Al igual que los copos de nieve bailan ligeros en el cielo como alas de mariposa para terminar posándose en las ramas desnudas de los árboles, los personajes de higuchi ichiyō transitan melancólicos por sus relatos abocados a cumplir con un inexorable destino. Un talentoso artesano que abriga el deseo de culminar su gran obra; una ingenua estudiante que abandona a su familia por amor; un mendigo adolescente de corazón huraño que atisba la belleza en el sonido de la música; una hermosa joven que an he la La venganza en su lúgubre mansión; una muchacha que languidece atormentada por la pérdida de su amado; una entregada esposa traicionada es víctima de la traición y la maledicencia.
Pen name of poet and writer Natsu Higuchi. She studied at the Haginosha school of poetry run by Utako Nakajima and showed talent from early on. After her father’s death in 1889, she began writing novels to make a living, but she also had a sideline business, a general merchandise store, because she could not survive on income from writing alone. In less than a year from the end of 1894, she successively published such masterpieces as Otsugumori (The Last Day of the Year), Take Kurabe (Comparing Heights), Nigorie (Troubled Waters), and Jusanya (13th Night). She died at the young age of 24 from tuberculosis.
Her image currently appears on the Japanese 5000-yen banknote.
Relatos tristes y con un punto amargo. Esta es la segunda antología que leo de esta autora, y aunque disfruté bastante más de 'Cerezos en la oscuridad', estos relatos tienen una delicadeza y sencillez única. Son historias con un punto melodramático y muy trágico que ponen el foco en los menos favorecidos y en las personas encerradas en vidas infelices, la melancolía y la nieve son los grandes protagonistas de estos relatos.
Higuchi habla de gente trabajadora buscando el sentido de su vida, de dolorosos desengaños, habla de dejarlo todo por amor, de venganzas, de conformidad, de la pérdida. Son sentimientos humanos y universales, son luces y sombras, pero poca gente narra historias con estos sentimientos y motivaciones como ella. Consigue dar luminosidad a las sombras y oscuridad a la luz.
Ha sido todo un acierto haber decidido comenzar el año con este libro de relatos de Higuchi Ichiyo. Me ha fascinado la delicadeza y profundidad que esconde cada página y la sensibilidad de la autora al trazar los breves e intensos dramas que componen esta obra. Ichiyo se me presenta como una retratista excepcional de las tristezas del alma humana. Leeré más de ella.
"Envidio a los que elogian en sus poemas y canciones la belleza de la nieve, además de la de la luna y la de las flores. A mí solo me recuerda el pasado doloroso que no puedo olvidar. La nieve que cae y cae interminablemente me sume en la tristeza y en infinitos remordimientos inútiles."
Seis historias melancólicas, sinceras y sumamente realistas que nos muestran un mundo distinto al Japón actual. Ambientados en el siglo XIX, nos dan un vistazo a una sociedad nipona conservadora pero soñadora que busca la felicidad aunque no sea algo que esté al alcance de la mano. La narrativa de la autora nos muestra una calidez humana difícil de evadir y que, frase a frase, nos va mostrando el camino de la desesperación por la que la psique de sus personajes tienen que pasar. Un retrato claro y contundente para todos aquellos amantes de la historia japonesa y de sus anécdotas.
Nunca es tarde para descubrir a una autora que tuvo una corta vida pero dejó una obra de relevancia en la literatura japonesa. Delicada y elegante, para leer con calma, reflexionar e interpretar.
Los relatos en general se centran en las mujeres y en problemas que se les presentaban debido a su género, mostrando la sociedad que conocía la autora, con todas sus reglas y convenciones. La narración es muy buena, pero algunos cuentos terminan de forma abrupta y/o los finales son demasiado abiertos.
No soy partidaria de Cuentos/relatos en audiolibros porque puede haber narradores qué no den el énfasis para siquiera saber donde termina e inicia cada uno. No es malo, pero esperaba otra cosa.
Seis son los relatos que nos trae esta antología de Satori, de los apenas veintiuno que Ichiyō Higuchi pudo escribir en su breve vida. Si bien su vida fue corta, el orden cronológico de los relatos — desde 1892 a 1896, año de su fallecimiento —nos permite ver la evolución literaria de su autora, así como la influencia de su vida en la escritura.
