Seguimos ahora con la octava entrada de la colección de poesías, el primer mexicano en la colección y nuestro ganador del nobel de literatura.
De él sólo había leído el laberinto de la soledad y quizá uno que otro poema suelto pero nada que recordara especialmente.
Ha sido mi libro favorito de la colección hasta ahora, eso no me sorprende porque también es de los autores más cercanos a nuestra época, por eso su poesía se parece más a lo que acostumbro a leer y me gusta más en poesía. Paz casi no usa palabras rimbombantes, ni rima ni métrica estricta. Pero sus poemas están cargados de sentimiento, son muy metafísicos y profundos; no tenemos el típico poema de amor sino que a través de sus palabras Paz revisa el tiempo, las decisiones, la vida y el dolor desde varios ángulos.
Si no están siguiendo esta colección, o la abandonaron en algún tomo anterior, compren este aunque sea.