Voy a escribir esta reseña porque en parte me parece un libro curioso.
La autora es una catalana nacida en 1976 que se había dedicado largo tiempo a la traducción y que tras un comienzo con un libro de cuentos ,Cabalgar de noche,, se introduce con su primera novela ,Sola,. La historia va de una mujer, Mei, que tras ser despedida y con un marido más bien apático, decide perseguir uno de sus grandes sueños, escribir una novela.
Pero Mei no quiere escribir esta novela en Barcelona al lado de su marido, Guin, sino que se traslada a una masía, donde había vivido de niña, aislada, en medio de un bosque.
Y aquí empieza su travesía, porque Mai a través de la escritura de esta novela se termina adentrando en sus propios demonios internos, viaja al centro de sí misma, se transgrede y se vulnera, transportándose con todas sus paranoias.
Desde el punto de vista psicológico es un libro interesante, no resulta aburrido y tiene varios giros en la trama que son bastante verosímiles, inclusive el final.
A pesar de todo esto hay algo que no me terminó de gustar y fueron los registros del lenguaje que utilizó la autora. Hay páginas poéticas, pero otras presentan un registro soez que no resulta uniforme y que termina por arruinar la calidad literaria. O somos soeces y nos planteamos este registro como bastión o somos poéticos, pero soez-conteniendo lo poético me resultó un tanto chocante porque perdía originalidad y terminaba destrozando la belleza potencial de la novela.
Dentro de todo le he puesto 4 estrellas, y no las pongo a menudo, creo que es un buen debut, sin más.
CHAO.