No obstante, todos sus relatos están determinados por un estilo constante, que sumerge a quien lo lee en un aura clásica, donde la sencillez no impide — incluso potencia — esos pequeños detalles evocadores, sutiles pero efectivos; que permiten que te sumerjas en las profundidades del ambiente y la historia. Los diálogos, por su parte, resultan en los primeros casi teatrales, con largas intervenciones plagadas de emotividad y dramatismo; si bien en los últimos relatos esta peculiaridad casi desaparece. Un ambiente melancólico, cercano al pesimismo, envuelve toda su escritura; pero la dota de una especial belleza. Nada que no pueda comprenderse conociendo su biografía.
Es por ese toque clásico, sutil y efectivo, por el que me quedo con las dos piezas más breves de la antología: la que le da nombre, «Un día de nieve»; y «El son del koto». En ambos considero que es el estilo de Ichiyō alcanza su cénit, especialmente en poder evocador.
Un buen volumen que complementa a Cerezos en la oscuridad, el cual se centra más en los ambientes, personajes e historias de los barrios de placer en decadencia donde Ichiyō vivió parte de sus últimos años, acuciada por su dura situación familiar.
Una perspectiva distinta para una autora que, por hacer un guiño nipón, fue efímera como las flores de cerezo: un breve paso por la vida que nos dejó una obra tremendamente bella.
Seis cuentos, algunos de varios capítulos y otros de unas pocas páginas, que giran en torno a la vida cotidiana del Japón del periodo Meiji centrándose en el amor, desengaños, etc. En general, el libro tiene un sentimiento agridulce, aunque, en muchas de las historias, predomina la angustia de los personajes y el sabor de un desenlace caótico o desafortunado que, aunque en la mayoría de relatos queda abierto, deja al lector imaginar o especular acerca de lo que ocurrirá.
También es interesante como la mentalidad del Japón del momento se ve reflejada en todo el libro, mostrando la distinción de las clases sociales, la importancia del linaje, etc, y como esta mentalidad afecta a los personajes y a su entorno. También a sus relaciones amorosas, relaciones que en muchos casos no pueden ser. Cabe decir también que al leerlo habrá que tener en cuenta precisamente esa mentalidad y la sociedad de esa época, sin esperar encontrar algo con los principios de la sociedad de hoy.
Personalmente, el que más me gustó fue “El ermitaño”. Otros, como por ejemplo “Quien siembra vientos”, también me han enganchado. Alguno tal vez puede tener menos impacto, pero en general es una lectura entretenida y que merece la pena en mi opinión, incluso los cuentos más cortos me han gustado y están cargados de sentimiento.
Cuentos en los que la emocionalidad y el arte es de vital importancia para sus personajes, un artista que no aspira a más que a crear su obra se resigna a la pobreza porque no está dispuesto a ceder ante el mundo y descubre que incluso cuando algo le permite construir su obra ese algo puede poner en riesgo la apacible vida que llevaba con su hermana. Una joven que se resgina a apartarse de su maestro de poesía para evitar las malas lenguas. Una joven esposa que se enfrenta al abandono de su esposo y comienza a ilusionarse con el estudiante que vive con ellos. La joven que perdió al hombre que amaba y poco a poco desciende hacia la locura. Son algunas de las historias que con belleza Ichiyo Higuchi construye.
Prepárate para llorar de coraje en algunos cuentos, más que de tristeza. En otra reseña de acá alguien la resumió como un "odio a los hombres" jajajaja, y aunque no creo que sea un tratado contra ellos, si es cierto que algunos personajes masculinos son horribles. Pero fuera de eso, en general me pareció un gran audiolibro, lo disfruté muchísimo. Creo que es un libro que explora con detalle muchos aspectos socioculturales de su época y además tiene descripciones muy buenas del ambiente en la ciudad y de su funcionamiento. Además, como casi toda la literatura japonesa que conozco (que es poca en realidad) me encanta la estética que se percibe a través de ella. Y me encantó conocer a una autora de la era Meiji, tengo muchas ganas de leer más de ella, se percibe la sensibilidad femenina en cada cuento. Me impacta que la autora murió a los 24 años porque si leo mucha sabiduría en esa pluma tan joven.
