Las galas del difunto:
JUANITO VENTOLERA. Allí solamente se busca el gasto de municiones. Es una cochina vergüenza aquella guerra. El soldado, si supiese su obligación y no fuese un paria, debería tirar sobre sus jefes.
LA DAIFA. Todos volvéis con la misma polca, pero ello es que os llevan y os traen como a borregos. Y si fueseis solos a pasar las penalidades, os estaría muy bien puesto. Pero las consecuencias alcanzan a los más inocentes, y un hijo que hoy estaría criándose a mi lado, lo tengo en la Maternidad. Esta vida en que me ves, se la debo a esa maldita guerra que no sabéis acabar.
JUANITO VENTOLERA. Porque no se quiere. La guerra es un negocio de galones. El soldado sólo sabe morir.
LA DAIFA.- Pues la cama es una beata. Dirás que no la tienes, con la de cruces que llevas en el pecho. ¡Alguna será pensionada!
JUANITO VENTOLERA.- Te hago donación de todo el tinglado.
LA DAIFA.- Gracias.
JUANITO VENTOLERA.- Son las que me cuelgan.
LA MADRE.- Ernestina, basta de pelma.
LA DAIFA.- Es un amigo de mi Aureliano.
JUANITO VENTOLERA.- ¿Hacemos changa, negra?
LA DAIFA.- ¿Y si te tomase la palabra?
JUANITO VENTOLERA.- Por tomada. Me das la dormida y te cuelgas este calvario.
LA DAIFA.-¡Pss!... No me convence.
JUANITO VENTOLERA.- Te adornas la espetera.
LA DAIFA.- ¡Guasista!
JUANITO VENTOLERA.- Salte un paso que te lo cuento.
LA DAIFA.- El ama está alerta. ¿Qué medalla es ésta?
JUANITO VENTOLERA.-Sufrimientos por la Patria.
LA DAIFA.-¡Hay que ver!... ¿Y ésta?
JUANITO VENTOLERA.-Del mérito.
LA DAIFA.- ¡Has sido un héroe!
JUANITO VENTOLERA.-¡Un cabrón!
LA DAIFA.-¡Me estás cayendo la mar de simpático! ¿Y esta cruz?
JUANITO VENTOLERA.- De Doña Virtudes. El lilailo que te haga tilín, te lo cuelgas. Como si te apetece todo el tinglado. ¡Mi palabra es de Alfonso! Pg.86
Los cuernos de Don Friolera:
DON MANOLITO: -¿Cree usted que no ha servido de nada Don Quijote?
DON ESTRAFALARIO- Ni Don Quijote ni las guerras coloniales. ¿No le parece a usted ridícula esa literatura, jactanciosa como si hubiese pasado bajo los bigotes de Káiser?
DON MANOLITO.- Indudablemente, en la literatura aparecemos como unos bárbaros sanguinarios. Luego se nos trata, y se ve que somos unos borregos.
La hija del capitán:
EL CAPITÁN- Sería lo más atinente desprenderse del fiambre y borrar el rastro.
EL GENERAL - ¿Cómo?
EL CAPITÁN - Facturándolo.
EL GENERAL- ¡Chuletas, no es ocasión para bromas!
EL CAPITÁN- Mi general, propongo un expediente muy aceptado en Norteamérica.
EL GENERAL- - Mi General, para los gustos del finado nada mejor que tomarle un billete de turismo. Lo inmediato es bajarlo al sótano y lavar la sangre. Vamos a encajonarle.
EL GENERAL- ¿Persistes en la machada de facturarlo?
EL CAPITÁN- Aquí es un compromiso muy grande para todos, mi General. ¡Para todos!
EL GENERAL- ¡Qué marrajo eres, Chuletas! Vamos a bajar el cadáver al sótano. Ya se verá lo que se hace.
EL CAPITÁN- El trámite más expedito es facturarlo, a estilo de Norteamérica.
EL GENERAL- ¡Y siempre en deuda con el extranjero!
El CAPITÁN.- Si usted prefiere lo nacional, lo nacional es dárselo a la tropa en un rancho extraordinario, como hizo mi antiguo compañero, el capitán Sánchez. Pg.223
EL GENERAL.- Hágales usted pasar. Me conmueve profundamente este rasgo de la familia militar. ¡Mientras la honra de cada uno sea la honra de todos, seremos fuertes!
EL CORONEL CAMARASA.- Mi General, la familia militar ha visto con dolor, pero sin asombro, removerse la sentina de víboras y asestar su veneno sobre la honra inmaculada de Su Excelencia. Se quiere distraer al país con campañas de escándalo. Mi General, la familia militar llora con viriles lágrimas de fuego la mengua de la Patria. Un Príncipe de la Milicia no puede ser ultrajado, porque son uno mismo su honor y el de la Bandera. El Gobierno, que no ha ordenado la recogida de ese papelucho inmundo..
LA SINI. ¡Joselito de mi vida, le rezaré por el alma! ¡Carajeta, si usted no la diña, la habría diñado la Madre Patria! ¡De risa me escacho!