Ayanta Sánchez Barilli, es hija del escritor Fernando Sánchez Dragó y de la profesora de historia y filosofía Caterina Barilli, que falleció prematuramente. Ayanta nació en Roma y ha vivido en Italia, Kenia, Marruecos y España. Estudió danza clásica y arte dramático. Fue actriz de teatro cine y televisión desde 1988 hasta 2000, año en el que empezó a colaborar en la Cadena Cope como crítica de libros y de teatro. Lleva dos años dirigiendo el espacio «Un año de amor» del programa La mañana. En 2005 La Esfera de los Libros publicó "Un año de amor".
Romanzo fortemente autobiografico ma non solo, non del tutto.
Se lo si volesse considerare come romanzo d'amore, non sarebbe poi quel granché: le frasette da Baci Perugina tipo "L'amore è un morso al cuore. Un dolore incurabile dell'anima." mi hanno sempre lasciata indifferente e poi questo genere di aforisma non è nemmeno lontanamente protagonista del libro, non capisco neanche il motivo di dargli tanta spinta in terza e quarta di copertina, il lettore o potenziale lettore finisce soltanto per travisare. Sono altre le caratteristiche da mettere in evidenza.
Come romanzo del dolore e come saga familiare, suona già meglio: si inserisce alla perfezione in un filone che pur essendo già ampiamente esplorato, credo non si esaurirà mai del tutto e meriterà sempre una visitina, di tanto in tanto.
Ma come esercizio di autofiction e di incastro di più piani temporali, funziona davvero ottimamente.
Ottima sensibilità nella descrizione dell'infanzia (sia l'infanzia sua propria dell'autrice che quella delle progenitrici), senza stucchevolezze, non un mondo fatato colorato di rosa ma un gomitolo inestricabile di perplessità; ottima precisione nella descrizione dello stato di depressione intesa come malattia vera e propria che le persone più prossime alla fin fine non riescono mai a riconoscere e ad ammettere come tale. Ottima la costruzione che permette di svelare i misteri poco a poco e invogliare il proseguimento della lettura. Piacevolissime e ben descritte (ma non ingombranti) le ambientazioni: Padova, Parma, Roma, Tellaro, Madrid, Soria. Equilibrato anche dal punto di vista del femminismo: è un romanzo al femminile ma non vi si troveranno lodi sperticate delle infinite virtù e infiniti pregi delle donne, au contraire, non c'è difficoltà nell'ammettere errori e difetti tanto dell'universo femminile quanto di quello maschile. Nella parte di "fiction" c'è forse qualche forzatura che si spinge leggermente più in avanti del dovuto per andare ad ottenere l'atmosfera desiderata: rare dissonanze perdonabili con licenza poetica.
La sensazione è quella di aver avuto tra le mani un bel libro-rifugio: non perché ci sia da affezionarsi particolarmente ai personaggi, non è il genere di romanzo che punta sulla forza dei protagonisti; ha un'aria di rifugio perché è facile e piacevole lasciarsi trasportare nelle atmosfere decadenti della fine del XIX sec e poi lasciarsi cullare avanti e indietro, con le onde e poi con la risacca, fino a spiaggiarsi ai giorni nostri.
Mi piaceva immaginare che Tellaro si trovasse al centro di una di quelle palle di vetro piene d'acqua. Se la giravi, le stelle della notte cadevano in un mare viola scuro, turbolento.
La prima e la seconda parte, quelle relative alla nonna, la bisnonna e la trisnonna, sarebbero da quattro stelle abbondanti: la costruzione è brillante, la narrazione arriva sempre a cogliere nel segno grazie ai giusti incastri e giusti dosaggi di realtà e finzione. La terza parte, quella dedicata più da vicino all'autrice e alla madre, è il logico e naturale completamento di ciò che precede perché vi si svela la soluzione di quanto vagamente accennato all'inizio; tuttavia il coinvolgimento emotivo si fa più denso, quasi vischioso, e la narrazione ne risente, da brillante si fa più opaca e vagamente disorientata: a questa terza e ultima parte assegnerei dunque un giudizio un po'più basso - d'altro canto, questo disorientamento fa parte del lato "non-fiction" dell'opera: parlare di una madre che non si è conosciuta pone come minimo davanti a dubbi e incertezze, indagare su di lei comporta come minimo scoperte inaspettate, e anche se si prende una direzione è molto facile e comprensibile ritrovarsi poi a percorrere un'altra strada con un altro orizzonte, tralasciando forse alcune delle vie traverse cui poteva essere opportuno dare un'occhiata.
