La poesía de Rafael Cadenas (Barquisimeto, Venezuela, 1930) se muestra en el panorama de la poesía en lengua española durante las últimas décadas, como una de las más sólidas, originales y orgánicas, y así se ha visto reconocida, pues son numerosos los premios que ha merecido. Cada nuevo libro suyo es una sorpresa y un estímulo para la inteligencia. Su lenguaje preciso y depurado, que no concede ninguna tregua al conformismo ni a la complacencia, es una convulsión de la clarividencia y un ataque a la resignación: la palabra es la última esencia de la poesía y el único camino para reencontrarnos con el otro y con el todo. Entre sus numerosos premios sobresalen el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances (2009), el Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca (2015), el Premio de Literatura FILCAR (2017), y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2018).
Rafael Cadenas es un poeta, ensayista y profesor universitario venezolano. Formó parte del grupo «Tabla Redonda» a comienzos de la década de los sesenta. En 1985 recibió el Premio Nacional de Literatura de Venezuela y en 2009 el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, en Guadalajara, México.
Este es un libro que celebro por diversas razones y no todas ellas literarias. Está, por ejemplo, el buen acabado en momentos en que la industria editorial local pasa por una crisis de insumos. Pero, por otra parte está el hecho de que cualquier línea de Cadenas nos enseña a encontrar la belleza de la palabra cada vez más desnuda de artificio. Los poemarios más que leerse, se releen. Y aunque no es propiamente un poemario, tiene la marca de una obra que cada vez encuentra una mayor expresividad en una claridad producto de una conciencia enorme del oficio de escribir.
Contestaciones es una cachetada a las "verdades" de cualquier Revolución. Nos recuerda que bajo un sistema opresor los hombres libres van al gulag y como son apenas detalles lo que lo separan de otros horrores de otras ideologías.
Es un libro de poesía que me ha acompañado por el mundo, lo atesoro, y lo recomiendo.
Aunque realmente no creo que se termine de leer nunca, por ser una colección de aforismos: voy a sumar éste a la lista del 2016 para no quedar tan rezagado (como ya lo estoy) en la meta que no pude cumplir este año de 2 libros mensuales.