Marc, un joven borderline, intenta suicidarse arrojándose a las vías del tren y lo detiene un policía que intentará convencerlo para que desista de su idea. El protagonista tiene como únicas ambiciones en la vida «drogarse, escribir un libro perfecto y morir de sobredosis». Marc, la sucia rata es una novela corta, rápida y extremadamente divertida que se divide en diálogos de Marc y un policía y en extractos de su «libro perfecto» y Los pro y los contra de hacer dedo.
Fue maestro normal, periodista, escritor y guionista de la televisión. Publicó varios libros infantiles y juveniles. Después llegaron sus obras más oscuras: Obsesión de vivir, Marc, la sucia rata y Plástico cruel. Falleció el 23 de agosto de 1996, tras padecer HIV.
Fue un escritor oscuro y nunca masivo. Dejó obras extrañas, entre ellas una novela, Plástico cruel.
Es una novela corta, demasiado para mi gusto que podría estar leyendo al autor días y días sin cansarme. Es un autor marginal que nos descubre la parte más sórdida de la sociedad, sordidez que se nota autobiográfica. Vivió una vida al límite y así nos la trasmitió, rodeado de drogadictos y personajes de lo más variopinto, no solo no intentó ocultar su homosexualidad sino que la mostró a todos los que quisieron verla o leerla, murió por HIV en 1996 y es una pena por no poder seguir escribiendo y disfrutando de su obra.
Su forma de escribir me parece un tipo de poesía vulgar que consigue retratar con éxito su entorno, su realidad. No soy objetiva con Sbarra y creo que se nota desde el primer momento, me parece un autor imprescindible, quizá no es apto para todos los públicos pues muchos lectores imagino que no podrán tolerar su lenguaje vulgar, directo y desgarrador, pero aquellos que entren en onda, estoy segura de que no van a querer salir.
Pero, ¿Qué encontramos en este libro? Conoceremos a Marc, un joven marginal al que llaman "la sucia rata". Este intenta suicidarse tirándose a las vías del tren, pero un policía lo detiene y lo intentará convencer para que no siga con la idea. Entre los diálogos de Marc con el oficial, nos encontramos con los fragmentos del libro que Marc está escribiendo: Los pro y los contra de hacer dedo.
No sé que me ha gustado más, si los diálogos que mantienen los dos, donde Marc habla desde diferentes registros, diferentes momentos y diferentes estados de ánimo o los párrafos inconexos, sin filtro, crudos y descarnados de los personajes que se encuentran en la ruta haciendo dedo. Creo que ninguno es más bueno que el otro, son diferentes y nos aportan cosas diferentes, en el primero Marc pondrá a prueba al oficial, cuestionándolo todo pero a la vez creando una relación con él que llega a ser de complicidad, a medida que se van encontrando evoluciona su conversación y lo que piensa el uno del otro, una relación amor-odio que los dos buscany cultivan; en los segundos, vemos sus intentos por convertirse en escritor y buscarle un sentido a todo: sexualidad, drogas, sentido de la vida...
—Para usted todo es fácil: se hace el loco cuando le conviene y listo. —No vaya a creer que es tan fácil. Sostener el desequilibrio cuesta tanto como mantener el equilibrio. Me cuesta, oficial. Me cuesta mucho ser libre.
Leer a Sbarra es la confirmación definitiva de la terrible sospecha de que aquellos que están más tarados son los más sensatos en un mundo de demente normalidad y cruel orden.
“El adolescente ha terminado de leer su libro. Se encienden estrellas sobre la basura. Es la primera vez que lee un libro desde el comienzo hasta el final. Es la primera vez que descubre que alguien que no lo conoce y a quien nunca vio, sabe exactamente lo que le pasa y lo que piensa. Aprieta el libro. Llora. O casi. Acaba de comprender que no está solo en el universo. Hay alguien que lo entiende y se lo ha contado por medio de un libro..."
Si la realidad es una sola y en lo único que diferimos es en la forma de interpretarla, la literatura cumple un papel fundamental al develarnos esas formas extrañas y ajenas. Y este autor en particular hace lo que a priori parece improbable, si no imposible: permite la fácil -y hasta natural- identificación del lector con personajes tan variados, tan diversos y tan diferentes a él mismo, que lo deja atónito ante su propia empatía.
