20 de abril de 2012. Desde Germania, capital del Reich, la población conmemora la victoria en la Segunda Gran Guerra mientras continúa pendiente de la tensa geopolítica con el imperio japonés. Mientras tanto, en la base científico-militar de Neuwerk, Martin Löwe, piloto de hipersueño, desobedece una orden expresa y salta en solitario por primera vez al mundo paralelo de Odinthal, poniendo en riesgo el proyecto Durmientes que pretende la hegemonía mundial nazi. Al otro lado, en el fantástico archipiélago Eden, Malva, capitana de quinturia, despierta angustiada. Los sueños extraños han regresado e incluyen a sin alas. Los vientos de ambos mundos, fríos como los pensamientos de tiranos, no tardarán en encontrarse.
JUAN ANTONIO OLIVA OSTOS (Sevilla, 1976). Aunque siempre ha vivido en Cataluña, en algún lugar rodeado por un anillo de montañas al que él se refiere como: La Comarca. Escribe lo que le gustaría leer y es un apasionado de la Ciencia Ficción, la Fantasía y el Terror. Autodidacta hasta que en 2010 conoció la Escuela de Escritura del Ateneo Barcelonés, dónde no ha dejado de formarse hasta el día de hoy.
Ganador del I Premio Interius con el relato: El juego de los escarabajos (Triskel Ediciones, 2017). Ganador del II Concurso Donbuk de relatos de terror con el relato: Entre penumbras (Donbuk Editorial, 2017). Ganador en la edición de febrero de Relatos Recitados con el relato: Payaso (EC.O Ediciones Cívicas, 2017). Finalista en el IV Concurso de Relatos Breves de Ciencia Ficción, Olesa de Montserrat (2017) con el relato: Més enllà del vent (Más allá del viento). Y finalista en la categoría Adulto en Catalán del VII Certamen Inspiraciencia-CSIC 2017 con el relato: Pols d’estels (Polvo de estrellas). También obtuvo una mención de honor con el relato Inorgánica en el concurso de Space Opera de la web Fabulantes (2018).
Ha sido seleccionado en varias antologías como Microcuentos 451 (Kelonia Editorial, 2017). La antología solidaria 40 Relatos de Fantasía y Ciencia Ficción (Grupo LLEC, 2017). Kaidan - Cuando Vienen del Otro Lado (Cooljapan.es y Ediciones Babylon, 2018). Además, forma parte de la colección Sangre Digital (Tinta Púrpura Editorial, 2018) con el relato: El futuro que nos montamos. Las Guerras Infinitas fue editado por Cazador de Ratas Editorial en 2018. Colabora en la web El Gato de Vader cuyo lema es: Soy Friki – Soy Cultura.
(Sevilla, 1976, aunque siempre ha vivido entre las nieblas de la Cataluña Central). Imaginauta que escribe lo que le gustaría leer, o ver. Fue autodidacta hasta que se cruzara en 2010 la prestigiosa “Escuela de Escritura del Ateneo Barcelonés”, en dónde ha realizado un ciclo de narrativa y novela junto a diversos cursos durante estos años.
Se le considera autor híbrido de géneros fantásticos y cuenta con diversos premios, selecciones e invitaciones en distintas antologías, webs y revistas gracias a relatos como “Las Guerras Infinitas”, “El Juego de los Escarabajos”, “Inorgánica”, “Fotogramas en cromo y silicio”, “Dioses de hojalata”, “La mecatrónica del alma”... O “El cántico astral del colibrí”, seleccionado para el “Visiones 2023”.
“Durmientes” (Dilatando Mentes Editorial, 2019) fue su primera novela publicada y el proyecto que elaboró en la escuela de escritura anteriormente mencionada. Después llegaría su segunda novela, “Neopiel” (Cazador de Ratas Editorial, 2020).
En 2022 publicaría su primera antología exclusiva titulada “Lágrimas de silicio”, de nuevo con Dilatando Mentes Editorial, y obra Finalista a Mejor Antología en los “Premios Ignotus 2023”.
