Esta maravilla está editado en castellano por Adriana Hidalgo, que es un gusto de editorial lo mires por donde lo mires. En realidad es un libro mudo sin pizca de texto, y aunque la autora sea portuguesa, no ha sido necesario traducir frases estúpidas que proliferan sin medida en los libros infantiles tipo "Adivina cuánto te quiero", sólo el título.
Catarina Sobral es maravillosa, su trabajo es muy original y la historia está muy bien estructurada, teniendo en cuenta que maneja un concepto tan abstracto como el "vacío", para niños y sin utilizar texto. Catarina fue merecedora del premio a mejor ilustradora de libro infantil en la feria de Bolonia del año pasado, la más importante en ilustración infantil.
La historia va de un señor que se mira al espejo un día y no está ahí y tiene que dibujarse para poder verse porque está vacío. Va al médico pero es todo muy extraño, es como si fuera invisible para los demás, y además en los rayos X no se ve absolutamente nada. Entonces trata de llenar ese vacío con todo tipo de cosas, por ejemplo yendo al supermercado, pero al poco de salir, las cosas desaparecen y vuelve a sentirse vacío. Sale a la calle y se confunde con la nieve de lo vacío que está por dentro. Luego lo intenta yendo a un museo y se llena de colores, y lo intenta en el campo, donde se llena de plantitas y pajaritos, que también se esfuman.
Si queréis saber cómo se llena un vacío y cómo termina la historia, comprad este maravilloso libro.