Al inicio de la historia debo confesar que Ruby, Lisa y Scott no me caían nada bien. Los llegué a encontrar sin sentido. Pero al avanzar, ya entendía un poco más sus vidas, relación y en qué andaban metidos. Y claro a Scott lo seguí odiando hasta el final.
Dylan, por otra parte, es el que se lleva mi cariño en toda la historia, aunque al principio era todo muy extraño y misterioso. Además qué, cuando él estaba siempre pasaban cosas raras o paranormales en ciertas ocasiones.
Pero, cuando llega el momento de descubrir quien o qué en realidad es Dylan y su propósito, no era lo que me esperaba. Pero, si que fue sorprendente.
Me gustó mucho el crecimiento de las gemelas. Que pudieron cambiar todo lo negativo de sus vidas, a aprender a ser mejores y, poder vivir y actuar sin estar bajo la manipulación de Scott.
El final me pareció muy rápido, como solo para terminar con la historia. Pero, lo bueno es que hubo justicia.
En conclusión, es una historia adictiva de principio a fin. Con mucho misterio e intriga. Con una pizca de romance. Que trata escenarios como la amistad, hermandad, la fantasía. Y también las relaciones tóxicas.
A pesar de que no es de las mejores historias de Alex en comparación a otras si me gustó y la recomiendo.