La mitología nórdica es sumamente atractiva. Debe ser estimulante pensar que unos dioses inmisericordes están atentos a nuestras hazañas, examinando cada muestra valor y decidiendo si somos dignos de compartir con ellos el Valhalla. Si así lo creyésemos, si recuperásemos esa fe que en la edad media fuera sustituida por la moral judeo-cristiana, nuestro único temor sería, tal vez, ser juzgados como cobardes en el momento de nuestra muerte y que las valquirias no saliesen a nuestro encuentro.
No es descabellado pensar que, si los Nazis hubiesen ganado la Segunda Guerra Mundial, podrían haber recuperado el panteón Nórdico como símbolo de su superioridad, pureza y origen divino. Y cuantas más ucronías se centran en esa contienda como elemento disruptivo, más increíble nos parece algo así. Pero pudo haber sucedido.
Ahora imaginad un pasado remoto en el que seres de otra dimensión, grandes guerreros alados de ambos sexos, nos hubiesen visitado. ¿Qué sucedería si en un 2012 alternativo, el Reich Alemán fuese capaz de abrir un portal al mundo de aquellos que inspiraron sus dioses?
Juan Antonio Oliva Ostos tiene una capacidad asombrosa para, a partir de sucesos históricos, crear universos totalmente originales, creíbles y perfectamente diseñados, que juegan con los géneros literarios además de con los miedos y anhelos del lector. Durmientes es una ucronía que abraza la fantasía y hace vibrar al ritmo marcado por tambores de guerra. Una obra cargada de elementos propios de la literatura juvenil que se va oscureciendo capítulo a capítulo e introduciendo algunos giros inesperados y poco deseados. Pero, ante todo, es esa aventura que todos querríamos protagonizar, hombres y mujeres, porque aquí tanto los personajes principales como los secundarios, se reparten entre ambos sexos. Y aunque tal vez Martin (el joven oficial alemán que encabeza el proyecto “durmientes”) goce de algo más de iniciativa en la trama, no puede competir con la fuerza y el atractivo de Malva, una poderosa guerrera alada de blancos cabellos cuyo iris cambia de tonalidad en función de su estado de ánimo y de sus sentimientos.
Otro de los grandes méritos del autor es la forma en que logra generar tensión en dos tramas políticas independientes, pero con una motivación común: la lucha por el poder. La que se desarrolla en Odinthal... Reseña completa en: elyunquedehefesto.blogspot.com/2020/1...
¿Cómo sería el mundo si los nazis hubiesen ganado la Segunda Guerra Mundial? Imaginen un presente donde el sueño de Germania fuese real, uno donde los nazis aún se disputasen el dominio del mundo con los japoneses. Un lugar en el que la tensa paz que ha mantenido a las dos superpotencias dividiendo el mundo, estuviese en peligro por el inicio de una guerra inminente. A todo ello sumen la existencia de universos paralelos donde los germanos aspiran encontrar un metal con el que desarrollar el arma definitiva que les permita acabar con todos sus enemigos. Dejen de imaginar. Bienvenidos a Durmientes, la primera novela de Juan Antonio Oliva Ostos.
Increíble la forma de narrar de Oliva, ya me engatusó con anteriores relatos y en está, su primera novela, sigue haciéndolo.
Un buen trabajo de creación, una ucronía espléndida y documentada, multitud de elementos fantásticos, mitología nórdica, nazis y, para el colmo, dos planos dimensionales a la vez, un mérito que se le ha de reconocer y elogiar a Oliva por esta primera novela.
Quizás, el único “pero” es que me esperaba una novela con un aire menos juvenil y que en ocasiones se convierte un poco en pasapáginas, cosa que no desmerece y que aun así es una novela muy trabajada, cinematográfica, absorbente y adictiva.
Y, como siempre, una edición preciosa por parte de Dilatando Mentes.
¡Os recomiendo que la leíais y disfrutéis de ella, por THOR!
Dos mundos, dos tramas que se entrelazan, dos jóvenes protagonistas, dos estilos —fantasía y ciencia ficción—, ucronía y utopía, dos superpotencias a punto de entrar en la guerra definitiva; este libro está dominado por un dualismo que no deja de repetirse desde el mismo principio. Esta contraposición va haciendo más y más complejo el avance de la historia. Es un trabajo titánico el realizado por Juan Antonio Oliva y no ha rehusado a acometerlo, cosa que es de elogiar.