Este libro me fue recomendado por un compañero de trabajo y, aunque usualmente no presto mucha atención a lo que digan en materia literaria (porque ya tengo una lista de libros a leer demasiado extensa), me alegra haberle hecho caso. Marc la Sucia Rata es un personaje maravilloso, querible, agradable aún teniendo cualidades muy contrarias al standard social. Es rebelde y revolucionario y sus historias, aunque presentadas con un humor y sarcasmo, dejan al lector pensando en lo que acaba de leer. Las historias que presenta en el libro "Los pros y los contra de hacer dedo" exploran lo más bajo, lo más básico e inevitable de la sociedad. Con una prosa poética y delicada en su suciedad, deja al descubierto los aspectos más oscuros de la vida. Es, en sí, un texto oscuro. No es para personas que busquen finales felices y moralejas de vida; es crudo y repugnante y es por eso que lo amé y disfruté cada línea. Todo lo que el mundo pretende ocultar queda al desnudo, con pelos, manchas y pústulas incluídas. No puedo más que agradecerle a la persona que puso a este autor en mi camino y recomendar esta lectura a todos. Especialmente a los raros, los que no encajan, los que se sienten solos en el mundo y creen que nadie los entiende. Tal como una de las primeras historias dice: este libro es para nosotros y este autor sabe cómo nos sentimos, aunque a veces pretendamos negarlo todo y vivir una realidad alterna.
(No se puede discutir con los anarquistas, tienen tanta razón que molestan)
Sbarra utiliza de manera prolífica los diálogos entre sus personajes para dar a entender sus posturas, estos diálogos (valga la redundancia) son excesivamente cómicos, irónicos, sarcásticos, apabullantes y por sobre todo; son breves. Es interesante leer como el autor se despacha contra todas las convenciones sociales aceptadas, mucha de las páginas del libro están impregnadas con una ácida crítica a las mismas. El idioma es engañosamente vulgar y chabacano, mas la calidad general de sus escritos impecables son. Cuesta mucho entender como a este autor no lo conoce ni su propia madre. ¡Pero c'est la vie ami!
Libro que intercala encuentros de Marc la sucia rata con capítulos de su libro. Hay medio una tensión irresoluble porque el policía es un policía. El resto de los relatos son variados, muy ingeniosos pero medio olvidables.
José Sbarra fue una de las revelaciones de este año para mí. Extraño, rudo, expresivo, crudo, explosivo, ingenioso, visceral. Un genio. Aquí lo vemos en todo su esplendor. La estructura del libro recuerda un poco a Rayuela, pero me gustó por las mismas razones que detesto a Cortázar. El ovillo de historias incoherentes que encontramos aquí refuerza la personalidad libertaria del personaje, y no el esnobismo del autor, como sucede en Rayuela. Es una lectura desconcertante y divertida. Repleta de diálogos absurdamente ingeniosos y cargada de subtexto. Cinco estrellas, sin pensarlo.
Es un libro corto que se lee de una pasada, recomendable para esa media hora libre. Los diálogos entre Mac y el oficial están bien intercalados con los pros y contras de hacer dedo.
Marc la sucia rata, novela corta donde por partes tenemos humor y absurdo y por otro lado poesía, critica y tristeza, la novela se divide en dos "Marc y el policía" es la conversación entre la sucia rata(como quiere que lo llamen) y el oficial, acá es donde impera el humor, Marc es absurdo e hilarante en sus respuestas a un oficial el cual como contrapunto de él es seriedad y formalismo, no logrando comprender a este personaje y su estilo de vida.
—¿Qué fue lo que ocurrió en el banco? —Le regalé un puñado de maníes a cada cajero. —¿Por qué hizo eso? —¿Le digo la verdad o le invento algo más creíble? —Dígame la verdad. —Porque hoy es lunes, oficial. —¿Y qué tiene que ver que hoy sea lunes? —Que los lunes el zoológico está cerrado Yo no tenía ni idea de que hoy era lunes y ya había comprado los manies.