Tutto il complesso fa percepire una scrittura viva e vivificante, non un mero esercizio di stile ma scrittura come bisogno di sfogo, di ritrovamento di sé stessi e di ripartenza da un anno zero. Questo romanzo è stato una bella scoperta, consigliato in generale, raccomandabile anche un po' di più con gli arresti domiciliari.
He de reconocer que los premios Planeta siempre me producen rechazo. Tengo prejuicio contra ellos porque son una descarada y comprada operación comercial, cuyos productos suelen ser pésimos. He de reconocer también que el libro de Ayanta Barilli me ha sorprendido. ESta temática de sagas familiares no es lo mío, y sin embargo, me he leído el libro entero, que no es sino una especie de memoria novelada de la familia de la autora, no sé hasta qué punto real o imaginario. Ayanta Barilli, hija del escritor Fernando Sánchez-Dragó es, a juzgar por su obra, una persona nada convencional, y eso se nota en la prosa. De acuerdo, lo de las sagas es comercial cien por cien, pero ella le da un toque distintivo, alejado un poco de los cánones del "bestseller", incluso toca en algunos puntos el realismo mágico, pero no forzado sino como parte de ese canto a la fantasía y la imaginación que parece proponer. Intercala su propia historia con la de su bisabuela, abuela y madre, pero de un modo no lineal, entrelanzando un poco caóticamente los hechos. Que sobran cosas, sí, que se nota que es su primera novela (que no libro en general), pues en algunos pequeños detalles sí. Pero en general, para mí ha logrado escribir una obra muy sincera, muy cruda, muy, en cierto modo, fuera de las normas literarias (comerciales y planetoides). Al final, hasta me ha hecho llorar, y eso sí que me fastidia, grrrrrr. Un cuatro por la sinceridad del escrito, por encima de todos los demás valores.
No conecté para nada con esta historia. Si bien es cierto que me agarró en un momento muy particular a nivel personal no pude centrarme en esta obra. Muchas veces tenía que releer, no sabía quien estaba narrando en ese momento, no podía identificar quien era la hija, la nieta, la abuela.... La vida de las mujeres si son bastante peculiares, eran mujeres diferentes, unas muy avanzadas para su época creo yo, y con muy mala puntería a la hora de elegir pareja, eso sí todo muy bien narrado y con una buena prosa. Pero del resto, para mi pasará al olvido antes de lo previsto.
Me ha gustado mucho, sí bien es cierto que no me ha parecido perfecto, hay una pequeña parte que me ha parecido que perdía parte de la enorme fuerza con la que arrancaba, pero no hay que olvidar que se trata de una primera novela a pesar de que su autora ya tiene callo de escribir en su profesión como periodista. Para ser, como digo, una primera novela, creo que es sobresaliente. Ayanta escribe muy bien, con delicadeza, sensibilidad y a veces incluso diría que con poesía. Sin duda, seguiré leyendo lo que escriba en un futuro pprque estoy segura de que no renunciará al mantra inoculado por su señor padre: ese "escribe, escribe, escribe". Y que así sea.
Por Dios bendito lo que sufren estas mujeres! Un libro durísimo, porque se comprende en el primer momento que lo relatado pasó en la vida real.- Una lectura conmovedora.-
Varias generaciones de mujeres condenadas por los hombres que tuvieron a su lado. Una historia familiar dramática en la que parece que la maldición se pasa de madres a hijas. Después de leerlo me viene a la cabeza esta pregunta: ¿Realmente la 'liberación' de la mujer en la sociedad está ayudándonos a las mujeres a liberarnos de verdad de nuestras formas de relacionarnos, especialmente en la pareja y con los hijos? Parece que haya un gran poder generacional que empuja nuestro comportamiento a la tendencia familiar y haga falta un gran esfuerzo para romper la rueda. Me parece una reflexión super interesante. ¿Cuantos posos 'desadaptativos' traemos en nuestro comportamiento de nuestros padres? ¿Y en qué forma afectarán a nuestros hijos en el futuro? Qué importante es sanar estas cuestiones antes de seguir con la rueda. La autora lo hace escribiendo la historia de las mujeres de la familia.
