Se suele afirmar que la homosexualidad fue despenalizada en España en 1978. En realidad, el 26 de diciembre de 1978 la homosexualidad fue excluida de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social. Esta exclusión fue posible gracias a las múltiples manifestaciones y protestas que, desde al menos 1977, pedían su derogación. Sin embargo, esta exclusión no significó la despenalización o el fin de la represión de gais, lesbianas y transexuales. La policía siguió deteniendo a «invertidos» y «travestis» (como se decía entonces), a putas, chaperos y a cualquier cuerpo que pudiera ser sospechoso de «escándalo público», ley vigente hasta 1988.
Hoy, 40 años después de la exclusión de la homosexualidad de la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, este volumen colectivo mira críticamente este periodo para reivindicar la memoria sexual y de género de nuestro país. Compuesto por textos de activistas e investigadorxs que analizan este recorrido de la historia reciente, y también por testimonios en primera persona de aquellxs que sufrieron la represión sexual durante la dictadura y la transición a la democracia.
Este libro demuestra que la historia de gais, lesbianas y transexuales no es una historia lineal desde la «despenalización» de 1978, pues la represión continuó como constante, incluso hasta nuestros días, con estrategias y formas diversas. Este volumen colectivo no solo pretende volver sobre la historia de la represión sexual durante la dictadura franquista y la posterior transición, sino que pretende ser una herramienta crítica y testimonial que sirva como continuación de una lucha que está lejos de haber terminado.
Lectura esencial para conocer y reconstruir nuestra memoria colectiva. Ensamblados con testimonios en primera persona (que encajan muy bien), la mayoría de artículos están bien hilados y aportan información muy interesante.
Los 40 años después llegan solo 200 páginas después. Quizás porque lo he leido en combinación con otro volumen que abarcaba más directamente la represión durante los 40 años de Guerra Civil y dictadura, pero este volumen se me ha hecho repetitivo y descoordinado entre los distintos artículos publicados, que a menudo se referían a la misma temática particular e incluso desde el mismo ángulo. Aunque ha sido interesante adentrarse entre las distintas perspecticas (jurídico, de investigación, la homosexualidad en el deporte, la represión de mujeres, etc.), algunos capítulos son tan sumamente teóricos que resultan aburridos de lo poco práctico, mientras que los testimonios, escritos con el alma, casi compensan con corazón tanta aridez. Sin embargo, me he sentido decepcionado pues dos tercios del libro se centran sobre la represión durante el franquismo y, como mucho, durante los años de la Transición, mientras que el posteriori (los susodichos 40 años) queda relegado a unos cuantas últimas páginas. Y ya se me han quitado las ganas de leer más sobre el tema para un buen tiempo.