El segundo título es más entretenido aún que el primero.
Se confirma lo que más o menos ya inferíamos del primer libro (situación económica de la familia), vemos como cambia esto y cómo la familia de Papelucho se enfrenta al fantasma de la enfermedad de Javier, algo que se logra apreciar de esa forma como adultos y que lógicamente no resulta tan comprensible para el protagonista; para él, todo se resume en que, simplemente, fue abandonado. Ahora es casi huérfano.
Me gustó porque volvemos a tener sus elaboraciones y remates que en verdad van mejorando con la edad (?), se pone más "puntúo" y ácido y eso es chistoso. También vuelve a relucir su drama king y también su psycho boy interior, y eso resulta también gracioso porque QUÉ LE PASA?! Jajjajajaja.
No sé si se aborde más adelante el tema de la visitadora del juzgado de menores, pero no creo... Aún así, me reí mucho con eso, y da para sus buenas consecuencias... Golden papeluchada, diría yo.