4 días y 243 páginas. Quinto libro del autor que leo, y confirmo totalmente que es uno de los mejores narradores de la era moderna y de las letras mexicanas. Su habilidad es tan grande, que te puedes imaginar a los pájaros en el funeral que está describiendo.
Seamos puntuales, tiene cuatro estrellas porque el final fue demasiado apresurado, y parece que se quedó sin mucha imaginación o sin algo que convenciese, pero no me malentiendan, se prefiere un final apresurado a un mal final. Solo ojala hubiera sido más como todo el libro, tomandose el tiempo necesario para contar cada historia.
Un retrato de la corrupción, el favoritismo, el tráfico de influencias, el poder, lavado de dinero, y de las tantas maravillas que sucede en las altas esferas de la sociedad mexicana. Una novela contundente que no se tienta el corazón con desaparecidos, lavados millonarios o construcciones apocrifas.
Disfruté todo el libro, y la mayoría de las escenas, sin embargo esperaba algo más, algo espectacular que me quitara el habla y un final igual de bien trabajado como todo el libro. Excelente narrativa, que aunque brinca constantemente en saltos en el tiempo, no confunde en lo absoluto. Los personajes son muy humanos y bien matizados, teniendo al principal como un don nadie que acepta todo, pasando por un suegro macho mexicano desde los de antes, concluyendo con la inclusión de una pareja de lesbianas. Son todos muy reales y nada acartonados, Ortuño impecable ahí.
Habrá muchísimo más de el autor por aquí. Y habrá reseña, gracias al compi que me lo mandó prestado.