Excelente poemario. Me gusta mucho cómo juega la autora con la polisemia de "nada". A partir de ahí, el poemario nos invita a sumergirnos o a desaparecer junto con la escritura.
A pesar de no amar este libro, considero que es un trabajo exitoso y bastante bien hecho. Consigue transmitir exactamente lo que intenta transmitir, en la mejor forma posible. Cada página es como dar una brazada, y como ahogarse lentamente.