La reflexión que sacamos es interesante. El libro meh, y menos aún como finalista de un premio. Pero los premios planeta.. ya sabemos
Una obra que empezó gustándome bastante y que luego me pareció que comenzó a decaer y a volverse cada vez más confusa. Este libro es el intento de la autora de novelar su vida y la de 3 de sus antepasadas, pero creo que cometió un error en la forma de narrarlas.
Todo comienza cuando Ayanta decide investigar la “maldición” que parece perseguir a las mujeres de su familia a la hora de escoger pareja. El suceso que detona este interés es la muerte de su abuela, la cual daba la impresión de querer evitar cualquier mención a determinados hechos de su pasado. Por ello, Ayanta se lanza a averiguar cómo fueron realmente las vidas de Ángela, Elvira (madre de Ángela), Caterina (madre de Ayanta) y al mismo tiempo narrarnos la suya propia.
En base a la sinopsis, yo interpreté que los hombres con los que habían compartido sus vidas habían sido diablos con ellas, pero salvo en el caso de una, en las demás es que sencillamente tuvieron relaciones que por diversas razones fracasaron. Por cómo se cuenta, a mí me parecía que el problema principal era que había incompatibilidad de caracteres o ausencia de amor de verdad.
La primera historia que se conoce es la de Elvira, bisabuela de Ayanta, y es la más interesante y la que más curiosidad me generó en todo momento. Creyó conocer al hombre adecuado y rápidamente vio cómo su felicidad comenzaba a evaporarse tras casarse. Realmente me sorprendió hasta qué punto se complicó su existencia y las situaciones tan espinosas por las que tuvo que pasar. En estas páginas yo sentía auténticas ganas de saber qué le iba a ir ocurriendo a Elvira y eso me hacía avanzar con facilidad en la lectura.
En cambio, la parte de Ángela ya me fue dejando más indiferente y la de Caterina fue absolutamente tediosa. En todo caso, considero queesto se debía a la absurda necesidad de la autora de hablar de sí misma en mitad de las historias de sus antepasadas. En un párrafo estamos hablando de una de las antepasadas y en el siguiente de ella, pero no lo hacía de una forma clara, es como si de repente le hubiera venido a la mente que quería comentar algo suyo y hubiera decidido meterlo en medio de la historia. En varias ocasiones me sentí confusa por esto y cada vez me incomodaba más y me hacía “desconectar” de lo que supuestamente era importante en esos instantes.
Aunque lo de Elvira me gustó, la narración enredada que se da en muchos instantes me impidió conectar con el libro. Además, tampoco es que se cuente nada excesivamente llamativo ni que se profundice demasiado en ciertos acontecimiento, a veces era como si algunos episodios de las vidas de las protagonistas se nombraran por obligación y no se quisiera analizar de verdad el impacto que tuvieron.
Puede que otros lectores disfruten más que yo de este libro, yo lo he visto pasable y no me ha dejado ninguna huella.
A pesar de lo caótico de la narración (a veces) y de que se cuentan muchas desgracias, la he disfrutado bastante. Una novela increíblemente bien escrita, muy intimista. Especial. No recomendable para cualquier lector.
Ayanta, en este libro nos narra la biografía de su familia de una manera novelada. Aquí conoceremos a tres mujeres: Elvira, Ángela y Caterina que, debido a la enfermedad, los designios de la época que les toca vivir y de una serie de hombres que pasarán por sus vidas sin comprenderlas, se verán sometidas a la maldición que condicionarán sus vidas acabando por terminar con ellas. Debo admitir que al principio me costó un poco hacerme a la manera en la que está estructurada el libro llegando incluso, a plantearme si iba a ser una lectura agradable. Pero una ve que te haces con ella la lectura resulta bastante agradable y sobre todo muy emotiva. La escritora nos abrirá las puertas de su casa y de su corazón mostrándonos parte de lo que es ella a través de sus antepasados y de ella misma. No hay grandes subidones de adrenalina, pero si hay grandes sentimientos plasmados en cada página. Me gusta la manera en la que Ayanta intenta ser en algunos puntos objetiva con todo lo vivido por sus antepasados y en otros puntos ser subjetiva y sentimental aportándole carisma a la lectura. Puede que en algún momento pueda considerar que hay información que restan mas que sumar a la novela, pero en general, me ha parecido una obra completamente diferente a lo que una saga familiar nos tiene acostumbrados. En general me ha gustado la lectura.