Interesante mezcla de cifi y fantasía en una propuesta valiente que, en ocasiones, es demasiado ambiciosa. Hablaré más detenidamente de ella en una próxima reseña en Libros Prohibidos.
En realidad es un 4,5; pero siempre me dijeron que se redondeaba hacia arriba :D.
He de decir que al principio cogí el libro con algo de escepticismo. Debido fundamentalmente a que se trataba de una ucronía sobre nazis situada en 2012. Como todas las novelas de este estilo me produjo vértigo, pensando lo que podría estar mal contado o construido, las posibles fallas en la trama o que fuese solamente una excusa para contar otra historia. Me lo recomendaron después de la presentación que hizo el autor en Madrid, y tras un tiempo pensando decidí por fin empezarlo.
Gran recomendación. Lo he devorado apenas en tres mañanas. Lo cierto es que al principio se me hizo un poco pesado, sobre todo las partes de Odinthal, pero lo achaco a mis reticencias iniciales. La realidad es que, a partir de la mitad del libro no he podido parar de leerlo (literalmente). El autor logra algo que es muy complejo y que no me ocurría desde "La Sociedad de la Libélula", donde también se tejen tramas en dos mundos que acaban entrelazadas: que la narración precise de ambos mundos y se complemente hasta tal punto que, sin uno, no fuese posible la existencia del otro y, por tanto, tampoco del argumento.
Cuando abres el libro y lo lees te das cuenta de muchas cosas. La primera y más fundamental es que nos encontramos ante una obra muy trabajada, refinada y mimada hasta el último signo de puntuación. A nivel argumental el autor ha aligerado acciones y sucesos dentro de la trama que la hacen más ágil, ofreciendo al lector imágenes poderosas y una lectura fluida. La creación y desarrollo de personajes es realmente brutal, logrando que sea prácticamente imposible ver una falla en sus actos o algún comportamiento ilógico. En este sentido, el autor ha logrado que los actos de sus personajes no sean nada clásicos en el sentido argumental de la palabra, logrando que estén cargados de realismo. Bien es cierto que los personajes secundarios no están desarrollados apenas, pero eso tampoco puede ser considerado un problema, dado que son un apoyo imprescindible en una trama focalizada en el ego, el ansia de poder y el amor.
Mención aparte merece la construcción del mundo. De los mundos. Se nota que ambos están tremendamente trabajados. Es más, al leerlo da la sensación de que el autor se ha visto obligado a meter la tijera para hacer más sencilla la lectura. Y es que, aunque estemos en un 2012 donde el Eje ha ganado la guerra, el autor apenas habla de cómo ocurrió tal cosa. Es más, ni siquiera sabes cómo terminó la guerra ni cuándo de forma exacta. Da algunos datos sueltos sobre la toma de Moscú y las guerras en África, pero al final es poco concreto. Personalmente me habría gustado mucho que hubiese desarrollado más la cronología y los sucesos desde el punto en el que se disgregan las dos líneas temporales (la nuestra y la del libro). De hecho, sería muy interesante verlo en un apéndice como los que ha introducido al final del libro.
Aún así, hay detalles muy chulos para alguien al que le interesa o domina el tema. Cosas como la reunión en la ciudad de Linz, con el Museo del Führer y su desarrollo monumental o la descripción de Germania, con el Volkshalle y el Arco del Triunfo. También es curioso que hay algún guiño a películas de los ochenta y más de un sentido homenaje (como es el caso del libro Soñarás el Viento).
Mención aparte merece la mezcolanza del régimen nazi con los dioses nórdicos y su mitología. El autor aprovecha la problemática historiográfica existente acerca de las creencias religiosas de Hitler en su favor, introduciendo además de lleno lo sobrenatural, muy característico de alguno de sus colaboradores más cercanos, como era el caso de Himmler. De esta forma, el autor logra que no resulte demasiado extraña esa deriva "teológica" del nacionalsocialismo hacia un burdo odinismo a lo largo de décadas de nazismo. Incluso da pábulo a relacionar los mitos germánicos con la realidad y con un posible antiguo contacto entre dos mundos. Algo que, al pensarlo, resulta sencillamente genial.
