Tras dos años viviendo en Toronto, Carmen vuelve a España. Lejos de su entrenador. Lejos del deporte. Lejos de Aquello.
En Endora, el municipio madrileño en el que vivirá a partir de ahora con su madre y su hermana pequeña, Carmen tendrá que empezar de cero. Los dos años entrenando en Canadá la han separado de sus amigas, de los estudios, de todo. En terapia, la doctora Pena quiere que hable de lo que pasó, pero Carmen no puede porque no hay palabras que puedan contener lo que hizo Feliks, su entrenador.
Pero Carmen no está sola. Gracias a un castigo, conocerá a cuatro estudiantes con los que tiene más en común de lo que parece a simple vista. Son: Daniel, el criminal; Eli, la princesa; Kala, el cerebro, y Nikolai, el rarito. Gracias a su apoyo, Carmen quizá pueda salir de la espiral de culpa y negación en la que se ha sumergido.
Andrea Tomé (Ferrol, 1994) es autora, filóloga y profesional de la edición. Ha publicado más de diez novelas, entre ellas El valle oscuro (Plataforma Neo, 2017), ganadora del Templis a Mejor Novela Nacional Independiente, ambientada en Okinawa durante la Segunda Guerra Mundial; Las diurnas (Umbriel, 2023), sobre la caza de brujas en la Inglaterra del XVII, y Tinta y ceniza (Grijalbo, 2024), un tour de force inspirado en las pioneras del reportaje de guerra.
Sus relatos But All Horses Are Pretty y Siege, Siege fueron publicados, respectivamente, en el Journal of Interdisciplinary Arts de la Universidad de Santiago de Compostela y la revista Ripple de la Universidad de Kingston.
Actualmente reside en Londres, donde trabaja en el sector editorial.
A Andrea Tomé siempre merece la pena leerla. El primer libro que leí de ella fue Desayuno en Júpiter, un libro que me gustó muchísimo y mi favorito de Andrea hasta el momento. La chica de hielo es un paso más como autora, una novela que refleja la madurez del paso de los años y la experiencia tras haber publicado varias novelas.
De todos los libros que he leído hasta la fecha no recuerdo ninguno que denuncie el tema de los abusos sexuales en el mundo del deporte. Me llamó la atención al leer su sinopsis por la seriedad que implica tratar un tema así y su autora lo ha tratado de la forma más rigurosa y real posible.
Además de los abusos sexuales en el mundo del deporte, también trata otros temas delicados como las enfermedades mentales, algo que a día de hoy todavía no se les da la importancia que requieren.
Los capítulos son de una extensión variable, aunque la mayoría son cortos. Se lee bastante rápido, pero al ser un libro con tanta carga emocional, recomiendo leerlo en varios días.
La protagonista de esta historia es Carmen y con ella he conectado muy rápido. Su sufrimiento ha traspasado las páginas y lo he vivido con ella. Me ha gustado mucho que Andrea haya optado por un nombre tan común, creo que eso ha hecho que resulte una historia todavía más cercana.
Los personajes secundarios de esta historia que están cerca de Carmen me han encantado. Son absolutamente imprescindibles en su proceso.
En resumen: una novela muy emotiva, dura y realista en la que Andrea Tomé trata temas muy sensibles y de plena actualidad con la seriedad que lo requieren. Una historia muy bien escrita, necesaria y que hará reflexionar a cualquiera que la lea.
Una novela preciosa, con temas muy complicados tratados con mucha delicadeza y conocimiento de causa. El comienzo se me hizo un poco más lento, pero a partir del 20% aproximadamente fue completamente adictiva. Una maravilla el manejo del lenguaje de la autora.
Siento que por mucho que diga acerca de esta novela no voy a llegar a hacerla justicia, así que poco importa lo que pueda escribir: hacedme caso y dadle una oportunidad.
Bua. Que sí, que ya lo sabía, pero aun así creo que no estaba preparada para una lectura tan intensa y directa como ha sido La chica de hielo: desde el primer momento ya clava sus garras en tu corazón y no te deja ir, te atrapa con sus personajes tan reales, tan bien hechos, sus historias tan verdaderas y lo bien narrado e hilado que está todo, los temas tan duros que aborda, como los abusos sexuales y los trastornos alimenticios... si es que solo me puedo quitar el sombrero ante Andrea a la par que lloro por lo mucho que me desgarra siempre.
