"—¿Tú te crees que a mí me hace gracia tener que definirme cada día como feminista? Lo odio. Pero tengo que hacerlo porque quiero tener el mismo derecho que tú a ser mediocre, es así de simple. ¿Tú te crees que me hace alguna gracia levantarme cada día y tener que escuchar la misma misa? ¿No lo sabes? Espera, que te lo explico. Mira, cada vez que me conecto a internet tengo que ser la mejor en mi trabajo. Tengo que ser buena amiga y buena madre. Tengo que proponer todo el día nuevos planes, y tengo que poder costeármelos, claro. Tengo que ser superzorra y supertierna. Me tengo que masturbar mucho siempre, haga lo que haga, siempre tengo que encontrar un hueco. Tengo que follar con mucha gente si no tengo pareja estable. Si tengo pareja estable tengo que reinventarme en la cama cada semana, al menos con ella pero no solo. Tengo que fantasear con que me violen consentidamente en la cama y ser voluntaria en una asociación de ayuda a las mujeres realmente violadas y maltratadas. Tengo que saber bailar bien o saber bailar mal dependiendo de la audiencia. Tengo que tener estilo propio vistiendo, ¡pero qué es esto! Tengo que ser guarra pero educada. Tengo que cocinar y saber artes marciales. Tengo que beber de fiesta hasta que vomite y tengo que saber qué sistemas de higiene menstrual son los que más me convienen, tanto física como éticamente. ¡Me tienen que gustar los marsupiales! Tengo que saber de fontanería y tengo que saber poder hablar de la obra de Kathy Acker. Tengo que estar buena y si no lo estoy tengo que poner un poco de mi parte para estarlo, ¡tengo que quererme un poco, mujer! Tengo que pulirme el Zelda y tengo que depilarme. Tengo que saber los precios del mercado inmobiliario, al menos los de mi barrio, y tengo que leer las etiquetas de productos que nunca había leído para comprobar si llevan gluten. ¡Tengo que alzar mi voz todo el rato! Tengo que usar la bici e incluso comprarme luces para la bici. ¡Y casco! ¡Caaassscooo! Tengo que ser Lisa Simpson pero también Bart, ¿me sigues, no? ¡Tengo que tener sentimientos y tengo que poder saber expresarlos en cualquier momento! ¿Tú te crees que esto es justo? ¿Acaso te crees que me apetece? Efectivamente, ¡yo también presento formalmente mi candidatura para las primarias del Partido Demócrata! ¡Muchas gracias a todas!"
Nada más que añadir.