El largo Halloween es un recorrido a través de la más que interesante y jugosa galería de villanos del Caballero de la noche, teniendo como telón de fondo, además, un misterioso y nuevo asesino que aplaca a las familias mafiosas más peligrosas de la ciudad.
Al mismo tiempo, hablamos de una persecución detectivesca que brinda la oportunidad de estudiar los alcances de la justicia tradicional, y cómo Batman (y sus allegados) siempre está a punto de romper ese delgado hilo entre la legalidad y la ilicitud, lo que vendría a ser directamente descubrir la venda de Temis (o Dice).
Por si fuera poco, Gótica es dibujada como un epicentro de locura, desgracia, almas perdidas y demonios que deambulan y exhalan caos; realmente hablamos de una ciudad cuya paz, por momentos, se deja ver como una utopía.
Tal vez lo único que no me gustó de esa primera tanda de la novela, es un incidente del segundo tomo, relacionado con una máscara de látex y suplantación de identidad que rompe demasiado con la verosimilitud del relato.
Por lo demás, una lectura más que recomendada, curiosa e hipnótica.