Marc tampoco entiende al policía el cual se ve reflejado como alguien estricto " —No me diga que se creyó esta historia, usted me da miedo, oficial, no puede ser que sea tan geométrico"
Y después está "Los Pro y los Contra de Hacer Dedo", está sería la novela que Marc esta escribiendo, el la define como "un mapa en el que están trazadas todas las carreteras de la existencia". Acá si ya vemos poesía y una mirada triste y a su vez critica sobre la sociedad. Son un conjunto de poemas, reflexiones y cuentos a veces conectados entre si. Aunque para el policía se trate de un amontonamiento de historias incoherentes.
—Si la vida fuese una película, oficial, ya me habría retirado del cine hace mucho tiempo.
Es genial encontrar un eslabón perdido. Entender que es lo que faltaba en espacios que uno creia vacíos. Me sucedió, en su momento, con Abelardo Castillo y ahora con Jose Sbarra. Siento que a Sbarra lo escondieron el resto de la literatura nacional por envidia.
No sabia nada sobre Sbarra. Lo cual hace hizo esta lectura mucho más fresca y reconfortante. Escritor "maldito", de muerte joven, lo podría definir como un Bizzio on Steroids (Bizzio Papuseado para aquellos no bilingues), un Marxista de Groucho.
Un libro lleno de verdades insensatas. Se divide en dos partes constantemente intercaladas: los diálogos de "Marc y el Policia" y "Los pro y los contra de hacer dedo".
La primera parte son dialogos alocados, subversivos, ocurrentes y delirantes entre un "malviviente" y un "oficial de la ley y el orden". Por momentos me hicieron acordar al Batman y el Joker de "The killing joke"; casi simbioticos, necesitandose el uno al otro para existir y subsistir.
La segunda parte son microrrelatos crudos, mas fuertes, hilvanados por la tematica de la ruta, el viaje, el movimiento.
La escritura de Sbarra transmite sensibilidad y, a diferencia de muchos, para el no es sinónimo de tristeza. Para él se puede y se debe ser débil y feliz. Solo hay que procurar no estar solo cuando llueve.
Leanlo. Van a terminar, al leerlo, con la certeza de que las dudas son necesarias para vivir.
Mentre mi innamoravo di Bolaño - sembrano passati secoli e invece era praticamente ieri - pensavo che avrei dovuto rispolverare il mio mediocre spagnolo perché mi sentivo letteralmente risucchiare dal Sudamerica e sapevo che, a un certo punto, mi sarebbe stato stretto quello che avrei trovato in traduzione italiana.
Tanto di quello che è stato tradotto non l'ho ancora letto - ovviamente e per fortuna, mi viene da dire - ma ho già cominciato a viaggiare e a esplorare, selvaggia.
Così sono capitata sull'argentino José Sbarra e, in pieno delirio di onnipotenza, l'ho letto in originale - perché anche se è un autore di culto, in Italia non è mai arrivato. È stato difficile, faticoso, mi sono persa pezzi, ma che vertigine.
Marc, la sucia rata è un librone - e se leggete in spagnolo cercatelo e godetevelo, se non sapete lo spagnolo invece sperate che qualcuno prima o poi lo pubblichi in italiano.
Le parti di Marc e lo sbirro mi hanno divertita, le parti di Pro e contro l'autostop mi hanno fatta a pezzi, letteralmente. Mentre leggevo, che ve lo dico a fare, pensavo a Roberto (Bolaño, certo, ma anche Arlt). Ma Sbarra è ancora più marginale, irregolare - qualcuno lo ha paragonato a Lamborghini, che io non ho ancora letto. E sì, anche Sbarra scriveva romanzi ma nasceva poeta - e si vede, oddio se si vede.
