Dostoievski escribe sus cuentos de una manera peculiar, su prosa es agobiante, intensa, ágil pero sobrecargada, llena de puntuación que hace que cada relato se vuelva un deleite desafiante. Este volumen trae los cuentos que escribió antes de 1849, previo a su condena a muerte y destierro a siberia, pero que ya podemos ver el genio que derrocha en cada uno. Los relatos abordan la complejidad de los sentimientos y emociones humanas que llevan al lector a sumergirse en lo profundo del alma de los protagonistas. Cada cuento son una febril mezcla de pasiones intensas y descontroladas, pero también habla de avaricia, celos, comedia, amistad y amor, que en su totalidad dan muestra de la complejidad del corazón humano.
Aunque son cortos en extensión hablan sobre la condición humana, nos sumergirnos en lo profundo del alma de los protagonistas, sus incoherencias, sus miedos, dudas, temores y anhelos, narrados de una manera fuerte y compleja. Parecería que la tragedia era el instrumento preferido que le permitía hundirse gradualmente en cada una de las incomprensibles inquietudes y tristezas cotidianas del ser humano común aunque también usa el humor como herramienta en sus cuentos.
Termina este período de cuentos con Noches Blancas, que no es un relato de amor sino un Drama de introspección del alma, de la soledad y la empatía que puedes sentir hacia la desdicha de otro si vives desdichado, es esa empatía que exacerba las emociones del protagonista del libro y que vuelve vertiginosa la narración de esta historia contenida en 4 noches pero que dolerá siempre, aunque ese amor perdure toda la vida.
P. D. ¡Que resplandezca tu cielo, que tu tierna sonrisa sea clara y serena, que Dios te bendiga por un minuto de felicidad que des a otro corazón solitario y agradecido!
P. D. Porque todo el mundo se cree más severo de lo que en realidad es, como si temiera ofender con sus sentimientos si los muestra demasiado deprisa...
P. D. Cuando somos desgraciados, sentimos más agudamente la desgracia ajena
P. D. Es decir, o que la pena le había carcomido, o que quisiera castigarse a si mismo.
P. D. Los celos son absurdos, son un defecto....
P. D. ¡Han de reconocer que los celos son una pasión imperdonable y, por si fuera poco, también una desgracia.