Esto no es un libro. Es una bañera. Y me preguntaréis cómo esta bañera puede tener estas esquinas. Es cierto que podría parecer un libro. Por aquello de las páginas o su olor, las cubiertas, el tamaño, todo este texto o la capacidad y ganas que tienen sus hojas de doblarse. Pero no. No lo es. Es una bañera. Una bañera de mármol, porque desde pequeña así lo he creído. Y cuando empecé a grabar en este mármol mis palabras yo misma también me convertí en una.
Antes de bañera, fui niña. Luego crecí por acumulación de gotas saladas y dejé de serlo. O no, no sé. Nada dura salvo lo que ya no está. Después de eso empecé a escribir. A escribir sobre las cosas que me han llevado a ser una bañera. A escribir sobre cómo coser caricias. Sobre cómo a veces no se destierra a quien se va, sino a quien se queda. Sobre dejar de ser y aprender a perder. Sobre aquellos silencios que nunca me parecerán incómodos. Sobre que nada es de nadie o sobre los tipos de sed que hay. O sobre las agujetas que tengo a veces por echarme de menos, por ejemplo. Y en esta bañera también me he preguntado muchas cosas. Cosas difíciles de responder: ¿por qué nunca he llorado por no llorar lo suficiente?, ¿cuál será mi última palabra?, ¿cuánto dolor cabe en una persona? Esta me la sé: 230 litros. Exactamente todo lo que cabe en una bañera.
Júlia Peró es escritora y dirige el club de lectura online Libros crujientes, que cuenta con cinco grupos de lectura. Es autora de la novela Olor a hormiga (Reservoir Books, 2024), que recibió el premio Nollegiu 2024, fue gandora de la 38ª edición del Festival du premier roman de Chambéry, fue nominada a los Premios Openbank de Literatura by Vanity Fair en la categoría de Mejor autora revelación y fue seleccionada como una de las mejores novelas del año por Librotea, Esquire, Cadena Ser o La Sexta. También ha participado en distintas antologías poéticas y es autora del libro de poemas Anatomía de una bañera (Planeta, 2020) y del libro de conversaciones Este mensaje fue eliminado (Planeta, 2021). Actualmente trabaja en su segundo libro de poesía y su segunda novela.
Realidad convertida en poesía. El acontecimiento alrededor del que giran los poemas se presenta con una crudeza que se asemeja a la de Marguerite Duras, y sin embargo, con la misma belleza y sensibilidad. Cada palabra dice lo que diría una página. Cada página, lo que diría un capítulo. Cada poema es una manera de sumergirte más en los sucesos que la autora ha decidido confesar hasta que te sumerges por completo. Es entonces, cuando crees que no podrás salir de este libro, que un cambio de tono o de ritmo o de temática o un aforismo sublime –que hay muchos– te vuelve a rescatar y te deja ahí estaqueado, con una sonrisa inconsciente. Poesía madura, narrativa aún más. Totalmente recomendable.
Monotemática. Para un poema que me puede gustar, hay 300 frases sueltas que no tienen ningún objetivo más allá que el de rellenar. Desilusión, la verdad.
Es genial, la escritora me ha encantado desde siempre y me influye mucho a escribir también, cada página es preciosa y con la mayoría te sientes identificade, lo recomiendo al máximo
Es un libro que yo, personalmente, interpreto como una especie de diario. Un espacio seguro donde la autora puede desahogarse y expresar todo lo que siente de una manera muy artística.
Nos encontraremos con prosa, pero también narrativa. Todas ellas contarán historias que, en su mayoría, estarán relacionadas con la muerte, la pérdida, la tristeza, pero también con la maduración de la autora. El libro presenta una metamorfosis de la autora, la cual comienza cuando esta está tocando fondo y continua hasta que consigue recomponerse y superar ese dolor que la está atormentado y no la deja continuar. También nos encontraremos con extractos muy reivindicativos, tanto sobre la feminidad como sobre el feminismo, que posiblemente hagan sentir identificadas a la mayoría de mujeres, lo que provocará un sentimiento agridulce en función del fragmento que estemos leyendo.
Este tipo de obra es de las que es muy complicado describir con palabras lo que se está transmitiendo a través de sus páginas, y la manera más fácil de saberlo es leyéndola. Además, la narración es muy dinámica, por lo que la lectura resulta muy amena.
No debería comprar libros por su portada, pero lo vi y lo quise, lucía sencillo y cálido, sin ilustraciones ostentosas ni coloridas. Y a veces me da por ser visualmente minimalista.
La poesía de esta bañera es exquisita, toca temas de perdidas, tristeza, muerte, dolor. Se utilizan aforismos deliciosos, fuertes y a la vez delicados.
“¿cuánto dolor cabe en una persona? 230 litros. Exactamente todo lo que cabe en una bañera”
El libro se estructura alrededor de un suicidio que presenció la autora en la realidad. Me parece impresionante que alguien pueda convertir lo grotesco en algo bellísimo. El libro se separa en tres partes que relatan la evolución de cómo ella trató de «superar» el suceso. Sí que es verdad que habla de temas recurrentes en poesía como es el dolor, la muerte, etc. Pero lo hace de una forma muy original y diferente. Hay partes del libro que consiguen llevarte a un mundo muy doloroso y de repente otras que te dejan respirar. De una página a otra puedes sentir cosas muy distintas. Creo que hay poemas con los que dices, «joder, esta tía escribe genial» y otros que son buenos sin más, pero con las casi 400 páginas que tiene el libro, ya esperaba que pasara esto.
5 estrellas porque el libro merece un 4,5 y me parece más positivo puntuar de más. Le pongo un 4,5 porque aunque el libro es una gozada, a sus 25 años estoy segura de que esta escritora nos va a sorprender con cosas aún mejores. ¡Deseando leer todo lo que publique!
Es bonito ver cómo te puedes sentir identificado con las palabras de una autora sin que los motivos de su escrito sean parecidos a los motivos de mi identificación.
un diario que quiere ser libro o bañera pero lo único que realmente acaba siendo del todo es un espacio seguro. empatizo más de lo que me gustaría con la historia y la he abrazado fuerte.
en mi opinión esta bañera mojaría más con menos agua y en las últimas revisiones habría descartado al menos 100 páginas que te sacan de la historia y te secan un poco, pero no soy nadie para juzgar un espacio seguro 🤍
"Cuántos segundos juntos hemos malgastado pensando en lo inevitable de nuestra muerte y cuántos segundos juntos hemos utilizado para pensar en lo inevitable de nuestra vida."