Una historia que denuncia los abusos sexuales en el deporte, que trata temas como el hermana, yo si te creo, el me too o la importancia de la amistad. Carmen es una joven que después de dos años entrenando en Canadá ha vuelto a casa, a España. Solía practicar patinaje sobre hielo pero por una lesión lo ha tenido que dejar. Pero también hay algo más. Su entrenador, Feliks, la ha violado. Carmen nos lo ha contado a nadie porque piensa que nadie la creerá.
Pero a raíz de un castigo conoce a jóvenes con quienes tienen más en común de lo que ella piensa y que serán su tabla de salvación. Tenía muchas ganas de leer este libro que se retrasó por el tema de la pandemia. Y la verdad es que me ha gustado mucho todos los temas que trata y sobre todo toda la representación que tiene. Me parece una novela muy necesaria que debería leerse en institutos para sacar a la luz de este tipo de situaciones que por desgracia ocurren.
He leído ya unos cuantos libros de Andrea y he disfrutado de todos y cada uno de ellos, pero este se ha convertido sin duda en unos de mis preferidos y me ha dejado con los pelos de punta.
En esta novela conocemos a Carmen, una adolescente que ha dejado el patinaje artístico después de que algo horrible le ocurriera con su entrenador. Regresar a su antigua vida en España es duro, sobre todo cuando no se siente preparada para contar lo que ocurrió y no encuentra en su familia el apoyo que necesita, pero a raíz de un castigo entabla amistad con un grupo de compañeros del instituto que quizá le ayuden a recuperar la fuerza que necesita.
A pesar de tener como protagonista a una patinadora, al igual que su anterior libro, Kiss & Cry, aquí el deporte queda en un segundo plano y se centra en temas más duros como los abusos sexuales, el trastorno de estrés postraumático o los trastornos alimenticios. Se nota que la autora se ha documentado muy bien acerca de todo ello y lo representa de una forma sincera y realista, sin caer en romantizaciones, y me ha gustado especialmente el foco en las nuevas amistades de Carmen y cómo estas no se presentan como una solución a su problema ni mucho menos, pero sí son un paso importante en su proceso de recuperación, así como la terapia.
Si bien es una historia dura, el queer breakfast club (o sea, el grupo de amigos que se forma) arroja luz en los momentos más oscuros de la vida de Carmen y tiene pasajes preciosos, como un viaje en coche por distintos rincones gallegos. Además en esta novela vuelve la prosa más lírica de la autora, que es uno de los rasgos que más me gustan de su escritura, y sus descripciones te transportan de lleno al corazón de Galicia y te hacen respirar su magia.
También me gustaría hablar de la diversidad de la novela. Como digo, el grupo de amigos de Carmen se conoce como el queer breakfast club, y es que en él podemos encontrar representación bisexual, trans, lésbica, asexual y birromántica. Si mal no recuerdo, también hay en la historia representación india y judía. Ninguna de estas cuestiones de identidad es un eje central de la novela; simplemente está ahí y se habla de ello con naturalidad, sin que suponga un drama para ninguno de los personajes, cosa que siempre se agradece.
Si todavía no habéis leído a la autora y no sabéis por dónde empezar, esta me parece la historia ideal porque representa muy bien el estilo de Andrea y se lee en un suspiro. Y si habéis leído Desayuno en Júpiter o El valle oscuro, seguro que La chica de hielo os calará tan hondo como a mí.
Aviso de contenido sensible: abusos sexuales, depresión, trastorno de estrés postraumático, trastornos alimenticios, bullying, autolesiones, menciones de suicidio.
Relectura (10/12/2023-11/12/2023) Pelos de punta una vez más. Creo que es mi libro favorito de Andrea y, sin duda, está en mi top 5 en general. Lo he vuelto a devorar, he vuelto a llorar a lágrima viva en diversas ocasiones y he vuelto a sentir la magia. Es una historia que siempre me abraza y me hace sentir comprendida. Además, trata temas de importancia vital genial. Este es mi imperio romano.
