Diciembre de 1642, Richelieu acaba de morir y el rey está muy enfermo. El vacío de poder y la amenaza de una nueva guerra contra España moviliza a la corte, especialmente a la alta nobleza, los Importantes. Un comisario aparece muerto. Su colega Gaston de Tilly le pide a su amigo, el notario Louis Fronsac, que le ayude en la investigación. Las pesquisas les llevan a los campamentos militares del duque de Enghien, cerca de Rocroy, donde se preparan para librar batalla a los tercios españoles. Ignoran que esta muerte no es un simple asesinato, sino la punta de lanza de una conspiración que apunta a la corona.La muerte de un comisario puede ser más que un simple asesinato, puede esconder una conspiración contra la coronaUna nueva novela del notario investigador Louis Fronsac, una nueva novela del autor de" El misterio de la cámara azul" ," La conjetura de Fermat" y" Los herretes de la reina".
Jean d'Aillon (pseudonyme de Jean-Louis Roos), né le 16 avril 1948, est un écrivain français.
Docteur d'État en sciences économiques, il vit à Aix-en-Provence, théâtre de plusieurs de ses romans. Outre sa carrière à l'université en tant qu'enseignant en histoire économique et en macroéconomie, puis dans l'administration des finances et au sein de la Commission européenne, il écrit des romans policiers autour de l'Histoire de France. Il a démissionné de l’administration des finances en 2007.
Fue empezar a leer el libro y no poder parar. Además, como en este libro ya se conocía a los protagonistas, no hay tantas descripciones que te pongan en contexto sobre ellos, por lo que se centra más en la historia.
La novela está narrada, en su mayoría, con el foco puesto en los movimientos de Louis Fronsac, un notario que le gusta ayudar a su amigo Gaston en sus casos policiales. Sobretodo, cuando estos no tienen una solución sencilla. Cuanta más incógnitas mejor.
A medida que van pasando los capítulos, los cuales son rangos de fechas, las incógnitas no hacen más que aumentar. Cuando Louis resolvía una, aparecían otras tres.
En varios de los casos, me sentía una detective y preparaba mis propias conjeturas, y puedo decir que no estuve muy desencaminada, aunque hasta el final del libro no se resuelve el caso y no pude ver si estaba en lo cierto.
Este libro engancha, ya que tanto por los "cotilleos" de la época, como por los momentos de acción, siempre sucede algo a un personaje o a otros. Me ha gustado la forma del autor de entremezclar realidad con ficción con una precisión asombrosa, te creaba la duda de si en verdad sucedió una historia similar en el pasado de Francia, y, a su vez, querías quedarte con esta versión.
En cuanto a los personajes, tenemos a Louis y a Gaston, que se dieron a conocer en el primer libro (Los herretes de la reina), ya con sus puestos de trabajo asentados. Bueno, por lo menos Gaston. La vida de Louis, pese a que lo intente él con todos los medios lo contrario, es cualquier cosa menos tranquila.
Ya para finalizar, tengo que decir que Julie de Vivonne, prometida de nuestro querido notario, ha conseguido bastante protagonismo en este libro, tratando de ayudar en todo lo posible a Louis, ya fuera con la planificación de su futuro juntos o al tratar de ayudarle con el caso.
Visai netikėtai užtikau nelabai girdėtą istorinių detektyvų autorių. Visai kaip Jean-François Parot (na, tas, kur apie La Flochą rašo) šitas Žanas irgi – istorikas, netikėtai sumąstęs, kad gali būti rašytojas. Ir pasirinko kiek ankstesnį laikotarpį. Rišeljė pasimirė. Į valdžią lėtai, bet užtikrintai kopia Mazarinis. Sąmokslus rezga visi, kas netingi. Juolab, kad ir Louis XIII kažkaip keistai apsirgęs. Tuo tarpu uždarytame kambaryje be jokios kulkos nušaunamas policijos komisaras. Mazarinio patikėtinis, Louis Fronsacas įsitikinęs – rakto ieškoti reikia vienoje iš bylų, kuriomis domėjosi velionis. Gal kiek labiau nuotykinis, nei detektyvinis romanas. Nors detektyvo linija nebloga, jei tik ne… Intrigų painiavos šiek tiek per daug. Varduose susigaudyti ne taip jau lengva (oi, kaip pradedu suprasti tuos, kas skaitė mano Umbrą) – maža to, kad kas trečias iš jų Louis, tai dar susieti reikia, kur jis paminėtas vardu, kur pavarde, kur titulu. Labai smarkiai gelbėjo tai, kad tikrai ne sykį skaityti Dumas romanai. Tai pusė iš veikėjų, skaity, pažįstami. O ir įžymybių to laikmečio sutinkame – ir Jean-Baptiste Poquelin (katrą geriau žinome kaipo Moljerą), ir Vincent Voiture, ir Tallemant des Réaux. Na, ir žinoma, autorius nesusilaikė šelmiškai nepamirksėjęs Aleksandrui-tėvui, šmėkšteli ir Šarlis de Bacas, ir grafas de La Feras (o visai jau nesusipratusiems knygos pabaigoje pavadina juos labiau girdėtais vardais – d‘Artanjanas, Atas). Žodžiu, visai sau tokie keturi iš penkių.
Sólo un crítica a la novela, las fuerzas españolas no eran tan superiores a las francesas en número, pero sí que estaban dirigidas por oficiales caducos. Por lo demás, y salvando el chovinismo francés, la novela me ha gustado y, las descripción de la batalla me parece muy buena al no poner "casquería".