La traducción está muy bien y la narración, aunque sea una voz masculina narrando un libro femenino está muy bien, con un acento lo suficientemente neutro y a la vez emotivo para disfrutarlo.
Finalmente, yo creo que lo recomendaría como una lectura introductoria para la literatura japonesa y más de ese tiempo porque en verdad aprendes mucho con descripciones de vida cotidiana (como lo de las entregas a domicilio jejeje) y de cómo se configuran las relaciones sobre todo matrimoniales. Lo único es que si te frustra mucho escuchar acerca de la "debilidad femenina", puede que te caiga un poco mal, pero como digo a veces, antes de juzgar, es importante tomar en cuenta el contexto. Y quien sabe sí en este caso, no sea mas bien desde una perspectiva irónica o de rebeldía sutil. Y definitivamente quisiera poder tenerla en papel algún día.
"Soy un ser a merced de mis estados de ánimo. Dicen que si no se expresan, los sentimientos se hacen más intensos en el corazón. Y yo tengo demasiados, tristes y alegres, entremezclados. Es tiempo de dejar que salgan."
Un día de nieve, (雪の日) 1893 Higuchi Ichiyō @satoriediciones Traducción de Rumi Sato @audible_es
❄️Cómo perdidos bajo una tormenta y andando a ciegas hacia ninguna parte , los personajes que retrata la autora no pueden escapar a sus circunstancias ni a su destino.
⛩️Historias melancólicas y amargas, como la del artesano obsesionado con lograr la perfección que vive ajeno al mundo que le rodea y cuyo único nexo con el exterior , su hermana, caerá presa de un hombre sin escrúpulos.
🎋O el joven mendigo subyugado por el poder de la música.
🗾O la muchacha enamorada de su maestro que abandona su hogar por amor y echando la vista atrás, se arrepiente de su decisión.
Con una prosa llena de lirismo, la autora aborda temas nada habituales en la literatura de la época Meiji y sienta las bases de la renovación de la literatura japonesa.
Higuchi Ichiyo, nacida en 1872 y fallecida en 1896, es considerada la primera autora japonesa moderna. Hija de campesinos, se trasladó a Tokio siendo muy pequeña y tras lograr asistir a la escuela, su talento literario empezó a brillar . Su carrera literaria se vió truncada de forma prematura, al morir a los veinticuatro años víctima de tuberculosis.
"La editorial Satori vuelve a recuperar varios textos de la escritora Higuchi Ichiyō, autora del Japón de la era Meiji absolutamente imprescindible para los apasionados de la literatura nipona. Ichiyō, a pesar de que solo vivió veinticuatro años, dejó una impronta indeleble en la narrativa japonesa posterior a ella, y su fama alcanzó la de otras escritoras, como Murasaki Shikibu (la novela de Genji) y Sei Shōnagon (El libro de la almohada).
De frases cortas y estilo aparentemente sencillo, los ocho relatos que conforman este libro recorren diferentes historias que tienen en común un tono melancólico y sosegado, y una serie de personajes que se encuentran entre el Japón tradicional y los vientos de cambio que trajo consigo la era Meiji. Así, por ejemplo, en una de las historias, un joven caído en desgracia, en un contexto en el que ya es complicado atenerse a lo seguro, redescubre la belleza del mundo tras escuchar la música de una mujer que toca el koto, en palabras del texto «acababa de entrar en un mundo repleto de flores»: ante el realismo psicológico y social que recuerda a la literatura occidental, el antiguo mundo, ya perdido, se despliega página tras página, con referencias budistas, a la naturaleza y a los temas clásicos. " Daniel Caballero
Este libro recoge 6 relatos de la autora escritos a finales del siglo XIX. En ellos las protagonistas suelen ser mujeres hermosas pero infelices, generalmente por la intervención y/o acción de algún hombre: padre, hermano, amante, etc.