Siempre que leo a Andrea Tomé me quedó con la sensación de que es imposible hacerle justicia a sus palabras, así como una necesidad de intentarlo. Me parece hasta cruel no recomendar sus libros a todo el mundo que se me cruza por la calle porque para mí son lecturas obligatorias por demasiadas razones. En esta ocasión, nos encontramos con una historia que la propia autora define como un queer breakfast club en la que se tratan temas tan importantes como los abusos sexuales en el deporte, los trastornos alimentarios o las enfermedades mentales. Todos ellos se tratan con esa sensibilidad tan característica de Andrea, además de con rigurosidad, delicadeza y mucho cuidado. Y podría hablar de los aspectos más objetivos del libro: de los chispeantes diálogos, de la magnífica construcción de personajes, de la poética pluma de Andrea... Sin embargo, pese a su brillantez, no creo que ninguno de estos aspectos sean lo más importante del libro. Porque ha pasado un mes desde que me lo he leído y no ha salido de mi cabeza desde entonces. He encontrado un hogar entre sus personajes, con sus bromas y su familia. Sus páginas siguen siendo un lugar seguro al que regresar cuando me siento mal porque, como en todos los libros de Andrea, me ha enseñado lo que es la esperanza. Sigo sin tener claro si devoré este libro o él me absorbió a mí, lo que sí sé es que lo acabé en una noche, a las cinco de la mañana, sin sueño alguno porque ejerció ese tipo de magia sobre mí, la magia de las palabras. Creo que esto no tiene demasiado sentido, pero no me importa si con estas palabras tan sinceras se puede vislumbrar un poco de lo que ha significado este libro para mí y puedo convencer a alguien de leerlo.
He tardado en escribir la reseña porque tenía que digerirlo todo. Este libro me ha encantado. Me encanta todo lo que escribe Andrea y este libro no se queda atrás.
Nos habla de Carmen, un personaje muy real y atormentado que no sabe cómo vivir con lo que le ha pasado. Es un libro muy duro por lo real que es. El tema que trata, descrito en la sinopsis, hizo que se me encogiera el corazón y a ratos me costase seguir con la historia. Aunque os adelanto que no pude dejarla y necesité seguir porque la prosa de Andrea engancha y necesitaba saber qué iba a ser de esos personajes a los que tan rápido cogí tanto cariño.
En el aula de castigo, Carmen conoce a cuatro personajes que vamos conociendo más a lo largo de la novela. Andrea siempre escribe unos personajes tan reales que parecen personas de verdad, o al menos desearías que lo fueran. Las relaciones de amistad que se forjan son preciosas y entrañables. Me gustaría ser amiga de esos personajes.
Tal vez me habría gustado más en el final, que la historia siguiese un poco, pero en algún momento tenía que acabar. Me ha gustado muchísimo.
No sé cómo poner en palabras todo lo que siento ahora mismo, así que voy a intentarlo y fracasar en el intento. Este no es un libro para cualquier momento, es un libro duro que a mi me ha removido por dentro y me ha hecho llorar, incluso ahora sigo con lágrimas en los ojos. Es un libro sobre un trauma, sobre el daño que causa y sobre como a veces, por desgracia, callamos cosas porque creemos que merecemos lo que nos pasa. Es todo esto, pero a la vez es un libro que deja el corazón calentito y lleno de esperanza y amor por la vida.
No leía a Andrea Tomé desde su primer libro (Corazón de mariposa) y ha sido un acierto retomarla con esta novela. La verdad es que me ha revuelto muchos sentimientos, pero merece TOTALMENTE la pena y creo que está tratado con mucho mimo y cuidado, pero sin dejar de reflejar la realidad. Es dura, es directa, recorrer un largo camino de curación y sanación, aborda la salud mental, hay representación... Recomendada. Me he quedado con ganas de patinaje, ya que el eje central del libro no lo es, por lo que pronto me pondré con Kiss & Cry porque me resulta muy difícil decir que no a las novelas de deporte.
No sé muy bien cómo puntuar este libro (y aclaro que estoy escribiendo esta reseña a la una de la mañana, nada más terminármelo, por lo que es bastante probable que esta reseña sea un poco desastrosa).
