Nacer es un país no te da derecho a otra cosa que a poder cagarte en otros países y también en el tuyo pero solo cuando quieres ofender mucho a alguien de centro-derecha o de centro-derecha-derecha-derecha-derecha-derecha. Pero luego lo público interesa nada más que para meter la mano o para privatizarlo. Esta Constitución, revisada y ampliada por un gran estudioso del tema, abre un camino de luz y esperanza para quienes aspiramos a sacar todo el potencial de ser español y meter la mano en lo público. La Constitución Española es una guía que todo buen español debería leer y seguir con el fin, además, de poder actuar como tal y como Dios manda y defenderse ante los ataques de grandes mamíferos. Expone métodos de supervivencia que todo buen español debería conocer o, si no, no se es español ni se es nada. Determinados artículos pueden confundir, como el lanzamiento de muerto, las partes de una pistola o de Manolo, el del Bombo, pero también da pistas sobre el correcto uso de Internet, las funciones del Rey y cómo y cuándo decapitarlo, lo cual completa lo que un ser humano español debe saber para vivir en una completa españolidad feliz. Hay faltas de ortografía imperdonables, pero sin duda, ahora soy más español y me siento más español gracias a a Constitución Española.