Tiene datos muy interesantes y útiles al respecto de las antiguas leyendas de Japón. Desafortunadamente, el autor mete muchas opiniones personales, juicios de valor y críticas hacia esta cultura; siendo un texto científico, este detalle me hace mucho ruido. Por supuesto, entiendo que fue publicado en 1908, y que los estándares de escritura y estilos literarios y científicos, eran diferentes en esa época. Sin embargo, algunas de sus opiniones sí me parecieron un tanto groseras hacia la cultura que estaba analizando, de ahí que mi calificación fue bajando.