No obstante, sí hay cosas que creo que son mejorables, y por desgracia me da la sensación que pueden no haber sido responsabilidad del autor. La más chocante es encontrarse con nombres propios alemanes (daría igual, ya que en alemán cualquier sustantivo se escribe con mayúscula en su primera letra) como Gestapo, Hitlerjugend o Schutzstaffel en minúsculas todas las veces que se nombran. También creo que la portada no es la imagen que más justicia puede hacerle al libro. Aunque se trata de una gran ilustración hay algo, que tampoco sé explicar, que no termina de convencerme.
Otra cuestión más baladí es lo chocante de ver cómo oficiales de alta graduación utilizan la boina como prenda de cabeza. A nivel estético nazi representa una clara herejía. Aún así es una licencia del autor que no desmerece, evidentemente, para nada el libro.
Como ya he dicho, se trata de un libro tremendamente genial. Mucho más de lo que pueda parecer en un inicio.
«Durmientes» nos lleva a un año 2012 en el que Germania celebra el aniversario de su victoria en la gran guerra. Pese a ello, el eje asiático comandado por el ejército japonés compromete el dominio germano sobre el planeta. En ese contexto se desarrolla el proyecto "Durmientes", con el que se pretende establecer un puente entre la Tierra y Odinthal, mundo situado en una dimensión paralela.
No es la primera vez que se plantea una ramificación temporal en la que los alemanes ganan la gran guerra, pero si a eso le añadimos un portal dimensional que lleva a un mundo cuasi mitológico, la cosa cambia. Es cierto que la mezcla puede resultar chocante en un principio, pero en mi opinión Juan Antonio Oliva la desarrolla de un modo tan adecuado como sugerente, sabiendo dosificar la información para que el lector vaya descubriendo ciertos detalles poco a poco. Posiblemente, el gran logro de «Durmientes» resida en la imaginativa construcción no ya de la ucronía que nos propone la trama, sino del doble universo que se nos presenta. Alternando continuamente escenas de ambos mundos, el texto avanza con gran agilidad, convirtiendo a la novela en un entretenimiento altamente adictivo que nos ofrece un doble conflicto (tanto a nivel planetario como personal) que aumenta de intensidad gradualmente.
Podemos encontrar similitudes con otra obra de Dilatando Mentes como es Babilonia (Richard Calder), en cuanto a que se recoge un momento de la historia de la humanidad y se integra dentro de un conjunto fantástico, creando una ucronía que alberga elementos de ciencia ficción pulp. El autor aprovecha muy bien algunos datos bien documentados, como por ejemplo el proyecto de creación de diferentes estructuras como el formidable Volkshalle, lugar que acoge una de las escenas más importantes de la novela. Por otra parte, encontramos un pequeño componente romántico que juguetea con un aire juvenil. Esto, que no es malo de por sí, me supone un pequeño problema causado por mi edad. Por suerte, la novela consigue una cosa curiosa, y es que cada vez que el relato bordea ese tono juvenil, el autor nos recuerda la presencia de los nazis y el drama inherente a la locura de cierto personaje, aportando con ello un baño de realidad que pone las cosas en su sitio.
Tras leer algunas reseñas sobre este libro (por aquí y por otros lares), hechas además por personas que claramente saben bastante de técnicas literarias, voy a empezar por reconocer que soy poco ilustrado en la materia. Así pues, hasta hace poco ni siquiera sabía que era una ucronía y mucho menos un punto de fuga. De lo que sí puedo hablar es de sensaciones, de las que este libro me ha causado. Por ejemplo ha despertado en mí curiosidad, que gracias a J.A.Oliva he podido satisfacer, y ahora no solo se lo que es una ucronía, sino que además tengo una larga lista de obras del género recomendadas por el propio autor para mis futuras lecturas. Pero también una curiosidad más concreta: durante la lectura he encontrado guiños, homenajes y sorpresas, ucronías dentro de ucronías, frases de película y muchísimas referencias que me han permitido disfrutar del placer de la lectura como hace mucho tiempo que no lo hacía.
En esa misma línea, otra sensación que me ha causado este libro es ansia. Pero no me malinterpretéis, no un ansia entendida como congoja, sino más bien como anhelo: hablo del ansia por llegar a casa y poder seguir con la trepidante aventura que me esperaba entre las líneas de esta fantástica (en el más amplio sentido de la palabra) obra.
