Es lo primero que leo de la autora y me ha parecido un libro muy fresco y ameno, ideal para leerlo en vacaciones, tumbada en la playa y, a poder ser, con un mojito a lado 😂.
En él nos encontramos la historia de Dafne, una adolescente que se ve obligada a abandonar su hogar, junto a su padre, para viajar a la otra punta del mundo, donde residirá con su con su madre, a la que hace muchos años que no ve, tras divorciarse de su padre.
Un lugar nuevo, una familia nueva, una madre a la que apenas conoce y un estatus social al que ella no está acostumbrada. Los principios nunca son fáciles, pero a Dafne se lo pondrán fácil. Su progenitora se casó en segundas nupcias con un ricachón. Vive en una mansión que hará las delicias de nuestra protagonista y donde deberá convivir con su hermanastro, Connor, el otro protagonista de la novela, que la ayudará a integrarse en su nuevo mundo.
Su atracción es inmediata y ya desde el principio se prevé mucho salseo en entre ellos. La diversión y las risas están aseguradas en esta novela donde la juventud, quizá su aun falta de madurez y la sinceridad de los protas hará que tengan más de un problema.
Si tuviera que quedarme con algún personaje, sin dudarlo, elegiría a Morris, el mayordomo por excelencia, el amigo y a veces, el padre que Dafne necesita.
Un libro lleno de humor, amor y amistad, mucha amistad, donde se puede leer bien alto y claro el mensaje de: “hay que conocer siempre las dos versiones de una misma historia” y el de que la amistad supera cualquier obstáculo o kilómetros que haya de por medio.
¿Conocéis esta historia? Contadme ¡Os leo!