Este libro permite una mirada diferente acerca de una de las figuras de la literatura más importantes en la historia de la humanidad, por su contribución al establecimiento de la ciencia ficción, y desde luego el avance que representó para el género del horror.
A través de su diario de viajes por Alemania e Italia, vamos descubriendo su forma de pensar, su capacidad de análisis y como no, evocamos a su lado aquellos dolorosos recuerdo que ciertos pasajes le suscitan, cuando coincide con puntos que visitó alguna vez a lado de Percy Shelley, de quien a pesar del tiempo transcurrido, aún se le notaba enamorada.
Son muy "sabrosas" las anécdotas que despliega, sobre todo haciendo referencia a la historia de ciertos sitios que le llamaron la atención. A su vez, sus observaciones políticas son de interés, tomando en cuenta que se trata de alguien que nunca estuvo alejada del todo de ella, ni en su vida a lado de sus padres, ni una vez casada. Del mismo modo, sus observaciones respecto a la forma de ser de las personas de los sitios visitados son de interés, ya que nos introduce a la cotidianeidad de lugares y momentos ya muy preteritos, y difíciles de recrear en este momento histórico.
Conste que es una edición recortada de sus diarios originales, y sin embargo, vale mucho la pena. Deja ganas de buscarse los diarios completos...