Manolo García regresa a la literatura con su cuidada y personal poesía. Descubre las palabras desnudas de uno de los grandes compositores de la música española en su libro más personal. El fin del principio es un punto y aparte, un viaje de ida y vuelta,«como si de los viajes se pudiera volver», para el que no hay billete de regreso. Un poemario que constituye un cable a tierra, un discurso de vida, de amor y de posicionamiento ante la sociedad de uno de los más grandes compositores y letristas de la historia musical de nuestro país. «"Un mantra puede ser una elección de amor", me repito sentado a la puerta de una alquería largo tiempo abandonada. Y rezo, no sé por qué, cien veces la misma oración. Al menos he conseguido despegarme de la punta de mi nariz; al menos he conseguido silbar un pasacalles que me aleje de mí».
Manolo García es, ha sido y será la banda sonora de mi vida. Aún recuerdo el día que mi tío puso sobre mis manos un cartón de un vinilo rojo y azul y empezó a sonar "huesos" en un viejo tocadiscos. Mi marcha nupcial fueron palmas al son de "Pájaros de barro" y cuando nació Alba las notas de "geometría del rayo" calmaban mis contracciones.
En el fin del principio no hay bandurrias ni marimbas. Son letras sin música, poemas y relatos, pero no deja de ser un canto a la naturaleza, una crítica a la sociedad, a la política, a la tecnología y al consumo.
Aún sin haber llegado a entender todos los textos, no deja de ser el concierto más íntimo al que he asistido.
Colección de poemas, textos y reflexiones poéticas. Interesante cuanto menos, se complementa con las composiciones musicales y la obra gráfica del autor. Pero en ocasiones falta rigor poético: la esencia de la poesía es el ritmo, y el autor pretende camuflar como verso libre el "volcado" de sensaciones estéticas sin buscar esa esencia. No obstante, es atractivo y tiene algunos poemas (fundamentalmente, en aquellos de más breve extensión) que son, cuanto menos, verdaderos hallazgos.
Es el libro más corto con el que más he tenido que consultar el diccionario, Manolo es un artista de las palabras rebuscadas, es genial. Algunas poemas son tristes, otros destilan humor... Manolo en estado puro
Leer este poemario ha sido escuchar en cada letra, palabra, frase o estrofa la música de Manolo García. Un vinilo constante, transportador de un tiempo estival de juventud.
Creo que he encontrado un "yo" en Manolo García. Hay muchos poemas con los que no he sentido nada, pero la mayoría me han sacado sonrisas, pelos de punta e, incluso, risas.
Manolo García utiliza la ironía para amar, llorar, reírse de la sociedad, odiar. Y yo no puedo quedarme más maravillada al respecto. Me encanta el uso de palabras en castellano tan precisas, tan cultas y de una forma que parece aleatoria, pero que en verdad esconden un gran mensaje.
Deixant clar que no sóc cap experta en poesia, Manolo Garcia no ha escrit en aquest llibre malauradament no és el tipus de poemes que més m'arriven. Força poemes m'han fet pensar, alguns m'han agradat i, per incompetència meva de ben segur, molts no els he entès. Em quedo amb la seva música.
Si como letrista es un genio, como poeta Manolo es sublime. De lo cotidiano a lo absurdo, de lo profundo a lo romántico, este poemario pasea por muchas aristas y siempre de forma acertada. Amé cada página.
"El fin del principio" es teóricamente un poemario de Manolo García, pero es más un compendio de pensamientos, experiencias e ideas sin nada de poesía, ni ritmo ni rima. Se atisban semillas de lo que fueron canciones. No hay más de 4 o 5 que merezcan la pena. ¡Vaya decepción! 4/10