4.5/5
Hola y bienvenidos a una reseña más, en esta ocasión platicaremos de El miedo a los animales, una novela negra ambientada en México escrita por Enrique Serna y que he disfrutado en demasía.
En el miedo a los animales leeremos sobre corrupción, tráfico de influencias, favoritismos, crímenes impunes, prostitución, drogas, y demás vicios que nuestro México padece a diario, convirtiéndose así en los verdaderos protagonistas de esta novela narrada en tercera persona con un ritmo ágil, ameno, que atrapa al lector desde la primera página y que no permite descanso alguno hasta culminar con un final inesperado y sorprendente, a la altura de lo que fue el desarrollo del libro, dejando a quien lo lea con una estupendo sabor de boca.
En este libro Enrique Serna nos narra las penurias y vicisitudes de Evaristo Reyes, un periodista de poca monta con aspiraciones a convertiste en un escritor reconocido y valorados, al grado de soñar despierto con el momento en que sus días de gloria lleguen, pero su vida da un giro cuando persiguiendo ese sueño decide unirse a la policía judicial con la finalidad de vivir en carne propia y ser testigo de propia mano de los terrores que se viven al interior de la policía, documentando así la novela que lo lleve a los niveles más altos de la vida cultural e intelectual de México, pero más pronto que tarde la realidad se encarga de golpearlo en la cara y convertirlo en un esclavo de Jesús Maytorena, un comandante corrupto de la judicial.
Uno de los aspectos que más llamo mi atención durante la lectura es el contraste que existe entre la voz del narrador, refinada, haciendo uso de un lenguaje elevado, de buen gusto, con palabras elocuentes y de alto nivel, con la usada durante los diálogos, florida, vulgar y coloquial, reflejo fiel de la forma de hablar de muchos mexicanos en el día a día.
En la novela el autor busca retratar y evidenciar la corrupción que se vive al interior de las instituciones encargadas de impartir justicia en nuestro país, hacia dentro da la extinta PGR y su policía judicial, pero eso no nos resulta ni extraño ni novedoso, eso ya lo sabemos, pero Enrique Serna no llega hasta ahí, si no que nos sorprende poniendo en manifiesto y exponiendo la corrupción que se vive también hacia el interior del mundo cultural y literario en México, los vicios y malos manejos de las personas encargadas del fomento a la cultura y del mundo de los libros, expone un mundo donde lo petulante y la hipocresía son requisitos para ganarse un nombre al interior, que es vital el apadrinamiento para lograr publicar un libro por mas malo que este sea, que los favores sexuales terminan siendo una constante para conseguir favores y que todos piensan una cosa pero terminan diciendo otra, ¿ficción o realidad? le toca al lector juzgarlo. Pero la cosa no termina ahí, le reparte una rebana del pastel llamado falsedad al círculo de bienhechores sociales que tanto gustan de ganar protagonismo en esta sociedad golpeada por las injusticias y la corrupción, esos caudillos que sin poder presumir logro alguno consiguen una fama inmerecida pero que los provee de privilegios inalcanzables para la mayoría de los ciudadanos, aquellos que desde una columna en un periódico o en un espacio de algún noticiero exigen y claman justicia para más pobres y necesitados pero que descansan cómodamente en sus lujosas residencias.
Es una novela bien estructurada, con personajes sólidos y creíbles, con una historia que avanza de forma lógica, con alguno que otro tropiezo que se puede antojar algo inverosímil pero que no afecta realmente el desarrollo del libro, le da espacio al lector para ir armando conjeturas, las cuales conforme avanzamos en la lectura se encarga de desmentir llevándote en direcciones contrarias a las que imaginabas empezaría a tomar, logra generar en el espectador cierto grado de depuración en puntos álgidos de la historia, empatía hacia ciertos personajes y odio hacia otros, no te permite mantenerte indiferente y eso se agradece porque te convierte en un actor más del libro, y llegamos así al final, inesperado y sorpresivo, a escasas páginas del final el autor te golpea con un giro que les aseguro no veían venir.
Son todos los elementos que acabo de relatar los que me llevan a calificar a esta novela prácticamente con una calificación perfecta y a recomendarla ampliamente a todos aquellos amantes de la novela negra o a aquellos que quieran iniciarse en este género literario, no los va a decepcionar.