Más que relatos considero a cada una de estas obras un cuento donde algunos elementos se repiten de forma constante.
Los hombres suelen ser reflejados como seres con una intensa vida interior de forma que sus pasiones, sus artes, sus preocupaciones y sus emociones colapsan, atraen y arrastran de forma irrevocable a las mujeres de su entorno.
Todas las historias son independientes pero comparten espacio y tiempo, al estar ubicadas en Japón en la era Meiji, por lo que crean un mapa interesante de cómo era la vida en diferentes estratos sociales y momentos cotidianos.
Muy recomendable su lectura para todas las personas, mayores de 15 años por la complejidad de algunos textos, que disfruten con la literatura asiática.
Cada frase de este libro parece colocada con la cautela de quien no quiere perturbar el aire frío que rodea a los personajes. La prosa avanza despacio, con una elegancia silenciosa, como pasos sobre la nieve recién caída. El relato se vuelve frágil sin ser débil, íntimo sin ser confesional.
La melancolía aquí no es debilidad sino resistencia. Ichiyō mira a sus mujeres sin romantizarlas ni salvarlas. Las deja estar en su cansancio, en su dignidad modesta, en esa espera que no promete recompensa. El gesto mínimo —una visita, un pensamiento contenido— se vuelve político porque ocurre dentro de un sistema que exige silencio y docilidad.
Leer este texto es atender a un murmullo. Uno siente que cualquier exceso rompería el equilibrio. Al terminar, queda la impresión de haber tocado algo fino y efímero, como si la historia pudiera deshacerse si se la mira demasiado de cerca. Me ha encantado. ⭐⭐⭐⭐⭐
Me ha gustado esta serie de relatos donde he Tenido un acercamiento a una nueva escritora y a la literatura asiática.
La literatura de Ichiyo está llena de un toque de melancolía, un destino irresistible que forma parte de sus personajes. Primera escritora japonesa moderna, vivió una vida corta a finales del siglo XIX, muriendo de tuberculosis a los veinticuatro años. Su historia refleja un entusiasmo casi insalubre por la literatura, que generó emulando a modelos japoneses antiguos en lugar de cooptar las influencias occidentales. Después de que su padre murió y su familia fue destrozada, vivió en Yoshiwara, un barrio rojo de Tokio y, a través de una tragedia similar a un horizonte, se llenó de sonidos e historias del inframundo. Esta colección de libros demuestra que era una excelente narradora.
Una compilación de cuentos trágicos que muestra la hipocresía en la modernización de Japón durante el periodo Meiji. El estilo de Higuchi es bastante tradicional en todo excepto temática, aun así, lo que probablemente fue recibido como innovador en su época no puede sino parecer anticuado hoy en día. Los cuentos, ciertamente de algún valor literario, no llegaron a ser particularmente interesantes. Quizá una lectura bajo un interés histórico elevaría estos cuentos por encima del promedio.
Bella colección de relatos que describen con sutileza y lirismo las más intensas emociones humanas, desde la esperanza hasta el desengaño, pasando por la búsqueda de sentido y el deseo de trascendencia, todo en el clásico tono melancólico de la autora. Una antología delicada y conmovedora, perfecta para los amantes de las letras japonesas más clásicas.
Un dia de nieve es una antología de relatos en los que Higuchi Ichiyō confiere a sus personajes de una humanidad inmensa. Unidos por la desdicha, bien de un amor intenso o de una situación trágica, sus personajes se mueven resignados a circunstancias adversas narradas con una prosa delicada y cuidada. Una lectura de la que he disfrutado mucho.
Un libro que a pesar del tiempo en que se narran las historias nos plantea situaciones que aún día presente se viven en la sociedad denotando el actuar humano, no es simplemente buenas acciones o malas, sino que todo tiene matices.
No sé si sea algo o muy japonés o muy oriental, pero los cuentos quedaban como sin "acabar". Tal cual la vida. Será a marca natural de esta autora, no sé.
Son 6 relatos que te dejan reflexionando sobre la vida y el corazón del hombre. Los relatos te dejan con intriga porque no es el propósito de la autora contarte de principio a fin una historia.