Poco más puedo decir, simplemente recomendar, tanto si os gusta la literatura fantástica como si no, que os leáis Durmientes y disfrutéis tanto como yo he disfrutado.
Durmientes es la unión perfecta entre la fantasía y la ciencia ficción. Una historia escrita de manera fluida y a la vez poética. Juan ha creado dos mundos separados entre dimensiones, diferentes y evolucionados a su manera, pero destinados a enfrentarse en una guerra sin precedentes en la que las vidas de los protagonistas se verán entrelazadas, creando un nuevo futuro con un final apoteósico y esperanzador.
Malva y Martin, los protagonistas de la novela, son dos jóvenes que viven en mundos distintos, a los que les une algo más que un trágico pasado. Malva, la valkiria alada, de carácter frio como el hielo, esconde fuertes y profundos sentimientos que la hacen enfrentarse al poder de la justicia que se rige en Odinthal, su planeta, un paraíso lleno de vida en medio del cosmos. Martin, el capitán de los Durmientes, un chico de personalidad tenaz y valiente, que no duda en poner en riesgo su vida si así consigue ayudar aquellos a los que ama y que también se ve enfrentado al poder de los líderes sin escrúpulos que gobiernan Neuwerk, un lugar gris y sin ápice de felicidad, donde sobrevive junto a sus hermanos Amara, Ludwig, Sophie y Alder.
Durante el transcurso de la lectura, se nos van presentando otros personajes secundarios. He tenido la sensación de que todos y cada uno de ellos enriquecen la historia con sus pensamientos, sentimientos y manera de actuar. El personaje de Nor me ha enamorado. Su forma de ver la vida después de que se lo arrebaten todo, esa esperanza que trasmiten hasta el último aliento, me ha hecho sentir sensaciones muy bonitas, aunque un tanto agridulces.
La imaginación de Juan es desbordante. Cada capítulo me ha sorprendido con creces, pero, sobre todo, la idea de que el color de los ojos cambie según las emociones que sienten los seres alados me cautiva. Más de uno debería nacer con esta particularidad. Nos evitaríamos alguna que otra mañana de lunes llena de enfados y discusiones.
Uno de los momentos que más me han gustado (si, reconozco que soy bastante peliculera) es cuando se encuentran por primera vez Malva y Martin. El tiempo parecía haberse detenido para ellos, pero yo no podía dejar de leer a doscientos por hora. He sentido como si mis propios ojos cambiasen de color al igual que los de Malva cuando sus sentimientos han explotado al conocer a Martin (algún día, me encantaría ver ese instante en la gran pantalla).
Las descripciones de los lugares son tan detalladas que he viajado junto con los protagonistas a Odinthal y a Neuwerk. La explicación del hipersueño me ha parecido tan impresionante y a la vez tan agobiante que he tenido que abrir la ventana y coger aire. BRAVO.
En definitiva, es una historia interesante, llena de claroscuros emocionales y dónde no todo es lo que parece. Juan sabe entrelazar los pequeños detalles que van surgiendo durante la lectura hasta formar una novela única; fusionando estilos diferentes que, bajo mi humilde y respetuosa opinión, hacen y componen un libro fantástico. Sólo hay dos partes de la novela sobre los que puedo puntualizar algo y que me hubiera gustado que Juan hubiese desarrollado más: el momento en el que Malva captura al Führer y la batalla final. Estaba tan metida en la historia que me ha sabido a poco. Aun así, la historia es increíble.
P. D. 1: Cómo te dije en su momento, las metáforas que se pueden leer durante todo el libro me tienen enamorada. P. D. 2: Tanto el prólogo de David Luna como el postfacio de J. Valor Montero me han parecido perfectos. El cariño que tienen hacia Juan está patente en cada una de las palabras que los componen. Los dibujos de Cecilia G.F son preciosos.
En conclusión, Durmientes, me ha sorprendido gratamente. No había tenido la oportunidad de leer nada de parecido y estoy muy feliz de que ahora forme parte de mi colección. Además, el esfuerzo tan extraordinario que Juan ha llevado a cabo se ve plasmado tras cada línea escrita, escondiendo un gran trabajo de horas de investigación.
