Tomé esta novela con la impresión de que leería un recuento poco original del autor, por el título uno ya adivina que es una autobiografía y efectivamente lo es, una autoficción le llamarían ahora, es decir, una mezcla de ficción y biografía. Es bastante más que eso, en realidad; me pareció una novela muy bien escrita, con pocos de los vicios lingüísticos del escritor, a saber, el vocabulario barroco o el exceso de adjetivos. Es cierto que hay lugares comunes y conceptos repetidos (lo de la pampa comparada a un planeta desierto es ya un clásico en su obra), sin embargo, cuenta una historia bella y que captó mi interés en todo momento.
Es una novela muy corta que se lee en un rato y el autor se da el tiempo de jugar con las palabras, así como de casualidad:
"Don Lolo, el más viejo de los carrilanos" (p. 30)
El origen del apodo del "cuento corto" (p. 56)
Me gustó.
Referencia a otras obras del autor:
María Margarita (La contadora de películas)
La banda del litro (Fatamorgana de amor con banda de música)
Reina Isabel, la ambulancia, el astronauta (La reina Isabel cantaba rancheras)
el duende (Romance del duende que me escribe las novelas)