En primer lugar, me ha gustado muchísimo cómo la autora ha desarrollado la trama de Carmen; se nota que la escritora sabe de lo que habla. Valoro muchísimo que haya escrito sobre la violación y sus consecuencias psicológicas y que lo haya hecho tan bien, de manera tan realista. La literatura, las historias, nos ayudan a las personas, o bien, a empatizar con situaciones por las que no hemos pasado, o bien, a liberar toda la tensión acumulada -hay veces que es reconfortante encontrar que otra persona le ha sabido poner palabras a aquello que tú no-. Ya solo por la trama de Carmen me gustaría que este libro lo leyeran aquellas personas que, tristemente, a día de hoy, siguen pensando que una violación es únicamente la que ocurre por la noche en un callejón a manos de un desconocido; aquellas personas que, ante un caso de violación, reaccionan con la frase "¿y por qué no denunció antes?". Otro punto a favor, y no menos importante, es la facilidad con la que la autora te adentra en la historia: a mí me cuesta meterme en las novelas, y sin embargo, me empecé "La chica de hielo" ayer por la tarde y la he terminado hoy. Es adictivo. Por último, otro motivo por el que me ha gustado el libro, aunque más banal quizá, es por lo mucho que he estado shippeando a Daniel y a Carmen: son monísimos y han hecho que me plantee leer alguna de las novelas románticas de la autora.
Sin embargo, le he encontrado algunos "peros". Me ha parecido que Kala y Nikolai aparecen más "narrados" que "enseñados"; además de que algunas situaciones y diálogos me parecían un poco inverosímiles. Tampoco me parece que quede muy claro cuál es el ambiente social de la protagonista ni de sus amigos. Creo que, en lo que respecta a estos puntos, la autora podría haber perfilado algo más (o algo menos: me gustan mucho Nikolai y Kala, pero si no hubieran aparecido en la novela apenas se habría notado; lo mismo con el contexto social, Eli y Kala dicen que son pobres pero la primera lleva ropa de marca y ¿operaciones estéticas? con 17 años y Kala viaja a la India todos los veranos, además de que van a un instituto privado...). Por otra parte, hay un capítulo, al principio de la novela, que me llamó la atención especialmente: decía que Lara daba una fiesta para "recaudar fondos" para un chico del equipo de Waterloo al que le habían diagnosticado cáncer. Ya de por sí me parece inverosímil el concepto de una fiesta de recaudación de fondos en España (en plan, ¿existe algo más yankee?), pero que encima sea para curarle el cáncer a un chával...En plan, vivís en España, tenéis sanidad pública, no entiendo nada.
No obstante, a pesar de los "peros", no puedo decir que "La chica de hielo" sea un mal libro, porque no lo es (repito, la trama de Carmen está tratada de manera excelente). Los puntos flojos creo que no son demasiado graves y que son cosas que se pueden mejorar. Además, creo que este libro tiene más cosas buenas que malas, y Andrea Tomé consigue engancharte desde el principio a la historia, lo cual no es fácil; y tiene mérito que lo consiga cuando se trata de un tema tan importante sobre el que todas las personas deberíamos leer.
"No eres responsable de la felicidad de los demás, Carmen. Ni siquiera si son familia. Ni siquiera si son amigos. Ni siquiera si es tu pareja. No eres responsable de la felicidad de los demás, nunca."
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── Carmen es una joven patinadora muy prometedora, hasta que tiene que verse obligada a volver a su casa y, a la vez, dejar sus sueños atrás, gracias a que su entrenador, Feliks, la ha violado. ──
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No entiendo cómo un libro puede ser tan increíble y decepcionante a la misma vez, cómo es que puede dejarte tan maravillada en un momento y dejarte con cara de "qué mierda estoy leyendo, necesito terminarlo ya y no volverlo a ver jAMÁS" al minuto siguiente???? Esa es la principal razón de por qué tardé tanto en hacer esta reseña, no sabía ni por donde empezar.
Algo bueno que puedo decir que tiene, es el desarrollo de la historia y la forma en la que esta contada la historia. El libro tiene un muy buen desarrollo, tiene sentido cada cosa por la que pasa Carmen; sus sentimientos, sus pensamientos y, principalmente, sus acciones. Y con que "tiene sentido" me refiero a que se siente real la historia, la cronología, y las reacciones de la sociedad ante lo ocurrido. No parece "irreal" porque lo que sucede en la historia es lo que sucede en la realidad. Lo que le ocurre a Carmen, las inseguridades que le surgen, el odio que llega a sentir por si misma en algún un punto, sumado al miedo que siente continuamente porque piensa que hablar no va a cambiar nada porque "todos aman a Feliks" y ella es "un don-nadie", desgraciadamente son ciertos, son reales, la mayoría, por no decir TODAS, las victimas de abuso sufren por todo esto Y MÁS.
