The spectacles of Imperial Rome, the religious festivals, public games, circus, animal hunts, processions and dramas, were used by emperors and politicians to convey ideologies and political policies and to test public opinion. Just as Octavian sought to gain and sway public opinion after the assassination of Caesar, so Nero held many banquets and dramatic events to ensure and maintain his popularity. Richard Beacham draws on the early Imperial accounts of Dio, Tacitus and Suetonius, as well as archaeological evidence, to trace the changes in these entertainments throughout the period; he discusses the information they contain for a better understanding of a range of policies and activities in Early Imperial ROme.
Curioso análisis, el que hace el autor, de muchos de los actos de la vida cotidiana de los políticos romanos, como si cada uno de ellos fuese en un espectáculo. No solo los ludi y los munera, sino cada uno de los actos públicos son estudiados como espectáculos para ensalzarse. Desde las cenas privadas, pasando por las públicas, los triunfos, los funerales, las celebraciones varias, etc., todo en Roma tenía el objetivo de ser un espectáculo.
Además, es interesante el estudio que hace sobre cómo los edificios de espectáculos se convertían en un lugar de intercambio de opiniones entre el pueblo de roma y el gobernante. Era el lugar que ocupaba el puesto de la asamblea popular incluso antes de que estas perdiesen poder a favor del emperador y que terminándose convirtiendo en un espejismo de lo que habían sido. El pueblo adquirió poder en los espectáculos que era donde daban su opinión al emperador de aquello que le gustaba o todo lo contrario.
El libro, curiosamente, termina con Nerón, por motivos obvios, no solo porque fue un auténtico showman, sino porque con él murió definitivamente la República romana y el imperio se convirtió del todo en una monarquía.