Margarita, Elvira, Angela, Caterina y Ayanta. Cinco generaciones de una misma familia. La escritora realiza en esta obra una auténtica catarsis familiar reconstruyendo la vida de su tatarabuela, su bisabuela, su abuela, su malograda madre y la suya propia. Una familia que, según la propia autora, se caracteriza por la distorsión y fabulación de la realidad para ocultar una verdad, o unas verdades, en algunos momentos muy dolorosas. Ayanta hace una revisión de la vida de su familia y por ende de la suya propia para poner las cosas en su sitio a la vez que juega con nosotros ya que, insiste tanto en el carácter imaginativo y hasta mentiroso de las narraciones familiares, que nos hace dudar sobre que parte de verdad y que parte de ficción tendrá la propia obra.
Sencillamente brillante.
Parece que los Premios Planeta nos dan una de cal y otra de arena. Después de la arenisca del año pasado, con un finalista pasable y un vencedor, para mi, infumable, este año ha llegado la de cal. El libro finalista es, como digo, brillante; las expectativas que tengo del ganador son altas, Posteguillo nunca defrauda.
No sé si habéis leído La casa de los amores imposibles de Cristina López Barrio, pero esto es una copia mucho más accesible y barata en lo que se refiere a constructos gramaticales, a la caracterización de personajes, y la situación espacio temporal de la acción. No terminas de tener del todo claro quién habla a quién sobre qué, pero sabes que no tienes que preocuparte porque simplemente no te interesa.
Curioso que sea finalista del premio planeta justo el año después en el que lo es Cristina López Barrio con otra de sus novelas, Niebla en Tánger.
A pesar de que parece un libro de memorias, no es así, ciertamente el núcleo es la historia familiar de Ayanta Barilli, pero no es más que el hilo que conducirá a esta mujer algo ficticia algo real al entendimiento de sí misma, a conocer distintas formas de amar, distintas formas de locura, nos enseña lo que es ser mujer en cuatro momentos de la historia, todo fundamentado en cartas, datos, postales, diarios y anécdotas reales, pero con personajes que se desdibujan en la realidad.
3.5. Buen libro. Dura historia de 3 generaciones de mujeres, trufada con pinceladas de la vida de Fdo Sánchez Drago, padre de la autora, que es el último eslabón de la saga y quien cuenta su historia. Mejor de lo que me esperaba....
«Para escribir solo hace falta dos cosas. La primera, sentarse. Y la segunda, escribir»
Y con este libro, que usa estas mismas palabras, se demuestra que no es tan sencillo el proceso. Porque unas historias, las de cuatro mujeres de una familia, se quedaron en lo que pudieron haber sido y no fueron. Mujeres que vivieron de todo: el abandono, el maltrato, guerras, enfermedades... Y que en los desvaríos de la escritora, una de las mujeres protagonistas, se pierde en sin sentidos, cambios de narración sin ton ni son o descripciones realmente horrorosas.
Al final, en lugar de quedarme con la historia de bisabuela, abuela, madre e hija me he quedado con la incomprensión de no saber de qué me hablaba o de quien en algunas partes, de no entender el porqué de algunas cosas (¿por qué la abuela sigue callando la verdadera historia de la bisabuela y prefiere seguir diciendo que era una p**a?) y con descripciones horribles que me sacaban de la lectura por completo:
- La repostería siempre presente para describir:
"Se le iban los ojos al ritmo de las cuevas de su hermana, que, tanto por delante como por detrás, tembalsban como un flama de huevo horneado al baño maría. Para comérselo de un solo bocado."
Luego esta misma persona también sabía a flan... Y todo lo que tiembla como un flan, prótesis mamarias incluídas.
-Tampoco podían faltar las hogazas de pan, pero ya no para nalgas prietas (sigo traumada) sino para pechos:
"Los generosos pechos borraban la línea de su cintura, descansando como dos hogazas de pan en las faldas de algodón, que olían a ropa recién planchada."
"Sus maternales pechos de hogaza de pan"
Por favor, dejad al pan tranquilo.
