijos, trabaja en un campo de golf el cual tiene una cuenta pendiente con un antiguo amigo ya que gracias a él perdió una gran cantidad de dinero. María: estuvo casada con un importante juez corrupto el cual desde entonces busca hacerle la vida imposible y quitarle lo que más quiere, a su hijo Enrique. Eduardo: su vida cambió el día que su mujer falleció y se quedó solo inundado de deudas. Empleado en el ayuntamiento de Madrid con un jefe corrupto, rencoroso y vengativo. La trama comienza cuando nuestros protagonistas se conocen, hablan, intercambian opiniones y llegan a la conclusión que el motivo de sus desvelos tienen nombre, apellidos y muchos trapos sucios tanto es así qué... ¿Hasta dónde llegarías por proteger a quien mas quieres? Los personsjes están muy bien caracterizados con comportamientos y acciones muy humanas. Imposible no identificarse con alguna de sus personalidades, en mi caso ha sido María. Si algo tengo que destacar han sido los giros tan acertados y la forma de narración del autor, cercana, donde cualquier detalle tiene un motivo. Cuando parece que la lectura es más tranquila pasa algo que sorprende y cuando piensas que se cierra una trama se vuelve a abrir creando la imperiosa necesidad de seguir leyendo. Tuve la oportunidad de conocer a Felix cuando llevaba poquito leído y ya me había enganchado. El autor tiene dos libros anteriores a este... ¡Sobra decir que ya están entre mis próximas lecturas! En conclusión, una lectura maravillososa, entretenida con gancho y con una crítica social que todos/as deberíamos leer.
Un thriller al mejor estilo novela negra. Aunque tenía mis reservas por el título, debo decir que disfruté muchísimo leyendo la novela de Félix García Hernán. Definitivamente el autor supo aprovechar el contexto devastador de la crisis económica del 2008 para generar una trama llena de acción, con giros que sorprenden y personajes cautivadores.
Si bien está posicionada como la tercera entrega de la saga de Javier Gallardo, creo que tranquilamente se puede leer y gozar sin haber leído los títulos previos, puesto que en el desarrollo de la historia no parece revelarse nada crucial. Al contrario, el autor hace unos guiños muy inteligentes a Cava dos fosas y Pastores del mal.
Cuenta regresiva para en el venidero 2023 seguir leyendo sobre las aventuras de Gallardo.
4.0. Muy entretenido. La primera parte sobre el crimen y la segunda sobre la investigación. Dos prismas y personajes sobre los mismos hechos. Particularmente me ha gustado mucho el policía Javier y su equipo. Su humanidad y dilemas internos, así como sus buenos gustos gastronómicos.
En este libro, Días sin sol, no sabía qué me iba a encontrar y puedo decir que he tenido muy buenas sensaciones con su lectura. Una novela con unos ingredientes que crean un menú criminal en condiciones y que se disfruta desde el inicio. Con el paso de las páginas va creando aún más enganche, sobre todo, una vez que se desencadena todo. Y es que inicialmente vas con la expectativa de ver qué nos va a traer y cómo se va a desarrollar, para ir adentrándote sin remedio cada vez más.
Una trama que nos lleva a los peores momentos de la crisis por lo que encontramos bastantes referencias conocidas y también cercanía y conexión debido a la atmósfera que se crea. Vamos a ir alternando entre la propia investigación de unos asesinatos y la historia que subyace con el quién y el porqué de los mismos.
Me ha gustado, aunque algunas partes de la historia me han enganchado más que otras. Ya no por la trama en sí, sino por los personajes protagonistas de ese momento.
En este libro nos encontramos ante la venganza de unos personajes que de primeras, tienen mucho que ganar y poco que perder en lo que aparentemente es un "crimen perfecto". De hecho, creo que si Cesar no hubiera sido así, habría sido todo un éxito.
Por un lado, tenemos a tres justicieros, que tras meses de hablar en los foros de La Razón, deciden conocerse y pasar a la acción. Son un grupo muy variopinto, ya que tenemos a una banquera de Segovia (María), a un funcionario de Madrid (Eduardo) y a un ex-caddy master de Marbella (César).
Con los dos primeros empaticé desde el principio, pero en el caso de César... se me atragantó desde la segunda página. No me gustaba su personalidad, y a la vez entendía que era la que mejor encajaba con la historia.