"Una chica, una buena chica, a la que han enseñado a decir «por favor» y «gracias» pero nunca «no». Una colección de noticias de todas esas chicas, malas chicas, que denunciaron y seguro que mentían/has visto lo que llevaban/has visto cómo iban de fiesta dos meses después de su «violación»/siempre quisieron llamar la atención. Unas Expectativas y una familia a la que no decepcionar. Un hombre con la forma de un dios, admirado y venerado en el mundo entero, contra una chica a la que no conoce nadie."
Así que me lo creo, me sumergo en la historia y empatizo con ella y me da mucha bronca todo porque conozco demasiados casos como el de Carmen y de verdad pienso que la sociedad es una mierda.
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Después, entre las cosas que no me gustaron nada y me decepcionaron bastante PARA EL BUEN LIBRO QUE ESTABA SIENDO fue el desarrollo de los personajes, o, en realidad, la falta de ello.
No pude empatizar con ninguna otra historia que no fuera la de Carmen. No pude con la historia de Nikolai, ni con la de Eli, y con la de Kala MENOS. Pero no porque sean historias "random" o "básicas" o porque no haya pasado por lo que ellos, sino que simplemente estos personajes no tienen ni un mínimo desarrollo. Y para mi es terrible porque aparecen en toda la historia, y la autora te hace creer que son importantes, incluso se llaman como en la película "el club de los cinco", pero al final te das cuenta de que ningún otro personaje que NO es Carmen está bien desarrollado.
Por ejemplo: No tuve ninguna reacción porque su personaje no me importaba lo suficiente, osea no me sentí mal ni me preocupé de más porque realmente no lo conocía de nada. Lo único que sabíamos de él era que hablaba poco y nada, que su familia tenía plata, y que se llevaba mal con su padre porque él quería que actué papeles en películas que ÉL escogiera, no los que a él le gustaran (que es una mierda, btw, pero sólo lo mencionan y ya,o sea no te dan mucho tiempo como para sentarte y pensar acerca de eso, empatizar con él, etc). En el momento dije "ah ok, i hope he's ok", and that was it.
The same with Eli. Ella y Carmen se llevaban MUY mal, discutían todo el tiempo. Y no eran discusiones de esas que tienen los amigos, donde después se arreglan y están bien; sino que eran molestias que tenían la una con la otra muy heavys. NO SE SOPORTABAN. En ningún momento Carmen le demuestra que la quiere, ni piensa en Eli como alguien a quien aprecia, sino que cada cosita que hace Eli lo juzga y siente que hay algo detrás de sus acciones. Carmen tenía muchos pensamientos feos hacia Eli (muchos demasiado machistas, cabe agregar) y no me sorprendería si Eli también los tuviera hacia Carmen. I don't know what kind of friends do you have, but for me that's not the kind of friends i wanna have.
El ejemplo más claro de su relación, lo pueden ver en la escena donde Carmen le cuenta a sus amigos lo que le ocurrió, obligada por Eli. Se estan agarrando la cara a la una a la otra mientras se gritan constantemente y Carmen parece REALMENTE odiarla, pero al final grita la verdad y siente un alivio inmensooo. Y siente que todo va a estar bien. No recuerdo a Carmen agradecerle, pero yo sí lo hago porque logró que Carmen se libere y que al final pueda lograr muchísimas cosas más.
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Ahora, let's talk about parents. En el libro está muy presente un tema que para mi es demasiado importante y creo que debería de hablarse más. (CONTEXTO: Carmen no quiere a su madre, no tienen una buena relación sino que conviven porque ella es su madre y está obligada a darle una casa, comida y etc. pero después de eso ella como hija no le interesa, la ve como una "carga".)