-Para los que decían que las mates no servían en el día a día, pues esta mujer hizo repaso de geometría para este libro:
"Permitió también que le levantara el camisón para tocar los ángulos, las rectas, las curvas y las circunferencias de su cuerpo. Recorrida su topografía,..."
-Mención honorífica a las similitudes con personajes (Dumbledore saluda) y metáforas que más que evocar lo que crean es repulsa (no hablemos del grano de café y cierta parte anatómica de la amante del abuelo)
-Por último la ansiedad en forma de cangrejo, literal:
"la angustia se diluyó. El cangrejo que le pinzas la garganta soltó la presa, volvió a dormir por las noches y los das se convirtieron... "
"Un cangrejo de angustia agarraba mi garganta, me impedía respirar con normalidad."
Sebastián de la Sirenita se estaba luciendo por aquí...
Y así se diluye una historia que podría haber sido muy bonita, un testimonio para mujeres de las diferentes épocas, en algo que, para mí, ha sido tedioso y ya deseaba acabar por quitarmelo de encima y no porque estuviera enganchada.
Me ha sorprendido el libro. Muy muy duro y más autobiográfico, en mi opinión, de lo que la autora quiere dar a entender en las entrevistas que ha concedido. Nadie puede escribir estas cosas con verdades a medias. Ha debido ser durísimo para ella enfrentar esas verdades que entonces y bajo el prisma de su niñez, veía como cosas divertidas y absurdas. Es un libro que nos habla de mujeres, de maltrato, de cáncer, de locura, de lucha por salir de ese bucle generacional y maldito. Leyendo se ve la devoción absoluta que la autora tiene por su padre, a pesar de lo que ha sido su padre para ella. Pero cuando leáis la historia os daréis cuenta de que "en el país de los ciegos, el tuerto es el rey" Tan sólo un par de pegas le pongo: tanto salto temporal sin detallar en algunas ocasiones hacia que no supiera quien era la mujer que narraba, eso hacía farragosa la historia en algunos momentos. También me ha dejado con la sensación de que es un libro de familia para la familia (sí, en realidad es así ya que la autora dice que lo escribe para ayudarse a sí misma). Es como una constelación familiar que sólo ella y sus allegados comprenden y hace que a veces me haya sentido algo excluida de la historia, me faltaban datos que sé que solo ella sabía. Pero a pesar de eso me ha parecido muy bien escrito, muy duro y muy bello ¿Recomendaría este libro? Sí, sin duda alguna. Una obra nada convencional, que se aleja de lo que conocemos como narrativa comercial y que en sus últimas páginas me ha hecho llorar a lagrima viva. Sincero, duro y bello
Una historia excelente. Lo escuché vía storytel y he de decir que me llegaba a la mente la frase ''no era amor, era silencio'' respecto a los tiempos de antes. Los maltratos, la obsesión por casarse vista como un triunfo, el machismo... Me gustó la base autobiográfica de la novela. La forma en como mezclaron las distintas historias de distintas generaciones, algunas frases y la narrativa. No lo recomiendo para audiolibro, (es como escuchar cien años de soledad) tantas historias, tantas generaciones se me hicieron confusas... por lo que no me siento cien por ciento segura a la hora de evaluar esta historia. Igualmente, me gustó y la recomiendo.
Leido para el Club de Lectura. En realidad me había quedado pendiente, porque lo agarré con más prejuicios que entusiasmo. Sin embargo, salvo por algunas (muchas) cursilerías la novela va muy bien, alternando la historia de las distintas mujeres de la familia de la autora para reflexionar sobre la violencia y las relaciones.
Este libro muestra cómo las historias no contadas, no creídas y no sanadas, se repiten generación tras generación hasta alguien decide abrir su corazón, su mirada es atenta y dice basta. Tres generaciones de mujeres: una misma historia.
La verdad es que me ha sorprendido bastante este libro, y de como la protagonista cuenta la vida de las mujeres de su familia y por todo lo que pasan a consecuencia de los hombres que eligen.
Las historias son bastante interesantes y emotivas a veces, más siendo reales. Pero la autora desvaria tanto algunas partes que te pierde un poco. Me ha costado bastante acabarlo.
La historia autobiográfica de un linaje de mujeres marcada por los hombres que les acompañaron en sus vidas. A veces una narración un tanto "desorganizada", pero realmente sí que consigues acompañar a la autora en sus recuerdos y en los de sus antepasadas.