En cuanto a la historia, tenemos dos escenarios, el de los justicieros donde van llevando a cabo el plan de César, y el de los policías, donde Javier tratará de reunir las pruebas necesarias para conectar a tres personas con tres asesinatos cuanto todas tienen una coartada.
Los capítulos van entremezclando lo que sucede en los diferentes equipos, de forma de que cuando es que la policía logra encontrar un hilo del que tirar, llega una escena del plan medido al milímetro creado por César que hace que sea otro callejón sin salida, que, aunque haga que la policía se acerque a la verdad, no pueda hacer nada al respecto.
Me ha encantado el cómo ha llevado a cabo el plan César, lo reconozco, pese a lo mal que me ha caído, no he podido dejar de admirar lo bien que ha organizado todo y como tenía planes por si todo salía mal.
En la primera mitad del libro, estaba más del bando de los justicieros, ya que por la organización y el cómo acababan con los objetivos, pensaba, ostras, parecen profesionales.
Pero en la segunda... sólo por el comportamiento de César con María hizo que me pasara al bando de los policías. No me pareció justo el cómo se portó con ella, reclamando algo que no estaba pactado. En ese momento, María pasó a ser uno de los personajes que más me preocuparon hasta el último capítulo.
En cuanto a la policía, me resultó curioso el cómo Javier, sin estar asignado al caso, demostraba ser el mejor para hacerse cargo de él, consiguiendo información a través de Fernando.
Era frustrante ver el cómo no podían hacer gran cosa para encontrar las pruebas que necesitaba Javier para poder arrestar a sus claros culpables. Esto me llamó mucho la atención, el cómo Javier ataba cabos con tanta facilidad, y el cómo jugaba en el límite de la legalidad para confirmar sus sospechas.
En cuanto a su equipo, el compañerismo es lo que mejor lo describe, tanto por su fiel amigo Fernando, como en las actuaciones de Raúl. Los capítulos policiales se me pasaban volando, ya que sus personajes no dejaban que el caso se estancara.
Por otro lado, cuando había algo de calma, regresaba el momento de ver cómo María trataba de salir de la comprometida situación en la que César la obliga a estar. Aquí me sorprendió la gran cantidad de ideas y cosas que fue capaz de llevar a cabo la segoviana.
En cuanto al final, me gustó al ser algo que según avanzaban los últimos capítulos, esperaba que sucediera. No algo exactamente así, pero sí algo similar.
La verdad es que cuando nos adentramos en este thriller policíaco, donde el componente de la venganza y la economía son tan potentes, nos sentimos apelados directamente porque se nos encuadra en un momento que todos vivimos de alguna y otra manera como son las consecuencias de la crisis mundial del 2008. Gracias a este cuadro temporal cercano, podemos entender muy bien la historia de nuestros protagonistas y su camino en la venganza. Sin embargo, la historia no se quedará solo aquí, sino que se acompañará con un aparato de investigación francamente interesante y un embrollo final también a considerar. Perspectiva múltiple y voz cantante La novela se nos coordinará en capítulos cortos narrados o enfocados desde la perspectiva de cada uno de los implicados en los sucesos (exceptuando, diría yo, las víctimas). Así, las tres manos ejecutoras se ven complementadas con la voz policial. A cada una de ellas, encontraremos narradas también las hazañas de las víctimas, que pronto dejan de serlo para el lector, ya que el sesgo es de culpabilidad absoluta (bueno, eso, y que realmente son unos *** de aúpa). No obstante, sí que encontraremos dos voces principales que serán los que echen la carrera en la investigación. Del lado de «los malos», tendríamos a César Duarte, un hombre arruinado por las malas inversiones aconsejadas por un amigo, que siempre se creyó más de lo que era y que después de codearse con la jet set sufre el ostracismo por su parte y la quiebra monetaria absoluta (entre otros atributos varios, como machista, prepotente, inepto emocional, etc.). César será el punto de locura que lance al resto de personajes a plantearse ese tabú, ¿y si nos deshacemos de quién nos hizo daño?, y el que provoca que todo se desmadre cada vez más. Casi podríamos decir que es el heraldo del caos. Por el lado de «los buenos», tendremos a Javier Gallardo, comisario ascendido a un puesto de oficina por ir en contra de la opinión de la cúpula en un caso anterior. Durante gran parte de la investigación estará en un segundo plano, pero en el momento que entra en actuación encontraremos