La protagonista va a terapia pero no habla de este tema, lo toma como algo con lo que tiene que vivir, o sea su mamá todo el tiempo le reprocha lo que hace por ella, por ejemplo, que tiene que ir al hospital en las fiestas porque se quemó la mano. Y en un momento la reta por llorar tanto siendo que no sabe que su hija no puede más con su vida con el gran secreto que carga. Hasta incluso cuando se entera de la verdad y entiende el por qué de su comportamiento, le dice: "No podemos premiarla. Estamos muy orgullosos de ti, cariño, pero has hecho lo que tenías que hacer."; y Carmen piensa: "Me decía lo mismo cuando era pequeña y a Natalia y a Lara les regalaban videojuegos por sacar las mismas notas que yo, pero estaba demasiado cansada para discutir."
Y este lado de la historia también tenía mucho potencial, podía ser tratado de una forma genial, porque REPITO es un tema demasiado importante. Hay muchos niños y adolescentes que viven un infierno por culpa de sus padres, por culpa de sus tratos, y generan traumas. Y en el libro se habla de todo esto, Carmen genera muchos malos hábitos por acciones que toma su madre sin siquiera avisarle como mandarle una periodista a que le haga una entrevista siendo que ella había dicho que no estaba lista para hablar de su carrera CON NADIE. Y AL FINAL EL LIBRO DEJA ESTE TEMA EN N.A.D.A.
Sé que la hice muy larga y quizás hasta quedó muy pesado para leer pero de verdad DE VERDAD me dio mucha bronca llegar al final y que hayan dejado todo esto así como así, mínimo no sé Carmen decile a tu madre que fue una mierda con vos y andate a vivir con tu padre ???
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La trama del libro está muy bien desarrollada, y si fuera por eso le daría 5 estrellas, pero no puedo pasar por alto todo lo demás que mencioné.
Y así como digo eso, tambien les digo que NO se dejen llevar por las cosas que a mi no me terminaron de convencer, tenía que descargarme y lo hice, pero no es lo pEOR que leí. Es un libro que SIN DUDA recomiendo porque a mí me ayudó mucho y creo que puede ayudar a mucha otra gente también. ASÍ QUE LEEANLO.
Es un libro interesante por los temas que trata pero sí que es verdad que en varias ocasiones lo he sentido en un bucle del que no salía. En el 50% del libro he sentido que no había pasado nada. Me ha dejado con ganas de más rapidez y de más “acción”.
Es un libro para un público mas joven y para recomendar en los institutos. Trata la diversidad, los abusos sexuales y los trastornos alimenticios. Se me hizo un poco largo con menos paginas estaría mas correcto. Carmen es un patinadora que ha tenido un accidente y hace ver a su madre que ya no quiere patinar pero esta no para de insistirle. Poco a poco descubriremos la verdad y el porqué Carmen ha dejado de comer y como hace amigos muy peculiares que le ayudan en el proceso.
«Solo durará hasta que pase» funcionaba porque era real. Todo termina, hasta lo malo, y solo tienes que resistir hasta entonces.
Si este libro no te tiene en un mar de lágrimas al terminarlo... No sé que decirte, porque a mí me ha hecho sentir muchas cosas. Enfado, rabia, frustración, tristeza, impotencia... Pero también alegría, esperanza, amor y libertad.
Es una novela que trata principalmente de los abusos sexuales en el deporte. Lo vemos a través de los ojos de nuestra protagonista, Carmen. Acompañados de la maravillosa escritura de Andrea, nos metemos de lleno en la psicología del personaje y cómo lo que le sucedió le está afectando. Es una historia dura, pero tan necesaria de contar...
No obstante, a pesar de las partes oscuras de la historia, también tenemos tiempo de disfrutar de un maravilloso elenco de personajes que acompañan a Carmen durante su trayecto. Me ha encantado todo el grupito (Daniel, Eli, Nikolai, Kala) y cómo, a pesar de estar basados en los estereotipos de los personajes de The Breakfast Club, cada uno tiene una personalidad y una historia que los hace redondos, reales y fáciles de comprender. Sin duda, me he quedado con ganas de leer más sobre sus aventuras y ese buen rollo que se traen entre todos.
Considero a Andrea Tomé toda una inspiración y no puedo terminar esta reseña sin añadir el fragmento de su artículo para The Outsiderz al que hace referencia en la Nota de autora: Nunca está bien. El daño nunca es muy pequeño. Eres válido, y tu trauma es válido, y espero que encuentres la felicidad pronto.
