He quedado impresionada por la voz de Mónica Ojeda, devota y apasionada, cruda, violenta. Es un huracán que marca con su fuerza cada verso,
Es un discurso profundamente prosistico, con una belleza poéticamente elegante. Es una confesión, es un golpe de consciencia buscando redención.
Un poema sin estructuras aparente, sin puntuaciones finales, porque no hay final, hay un comienzo que inspira abrir el alma, dejando libre la interpretación.
"La destrucción es creación."
"La poesía es lo perfecto del muerto: lo incorruptible, la selva encadenada".
"Sueños de leche Mirar hacia el símbolo con los ojos cerrados es la única forma de llevar su peso".