con él una investigación impecable y muy interesante, ya que humaniza a policías y culpables. Especialmente interesante va a ser la reflexión sobre el entender al culpable y llegar a empatizar con él. Los culpables Y la verdad es que muchas veces como lectores estaremos un poco de acuerdo con lo que opinan nuestros malos y al igual que Javier empatizaremos con ellos. El autor, en este caso, nos ha puesto otra cara de la moneda no solo terrible sino además conocida. Aquellos a los que se querrá eliminar serán: un juez corrupto, un funcionario que se aprovecha de su cargo y un inversor que va aprovechándose de las desgracias ajenas. No sé si os suenan o podéis pensar en alguien en concreto, pero teniendo en cuenta que todos los lectores asistieron a la gran crisis o sufren sus consecuencias es muy fácil querer que lo que representan estos tipos sea eliminado de nuestro planeta. Con esa apelación, el lector se va involucrado en juzgar e incluso en planear cómo podría hacerse mejor el crimen. Pero no solo de empatía y conocimiento previo vive el literato, el autor consigue que nos involucremos también gracias a su estilo que se muestran contundente en las afirmaciones, sencillo, pero no sin evitar las complicaciones y sobre todo rápido y ágil. Creo que no hay ni un momento de la novela que deje que el ritmo decaiga ni que deje de hacer que los personajes se expresen. De esta manera, mantiene enganchado a la historia y al gusto de juzgar, que tan bien se nos da. ¿Orden o caos? Lo cierto es que, si lo pensamos bien, y sobre todo pensamos en un determinado personaje, que no he querido mencionar para no hacer spoiler, la novela nos lanza a una dialéctica entre lo correcto y lo justo. Durante toda la obra, se irá viendo y poniendo a lector en situaciones donde la posibilidad y el deber se enfrentan y lo mejor, para mí vaya, es que no se juzga más allá de lo que marca la ley. No estamos aquí para leer una moralina, ni siquiera una moraleja, estamos ante una narración que de alguna manera libera la rabia que pudimos sentir, esos rencores que podemos tener por la situación pasada (¿y un poco por la actual?). Es decir, una lectura catártica que, además, nos ofrece una historia policiaca muy interesante y que te mantendrá pegado a sus páginas. Espero que os animéis con ella.
Ya no es novedad para mi que Félix me sorprenda con una de sus obras, una tras otra todas las que he leído, me han dejado una sensación maravillosa y haber disfrutado mucho de un magnífico thriller.
Félix maneja magistralmente el lenguaje y su capacidad (conocimientos también de su experiencia laboral) para narrar y atrapar al lector en una novela frenética y trepidante.
Esta es la cuarta entrega del inspector Gallardo, si bien todas son autoconclusivss recomiendo leerlas en orden.
Como es habitual en su obra trata temas controvertidos, de gran repercusión social, en esta ocasión nos introduce en el convulso mundo de la corrupción inmobiliaria, sobornos y demás de esa crisis que arruinó a muchos inocentes hace unos cuantos años.
La trama no es complicada, rencor y ansias de venganza. No hay más, sencillo.
Pero, con estos dos elementos el autor comienza a narrarnos una historia de como se gesta y se lleva a cabo y a partir de un "elaborado plan" se consuma. Gallardo vuelve a entrar en acción y con su afinado "olfato" y la ayuda de sus compañeros inicia una persecucion sin tregua (a ratos con notas de comprensión y afinidad) para resolver el caso.
Cada vez más me recuerda a personajes míticos de la literatura detectivesca por su ingenio y resolutividad, personalmente al gran Montalvano de Camilleri, pero esto es opinión personal mia, lógicamente con sus diferencias.
Me ha gustado mucho, y esto no es un spoiler, como buen cinéfilo, la referencia a "Extraños en un tren" del gran Hitchcock.
En resumen, un thriller trepidante, que se lee de un tirón, perfectamente orquestado y todo bien atado con un final que en esta ocasión te deja "un sabor de boca" agridulce, comprender o no esa sensación y decidir qué harías tú has de averiguarlo leyéndolo pir que como no podría ser de otra manera, te lo recomiendo encarecidamente.
Félix no defrauda. Coges el libro y lo devoras en un día. La trama: bien hilada. Personajes: muy bien descritos y cada uno en su lugar y con su función. Para recomendar si buscas un buen thriller.
Estupenda trama y excelentes personajes en esta entretenida y adictiva «Días sin sol» de @felixgarciahern (@AlrevesEditor); muy recomendable y un buen motivo para recuperar las anteriores de su autor.
