Este libro de poesía propone una mirada cruda de lo contemporáneo. Su lenguaje es acelerado, punzante, desestructurado. Dios es carente, es latinoamericano, es una mujer gorda, a dios no lo sacan a bailar. Hay perras, hay una ciudad que atosiga, hay escoltas, hay huevos que son ideas. Alguien habla, alguien lo intenta: «uno es la medida de su cuerpo».
María Paz Guerrero es literata de la Universidad de los Andes con maestría en Literatura comparada en la Universidad de la Sorbona Nueva, París. Veinte poemas suyos aparecen en la antología «Moradas interiores. Cuatro poetas colombianas» (2016) de la Pontifica Universidad Javeriana. Selecciones de su obra se encuentran en las revistas electrónicas de poesía «Otro Páramo» y «Clave». Ha colaborado con el «Boletín Bibliográfico del Banco de la República» y la revista de la Universidad de Antioquia. Conferencista e investigadora de poesía francesa del siglo XIX y XX y de poesía colombiana contemporánea. Trabaja como profesora de creación literaria de pregrado y maestría de la Universidad Central, Bogotá.
sentir a Nueva York en su piel de poeta sentir que por fin tiene mundo por fin sabe cómo escribir por fin va a poder leer a Sylvia Plath en su lengua escuchar su música sus vocales ver si le prenden a su español que es bien suramericano a ver si corta los versos a
María Paz Guerrero me da la bienvenida a Bogotá con estos poemas. Pero también con su charla y un apretón de manos. Hablamos entre todos y con ella (con María) sobre la poesía en estos tiempos. Su sintaxis y el lenguaje científico de moda. La poesía contemporánea que rompe con la imagen. También comparamos y descubrimos que los lectores de México y Colombia no son tan distintos.
Me gusta mucho este libro porque me recuerda a mi mamá. Y también me gusta la idea de que dios sale a bailar salsa y que es latinoamericano:
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dios sale a bailar con su nuevo cuerpo y su cara ajada se sienta en la mesa del bar de salsa porque dios además
es latinoamericano
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Hay café y varios perritos sentados en la librería. Y ellos también son parte del club.
Todo esto sucede en Matorral, en las faldas de los cerros orientales de esta vorágine que es la ciudad de Bogotá.
Experimentación de los procesos poéticos. Lo leí de una sentada y no podía creer como unía palabras y me hacía sentir tan incomodo y a la vez me hacía reír.
María Paz Guerrero construye su poesía humanizando a dios, volviéndolo un ser mundano, con los pros y contras de cualquier persona común y corriente. Debido al título, esperaba algo más disruptivo; sin embargo, el camino que decide recorrer la autora resulta igualmente interesante.
Es un poemario que va a una velocidad arrazadora, Maria Paz nos habla de dios, como un ser común y corriente, con sus felicidades y sus desilusiones. Es un libro cargado de poesía con imágenes fabulosas, sus palabras se vuelan por el aire creando ambientes únicos. Constante juego con las palabras, es un libro fascinante.
Varios poemas confrontativos y disruptivos. Me gusta como María Paz Guerrero pone en su lugar a Dios, pues lo humaniza y muestra todas sus debilidades e inseguridades hasta concluir en su verdadera esencia: nosotros.