Éste fue el libro que más contradicciones me provocó. Tal vez por mi propia historia personal, por cómo he siempre educado a mi hija. Los puntos en que quizás no me he visto muy reflejada y, por el contrario, de totalmente otra opinión ha sido el tema adolescentes (sobre todo lo que respecta a las mujeres) y el sexo. Continúo a sentir en las palabras de la autora una cierta tendencia conservadora, muy propia de su generación. La cuestión que sí no podemos dejar de mencionar y de tener muy en cuenta cuando leemos estos libros, es en los individuos que ella, Pilar Sordo, ha estudiado y en los que se han basado sus trabajos, investigaciones y posteriores libros. Ella habla, por sobre toda las cosas, de su país, Chile, y muchas de estas circunstancias podría trasladarlas al sudamericano medio. Creo que cuando se lee este tipo de libros, son argumentaciones a no subestimar ni olvidar.
Así y todo, cuando terminé de leerlo, pude decir con orgullo: "tan mal no lo hemos hecho", y es que hay muchísimas cosas que podría haberlas escrito yo sin lugar a dudas; es más, si le diera el libro a mi hija estoy segura que me diría que muchos pasajes era yo la autora... jajajajajajaja! Hay un párrafo que se me quedó muy impreso, porque estoy convencida de ello y no mucho tiempo atrás lo comentaba como una de las características principales de la sociedad.
"Estamos en una sociedad que borra todo lo antiguo para poder caer en lo nuevo. Que no repara nada, porque es más barato incluso comprarse cosas nuevas que reparar cosas viejas. Nos hemos ido alejando del concepto de reparación y, por supuesto, también del perdón."