Esta era una de las novedades que esperaba con más ganas este año y esto puede ser malo, porque hace que tus expectativas suban y suban y luego puede que no las cumplan. Pero en este caso se han cumplido completamente y he disfrutado de una lectura emocionante de principio a fin. 🌞 Nos encontramos en 2012, una de las mayores crisis económicas se ha cobrado muchas, muchísimas víctimas y tres de ellas aúnan sus fuerzas para vengarse de sus verdugos en un plan "casi" perfecto. 🌞 Porque lo que no esperan es toparse con un Javier Gallardo que volverá a dejarnos sin palabras y nos hará caer fascinados ante él. 🌞 El estilo de Félix es muy visual, sus historias tienen un ritmo fantástico que no decae en ningún momento, y se hace muy sencillo transformar sus palabras en imágenes en acción en tu cabeza. 🌞 Pero lo que más me fascina de sus historias son sus personajes, del primero al último están construidos al más mínimo detalle, te resultan creíbles y por eso te será tan fácil entender sus acciones, encariñarte con ellos o, por el contrario, odiarlos con toda tu alma.
"Días sin sol" es una novela negra que te atrapará desde el primer momento. La trama se desarrolla en un contexto de crisis económica mundial, en el que tres personajes, víctimas de la situación, deciden unir fuerzas para llevar a cabo una venganza contra aquellos que los llevaron a esa situación.
El autor crea personajes complejos, con historias y motivaciones muy diferentes, pero que comparten el mismo objetivo. A través de ellos, se exploran temas como la corrupción, la desigualdad económica y la lucha por la justicia.
La prosa es precisa, incisiva y arrolladora, lo que hace que la trama sea vertiginosa y emocionante. Además, el autor no se olvida de la denuncia social, una característica que se ha vuelto común en sus obras. En "Días sin sol", se hace una crítica mordaz al sistema económico y a aquellos que lo controlan, y se muestra cómo la corrupción y el abuso de poder pueden afectar a personas comunes y corrientes.
En cuanto a la trama, el autor logra mantener la tensión y el interés del lector a lo largo de toda la novela, gracias a los giros inesperados y la resolución de misterios que mantienen al lector pegado a las páginas. La narrativa es ágil y fluida, lo que hace que la novela sea fácil de leer.
Félix vuelve a las librerías con Días sin sol, un thriller que no he podido soltar estos días. Después de leer Pastores del mal, tenía muchas ganas de reencontrarme con varios personajes, aunque la trama de este libro suceda con anterioridad a dicho libro.
Javier Gallardo está cansado ya de tantos expedientes y papeleo. Desea volver a la acción de investigar un caso, pero de momento, es lo que hay. Gracias a que un compañero le pide ayuda y puede pasar un poco a la acción.
Poco más quiero contar del argumento, es mejor que lo descubráis vosotros mismos. De lo que sí que voy a hablar es del punto en común que he encontrado con Pastores y es la marca de la casa de Félix. Desde el principio, conocemos a los culpables de los casos y sus motivaciones. Esta no es una novela en la que intentas averiguar quién es el asesino antes de que lo hagan los detectives. Aquí sabemos quién ha sido, cómo ha ocurrido y por qué, y lo más curioso es que no le resta ni un ápice al interés del libro. Tenemos el aliciente de ver cómo Gallardo y el resto de compañeros van desgranando el caso, una lucha entre culpables y detectives, pugnando por ser más listos que el contrario.
Y esto se consigue gracias a un narrador omnisciente que nos mete en la mente de investigadores, víctimas y sospechosos. Somos testigo directo de todo lo que se les pasa por la cabeza, y sentiremos su indignación, impotencia, enfado y desconcierto.
Como es habitual en sus obras, nos encontramos con un gran componente de denuncia social. En esta ocasión nos centramos en la corrupción, esas personas que se aprovecharon de una crisis económica para enriquecerse ellos mismos a través de chanchullos y perjudicando al prójimo.
Menos mal que en casa tengo Cava dos fosas, necesito más dosis de Gallardo.