Las cosas no van a ir mal porque no puedas controlarlas, y ser vulnerable no es una muestra de debilidad. De hecho, diría que ser vulnerable, en este mundo, te hace valiente.
Es un libro inmejorable. Venía con la imagen de que se trataría más el tema del patinaje por el anterior libro de la autora (Kiss&Cry), pero es una perspectiva totalmente diferente a la esperada. Carmen era una gran patinadora que iba a probar a ser seleccionada en el equipo olímpico hasta que su entrenador Félix la viola en los vestuarios una noche teniendo ella 16 años. La historia habla del TEPT (Trastorno de Estrés Post Traumático). Como no puede ni pensar en el hielo, como acaba por estar totalmente al límite. Como gracias a ello acaba sufriendo un TCA también. Es una historia muy, pero que muy dura pero también necesaria. Esto es más común de lo que parece a simple vista. Sobre todo en los deportes más "estéticos" por así llamarlos como pueden ser el patinaje sobre hielo o la gimnasia. Pero a pesar de ser una novela dura, siempre hay un rayo de esperanza, y en este caso son Eli, Nico, Dani y Cala. Sus amigos. Que la apoyarán hasta el final. Esta historia me ha removido muchísimo por dentro, pero creo que todo el mundo debería leerla para concienciarnos de como se siente una víctima de abuso. Un 10/10 como siempre, Andrea. Estoy deseando leer más obras tuyas.
4'5! gracias andrea por escribir un libro que significa tanto. gracias por decir todas las cosas tan necesarias que cuentas en él. simplemente no tengo mas palabras para expresar todo lo que me ha hecho sentir esta historia.
Feliks se equivocaba. No todo empieza y termina con él, ni con el trauma, ni con el hielo. Todo empieza y termina conmigo.
A pesar de la calificación que le he puesto a este libro, quiero recalcar que me ha gustado un montón, aunque no lo parezca. Lo que pasa es que se trata de un historia dura de leer que trata temas muy complicados como abusos sexuales, trastornos de la conducta alimentaria, suicidios...
Hacía tiempo que tenía a 'La chica de hielo' en mi tbr, y por fin lo he leído. Es la primera vez que leo a Andrea Tomé y me ha sorprendido gratamente, seguramente lea más libros suyos en el futuro. Aunque en este caso, la pluma de la autora no me ha acabado de convencer porque me parecía que era un poco forzada por el tipo de historia que ha escrito, siento que recalcaba muchas frases, ya sea repitiéndolas o poniendo puntos entre las palabras. Quizás en otro tipo de historias, pueda disfrutar más el estilo de escritura de la autora, al menos, eso es lo que espero.
El found family que hay en este libro ha sido mi elemento favorito de esta novela. Me ha encantado la amistad entre el grupo, pero es verdad que me hubiera gustado saber exactamente cómo se llegan a hacer amigos, y que no pusiera que "surgió sin más". Carmen, Daniel, Nikolai, Eli y Kala es un grupo de amigos, cada uno con sus problemas, que me ha encantado, aunque siento que Kala tiene muy poca relevancia. En general, me ha gustado bastante cómo se apoyaban todos entre todos y la relación que tienen Carmen y Daniel me ha parecido muy bonita y especial. También hubo personajes que odié muchísimo como las ex-amigas de ella, la mujer que no la creyó, el Feliks y la madre de ella, que era completamente insufrible.
Tengo que admitir que hubo momentos en que la historia que se me hizo un poco bola, quizás alguna que otra página le ha sobrado. O me hubiera gustado que hubiese usado esas páginas para profundizar sobre el intento de suicidio de Nikolai (que parece estar bien después de que sus amigos le vengan a visitar) o sobre la relación entre Carmen y su madre. Y por ese motivo, y porque no me terminó de convencer la escritura de Andrea Tomé le he bajado la puntuación a esta obra, pero la historia me ha gustado mucho y me ha hecho empatizar con la protagonista, a la par que sufría muchísimo por ella y por ciertos acontecimientos.
