Este libro surge de la convicción de que un poema es un desencadenante, un precipitador de «las experiencias más positivas al alcance del ser humano», y de que la poesía puede provocarnos sensaciones tan intensas como las que percibimos «a la vista de ciertos paisajes, ante una secuencia de película, escuchando música o siendo testigo de un noble gesto moral».
Por eso este nuevo libro de Fernando Aramburu es una invitación a degustar algunos de los poemas más queridos —y memorables— de la lengua española. Desnudo de erudición o terminología académica, Vetas profundas nos permite paladear versos de Rosalía de Castro, Góngora, Vallejo o Claudio Rodríguez, ligados a momentos vitales de Fernando Aramburu, que sin dificultad hacemos nuestros. Un libro de celebración a la poesía como refugio y experiencia compartida, a partir de la aproximación a cuarenta poemas esenciales como nunca nos los habían presentado.
Fernando Aramburu Irigoyen nació el 4 de enero de 1959 en San Sebastián, Guipúzcoa, España. Es licenciado en filología hispánica por la Universidad de Zaragoza y desde 1985 reside en Alemania. Fue miembro del Grupo CLOC de Arte y Desarte. Considerado ya como uno de los narradores más destacados de su generación, es autor de tres libros de relatos: No ser no duele (1997), Los peces de la amargura (2006) y El vigilante del fiordo (2011), y de cinco novelas: Fuegos con limón (1996), Los ojos vacíos (2000), El trompetista del Utopía (2003), Bami sin sombra (2005) y Viaje con Clara por Alemania (2010), títulos que han sido distinguidos con el Premio Ramón Gómez de la Serna 1997, el Premio Euskadi 2001, el XI Premio Mario Vargas Llosa NH, el Dulce Chacón y el Premio Real Academia Española en 2008. Ha escrito también libros para niños, como Vida de un piojo llamado Matías (2004). Con Años lentos mereció el VII Premio Tusquets Editores de Novela.
Quizá habría que leerse como una antología de poemas escritos en español. Las intervenciones de Fernando Aramburu me quedaron cortas, creo que en momentos se vuelve repetitivo o muy superficial. Por otra parte, me parece un buen libro para aquellos que quieren acercarse más a la poesía.
Una grata sorpresa resultado de una compilación de poemas muy buena y muy variada.
En general, la selección se centra poco en el amor y bastante más en el tiempo, la muerte, soledad, paternidad y uno que otro poema puesto ahí por admiración a los eruditos de nuestra lengua. Esto hace la lectura bastante más llevadera y menos empalagosa.
El libro es un ejercicio íntimo, que refleja los temas que más mueven al autor, pero en el que nos da la oportunidad de acompañarlo, y en ocasiones también de identificarse con él.
Las vetas que va relatando Aramburu -novelista, ensayista y poeta autor de 5 libros de poesía- son una selección de poemas que fue comentando mensualmente en el periódico El Correo. La selección es muy buena, puesto que no hay autor que se repita y el escritor vasco coge tanto a muchísimos autores clásicos (Bécquer, Rosalía de Gastro, Góngora, Quevedo, Lope, Rubén Darío, Cernuda) como a otros poetas menos conocidos por el público y que nos descubre de una manera ejemplar. En muchos de los comentarios, Aramburu se va de paseo por Úbeda y sus cerros, pero hay otros en los que está realmente inspirado y hace que veamos con otros ojos textos que jamás habíamos visto de esa manera. La recopilación de poemas no es un libro didáctico ni se dedica a contextualizar propiamente a cada autor (cosa que a mí, particularmente y por mis intereses, sí me hubiese gustado), sino que hay que verlo como una aproximación al texto diferente por otro poeta y cómo él lo interpreta. La verdad es que es una obra muy disfrutable para los neófitos de los versos y para los más aventajados, quienes podrán establecer un debate directo con el autor en sus páginas.
Este libro consiste en una selección de poemas de escritores hispanoaméricanos, acompañados por un comentario, más personal que académico, de Aramburu. Creo que los comentarios podrían ser especialmente valiosos para quienes se asoman a la poesía con un deseo de adentrarse más a fondo, pero con un temor de quedarse siempre en la periferia. Aramburu es buena compañía y puede abrir puertas fascinantes. A mí lo más valioso me ha parecido la selección de poemas, que muestra un gusto finísimo y variado, y algunos comentarios historiográficos que conseguían alumbrar con luz nueva el contenido del respectivo poema.
Una maravillosa introducción a la poesía mediante una selección de poemas y su posterior comentario. Alejada totalmente del culturetismo, esnobismo, cursilería y sobreanálisis de los elementos formales que suele rondar la poesía. Una selección muy personal y una puesta en contexto contada con tal pasión y amor al arte que no deja indiferente.
Un libro puente entre el final de una etapa y el inicio de otra. Descubro que terminar de leer un libro puente duele. Agradezco los poetas descubiertos, el rico contraste, y los comentarios del autor. Me resulta fácil volver a Aramburu.
Pequeños ensayos de crítica literaria sobre piezas poéticas de autores conocidos y no tan conocidos.
El gran mérito de Fernando Aramburu en este Vetas profundas consiste en que sus pequeñas piezas de crítica literaria consiguen dar ganas de leer poesía incluso a aquellos como yo que estamos más orientados hacia la escritura en prosa.