Nos encontramos en plena crisis económica, la de la burbuja inmobiliaria, las tarjetas black y las famosas preferentes. Los protagonistas son tres víctimas de esa crisis, a ello le unimos tres asesinatos un mafioso de Gibraltar, "Extraños en un tren" del maestro Hitchcock, y el hecho de que una de las víctimas es un capullo integral. Todo esto lo metemos en la batidora y tenemos una novela de suspense de las que hacen época. Una novela escrita con una prosa de altos vuelos y de un ritmo vertiginoso. Tres víctimas y tres asesinatos que pretenden ser tres crímenes perfectos, tres crímenes a los que el comisario Javier Gallardo y su equipo tienen que enfrentarse, y no les será fácil conseguirlo. "Días sin sol" de Félix García Hernán es una grandísima novela de suspense, pero es también un problema moral, puesto que los tres muertos quizás merezcan su final. Y es que cuando la justicia, la nuestra, la de nuestro país se dedica a mirar hacia otro lado en casos de corrupción y alguien se toma la justicia por su mano... en fin cada uno tendrá su opinión al respecto, yo la mía me la guardo. Gracias a Félix García Hernán por escribir una de las mejores novelas de suspense que he leído en mucho tiempo.
Había visto mucho este libro por aquí y cada vez me llamaba más la atención, así que por fin decidí leerlo y ¡menos mal que lo hice! porque así he descubierto a Felix García Hernán, ¡no le perderé la pista!.
En esta novela Félix nos retorna a la anterior crisis económica, y nos hace un fiel retrato de la corrupción de políticos, jueces, funcionarios, empresarios ,...etc, que por desgracia hemos sido testigos y seguiremos siendo.
Está claro que eso indigna a la población pero parece que hay quien lo lleva más allá y decide vengarse. Javier Gallardo, encargado del caso, no tendrá nada fácil descubrir a los culpables de una serie de asesinatos ocurridos sobre algunos de estos personajes corruptos.
Me ha parecido muy inteligente cómo Félix mantiene la expectación del lector a pesar de que aquí sabemos desde el principio quienes son los culpables.
Los personajes son muy reales, así como ese retrato de la corrupción de nuestro país.
Me ha tenido el corazón en vilo, deseosa de llegar al final, leyendo sin tregua, siendo testigo de como el cerco sobre los culpables se va estrechando cada vez más, hasta conseguirlo de una manera magistral.
Lectura directa, trama absorbente y ritmo ágil hacen que te la bebas en poco tiempo, por todo ello la recomiendo.
¿Habéis leído algún libro al revés, empezando por el final? El que os traigo hoy es un thriller cuyo esquema es totalmente contrario a los que estamos acostumbrados. Comenzamos sabiendo quién, cómo, dónde, cuándo y por qué tienen lugar varios asesinatos y el comisario encargado de la investigación cree conocer, desde el principio, a los culpables, aunque desconozca los detalles y carezca de pruebas. Pero lo mejor de todo es que, siendo conocedores de todos estos datos, la lectura nos mantiene en suspense y tensión hasta el final.
Tres personas, con inquietudes comunes, se conocen a través de las redes y deciden llevar a cabo una venganza contra las personas que les han arruinado la vida, para hacer justicia. Cada uno de ellos vengará a sus compañeros, no involucrándose en su propia vendetta. Al no existir relación entre ellos, y teniendo férreas coartadas, podrán ejecutar el crimen perfecto si se ciñen al plan establecido.
Una historia en la que observamos, una vez más, cómo el poder y la corrupción van de la mano, al margen de una justicia perfectamente corruptible, cómo la codicia ahonda en el ser humano y cómo el odio es capaz de impulsar a las personas a las acciones más viles en nombre de la injusta justicia que les arropa.
Una novela en la que Félix García Hernan vuelve a demostrarnos su gran destreza con la pluma a la vez que nos invita a la reflexión a través de la denuncia social que caracteriza toda su obra.
El hecho de que todo pase tan rápido solo te dice que la historia debe cambiar para seguir enganchándote. Y así es este libro: cuando menos te lo esperas llevas la mitad leída y solo tienes ganas de terminar la otra mitad.
Félix, te dije hace un tiempo, cuando terminé "Delfines de Plata", que seguiría tú recomendación y leería tus libros en el orden que me dijiste.
Extraordinario thriller. Atrapa a tal grado que no lo quieres soltar. Un manejo del suspenso que te deja fría. Félix escribe como nadie hasta ahora . Es mi genero favorito y ya leí sus tres novelas altamente recomendables para los amantes de este genero.
Ya tengo claro que todo lo que lea de Félix García Hernán me va a encandilar. Cuando momento que tengo, momento que quiero leer el libro que tengo entre manos, es señal de que me tiene atrapada. Y este autor no falla 👌