Un día que pretendía solamente asomarme a una librería, me encontré con este libro en un estante bien escondido. Lo vi y me suscitó una gran emoción ver a dos autores memorables de la literatura mexicana en la misma portada. Me intrigó, mas no lo compré. Quizás el hecho de que jamás hubiese leído a Octavio Paz me predispuso y me dio miedo leerlo. En una segunda ocasión que fui a la misma librería, y que esta vez quería comprar un libro, no encontré ninguno que me llamase la atención y recordé el estante olvidado y lo compré.
Resultó ser uno de mis libros favoritos de todos los tiempos.
Algunos criticarán a Poniatowska de abusar de la cursilería y todos esos adornos del afecto; pero a mí me gustan y creo que son elementos esenciales en su estilo. En este ensayo habla muy afectuosamente de su gran amigo. Sinceramente creo que esta es una de las cosas más bonitas que he visto que alguien pudiera hacer por un amigo.
En él escribe la biografía de Octavio Paz, y también venera y a veces critica al Nobel de Literatura mexicano. Tal cual un verdadero amigo haría.
Encuentro a Paz como un hombre íntegro, líder, artístico y sobre todo tan convencido de sus ideales. Evidentemente siempre fue a contracorriente, siempre fue pasional, incluso dramático y temperamental en sus modos; pero finalmente lo llevaron a ser un emblema de una época y que hoy con todo, sigue siendo un referente en la literatura, política y cultura mexicana.
Me gusta mucho que el libro explora tantos temas: la amistad, el amor, las mujeres, el mexicanismo, nuestra estructura social, el contexto artístico y cultural que le toco vivir a Octavio Paz y a Elena Poniatowska. En un momento dado pensé que Paz era comparable a Frank Sinatra con su Rat Pack, sólo que en lugar de estar acompañado por Dean Martin y Sammy Davis Jr.; estuvo acompañado por José Emilio Pacheco y Carlos Fuentes.
Fue un libro que disfruté mucho leer y digerirlo. Me gustó también muchas frases (me encantan los libros que tienen frases poderosas), y pues yo dejaré una aquí:
"El peligro de la amistad con temperamentos de esta índole es que ellos, como ríos en perpetua crecida, se desbordan y derraman sobre los espacios libres".