El plot-twist que ocurre casi al final del libro no me lo esperaba para nada y me sorprendió. El desenlace de la historia me pareció perfecto y quedé muy satisfecha con él. He disfrutado leyendo 'La chica de hielo' y espero leer más obras de esta escritora en un futuro, ya que, hay algunas que me llaman la atención.
¿Qué voy a decir de este libro? Es que ha sido toda una sorpresa y una patada en el estómago.
Andrea Tomé ha escrito un libro sobre un tema tan difícil de tratar como los abusos sexuales en deportes con delicadeza y humanidad. Nos habla de Carmen, una joven patinadora de hielo que vuelve a España con un trauma que no puede verbalizar. Conoceremos su historia en una primera persona que nos hace ser partícipes de sus pensamientos, sus miedos, y sobretodo, de su sufrimiento y su trauma.
Andrea escribe muy bonito. Es la primera vez que la leo y definitivamente no será la última. Atrapa con un estilo poético y elegante, y tiene esa capacidad de hacerte sentir la historia como si la vivieras en primera persona, y eso es muy difícil. Además, agradezco que no romantice ni nos ofrezca datos innecesarios (en este tipo de historias desgraciadamente se hace mucho). La autora no solo trata los abusos sexuales, sino las consecuencias que tienen en las víctimas. En el caso de Carmen, trastorno de estrés post traumático y un TCA.
Una de las cosas que más he disfrutado del libro es sin duda la found family. Carmen encuentra un grupo de amigos que la van a ayudar en todo momento y van a comenzar una red de cuidados preciosa. Daniel, Eli, Nikolai y Kala. Entre tanta dureza, ellos me han hecho sentir el corazón calentito. Es realmente bonito ver que siempre vas a poder encontrar gente en la que apoyarte y sentirte arropada. Todos ellos tienen una historia y tenemos representación LGTBI como racializada. Por otro lado, tenemos personajes más grises como la madre de Carmen. Creo que todo el mundo que ha leído el libro la ha odiado porque es mala madre, no comprende a su hija y no sabe como ayudarla (es más, lo empeora muchas veces).
De verdad que hacía tiempo que un libro no me atrapaba y me conmovía tanto. Ha sido una montaña rusa de emociones, una experiencia dura por el tema que trata, pero totalmente necesaria para comprender a las víctimas de los abusos sexuales. El libro engancha muchísimo, no lo he podido soltar y me ha dado pena despedirme de estos personajes tan entrañables.
Andrea estruja y Andrea duele, pero también (detrás de todo el dolor, las enseñanzas, sus personajes, sus historias, su cariño y sus personalidades) reconforta.
Una novela que trata los abusos sexuales y abre a la protagonista en canal con todo lo que siente y todo lo que encierra, con los miedos a hablar de más, con las dudas de actuar de una manera incorrecta y que la señalen, la insulten, le hagan más daño aún del que ha sufrido es horrible, pero a la vez ir de la mano de Carmen, con sus pasos esquivos a la hora de encontrar un hogar en personas que antes desconocía, en convertir en desconocidos a conocidos, en temer el nombre de su antiguo entrenador, en no decepcionar aún más a sus padres, ha sido un viaje que (cuando mi corazón se recomponga y el final se convierta en el deje agridulce que ha sido) me gustaría volver a embarcarme. No para sufrir, sino para conocer aún más las capas del resto de personajes porque, en esta primera lectura, me he centrado en Carmen, pero los personajes secundarios son un mundo entero en sí mismos y la autora les da la misma relevancia que a la protagonista, aunque ocupen su papel de secundarios con orgullo y el lector se dé cuenta de que son igual de protagonistas que ella.
De este libro me quedo con el cariño de la amistad, del apoyo entre desconocidos que se convierten en conocidos y algo más, en personas rotas que no buscan sus piezas perdidas en los demás, sino que se curan y, a la vez, no hacen daños a los demás, solo cogen el apoyo que les dan, solo muestran su apoyo a los demás (amistades sanas, sí, gracias). Me quedo con la lucha del #MeToo y el «Yo sí te creo, hermana». Me quedo con lo bien representada que está la salud mental, las subidas y las bajadas, la realidad que hay detrás. Me quedo con el final porque, aunque me ha dejado el corazón hecho pedazos, al final me ha demostrado que el final de una etapa no es el final verdadero.