Aquí Sbarra plasma una novela experimental, se fracciona, se podría decir, en dos partes alternas. La primera o troncal es el diálogo que se establece entre Marc, La Sucia Rata y un policía. Entre estos diálogos se tratara a lo hilarioso entre contenido situacional. Se establecerá críticas hacia la libertad sexual, el consumo de drogas, el control policial sobre la sociedad; y más particularmente sobre el individuo. Siempre incisivo, creo que se mantendría solo el relato con este apartado. Con un muy buen desarrollo final, en lo que aparentaba ser cada vez algo más absurdo. La segunda parte es "Los pro y contra de hacer dedo", micro relatos sobre gente que transita por la calle donde habrá desde violaciones hasta temas tajantes a la marginalidad de la calle, en lo que hoy se podría clasificar en la dialéctica "opeimidos-opresores". No tan entretenida u orquestada como la parte troncal.
Calles de asfalto. Calles de tierra. Callejones oscuros. Rutas para ratas. Para la “Sucia Rata” de Marc.
Una obra donde los caminos se cruzan, se chocan y se despegan. Así de simple. Una obra de pequeños encuentros. Una mirada. Un delito. Una violación. Una indiferencia. Un beso. Una apuñalada. ¿Qué es un encuentro?¿Qué puede significar un encuentro? Pienso que a veces buscamos a quien no está destinado a encontrarse con nosotrxs, ¿Es eso posible? Buscamos el daño. Buscamos carne para saciar el vacío. ¿Por qué?
Ésta obra nos presenta a Marc, a la relación que construye con la vida de “los hijos del asfalto” y con la “policía” (un oficial). Entre comedia, entre dolor, va escribiendo su libro: “Los pro y los contra de hacer dedo”.
¿Vale la pena buscar en quien dedica todo su tiempo a un sistema y nunca a la ternura, un poco de conmoción?
Aburre pensar en plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro mediocre. Escribir un libro perfecto, matar a un policía y morir de sobredosis parece una mejor forma de perdurar. No morir porque implica nunca más encontrar en un libro la frase precisa. No morir porque voy a esperar a leer Plástico Cruel para ver si (en el absurdo sistema de puntuación) hago bien en reservarle la quinta estrella.
Sbarra me vuelve loca. Cada vez que empiezo uno de sus libros no puedo parar hasta que lo termino o hasta que me da migraña. Mi único problema es lo sexual del libro, después es perfecta: el largo es perfecta, las descripciones, la forma en la que esta escrita, el final. El final es perfecto Mi voto es: por que lo dice tan brusco?
Las gafas moradas hacen que me desespere un poco ciertas cosas, sin embargo, en general he disfrutado, subrayado y suspirado de a montón.
Que necesarias y maravillosas son voces como la de Sbarra, ❤️.
"–No vaya a creer que es tan fácil. Sostener el desequilibrio cuesta tanto como mantener el equilibrio. Me cuesta, oficial. Me cuesta mucho ser libre."
Me costó horrores terminar este librito de formato chico y solo 116 páginas. Una frase linda por acá (por eso las dos estrellas), un golpe de efecto por allá, fragmentos por todos lados y transgresión completamente noventera (es decir, vieja, que ya no transgrede nada). Puro Pergolini. Literatura para jovencitos rebeldes. Meh.
Gran narración. Tenaz la irreverencia que termina siendo una crítica al autoritarismo policial. La obra tiene dos líneas, uno el libro que está escribiendo Marc y la problemática de Marc y el policía, dónde es ahí en esos encuentros, en esas interacciones dónde Marc deja ver cómo el acartonamiento de las formas policías son absurdas.
Me gustó totalmente el concepto de una 'poesía vulgar' como es un tema recurrente en este libro. El protagonista nos está enseñando lo único que él sabe, como es la vida en las calles y las experiencias que él conoce, que al mismo tiempo es lo que conoce el autor. Algunos escriben poesía romántica porque conocen el amor, pero el autor conoce la calle y es lo que nos representa en su libro.
"Suicídense, por favor, suicídense. Por asco, por locura, por resentimiento, por narcisismo, para no dejarse morir lentamente, por asombro ante la maldad, por asfixia, por horror, por soledad, por amor, dentro de lo posible por amor; pero por favor, suicídense."
“Sabias la consigna: hay que amarse. Para sobrevivir, hay que amarse.”
Estoy buscando más de Sbarra porque quede muy copada, quizás no es para todos, es una lectura cruda, sin filtro e incluso a veces parece repetitiva (no lo es) pero sin duda alguna vale la pena leer.