De nuevo, GRACIAS, JUAN, POR ESTE GRAN E INTERESANTE DESCUBRIMIENTO QUE ES DURMIENTES.
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Cuando este Sant Jordi me invitaron en Gigamesh a firmar en su local mi última novela, sabía que no podría resistirme a ese templo de la literatura sin volver cargada de libros a mi casa y pobre, mucho más pobre, jajaja. Y es que Gigamesh es como un bufet libre, que lo quieres todo todito, pero no puede ser, claro.
Tenía muy claro que este libro iba a llevármelo incluso aunque no coincidiera con el autor en las firmas (así fue, aunque nos buscamos las mañas, nos conocimos y estuvimos comiendo juntos). Todas las demás adquisiciones que me llevé fueron improvisadas salvo esta novela, porque, aunque había leído nada del autor aún, me intrigaba mucho el título, soy seguidora del género, valoro mucho la labor artesanal de esta editorial y, por qué no decirlo, por afinidad personal con él en las propias redes sociales. Y así me volví a Madrid con un cargamento de libros que, poco a poco, voy leyendo....
MI VALORACIÓN SOBRE EL CONTENIDO (la historia)
Es este un libro dual: dual en su forma, en su género y en su contenido.
Explora dos mundos: por un lado, una ucronía que exploraría (de forma fantástica, eso sí) qué habría sucedido si la Segunda Guerra Mundial la hubiera ganado el régimen nazi, y por otro, el universo paralelo de Odinthal, lleno de criaturas mitológicas humanizadas que beben de la mitología nórdica y otras fuentes en un alarde de ingenio e imaginación.
Es, por ello , una utopía ucrónica o una ucronía utópica. ambos mundos se fusionan como lo hace el mar con el cielo, que parecen muy distintos, sí... A veces, otras cuesta más distinguir dónde comienza uno y termina el otro. Esta fusión la permiten los vuelos o viajes oníricos, que acaban reuniendo ambos mundos.
La parte nazi está muy bien trabajada y, dentro de lo fantástico del género, resulta muy creíble y plausible todo su mundo, los acontecimientos, etc. El problema es que yo odio lo bélico. Oigo algo de guerras y me echo a dormir, y es que no me gusta ese tema. Por suerte, había más elementos que reactivaban mi interés de modo constante, como el tema de la locura (me apasiona) y el mundo de Odinthal, que es el que a mí me tenía más enganchada debido a mi fascinación por la mitología. La pequeña historia de amor que surge de aquí aligera el peso bélico y la convierte en algo más apto para todos lo públicos (o cabrea a los más puristas, jejeje).
Es una buena historia y, como todas las buenas historias, no es apta para todos.
MI VALORACIÓN SOBRE LA FORMA (ortografía, estilo, edición y maquetación)
Me gusta mucho esta editorial, ya lo he dicho antes. Creo que miman sus libros y gustan de hacer un buen trabajo. Eso se nota en las ilustraciones que acompañan a cada libro (tanto exteriores- portada y contraportada- como interiores), los detalles bonitos de maquetación, los extras con los que viene... Todo eso es así, peeeero...
Por eso mismo no me esperaba fallos de puntuación, de tildes, algunas faltas (como "si no" en lugar de "sino"), nombre propios en minúscula, verbos en subjuntivo cuando deberían ir en condicional y, sobre todo, uso del guion en lugar de la raya de diálogo. No es nada grave, la verdad. Estoy segura de que 9 de cada 10 personas ni las notarán y que lo mío es deformación profesional, pero desluce el gran trabajo que hacen y eso es una pena.
A nivel anecdótico, no sé qué tipografía usan pero a mí, que tengo un toc reconocido y dislexia, me ponían negra las zetas con esa filigrana final que me unía unas palabras con otras (o lo parecía), pero, como digo, es una cosa loca mía, jajaja.
Esta es la primera novela de uno de esos autores a los que ya desde que empiezas a leer sus trabajos, le coges un cariño especial. Recuerdo cuando hace poco más de un año (aunque más bien me parece que podrían haber pasado eones) leí "Las guerras infinitas". Un trabajo que aunque corto, ya dejaba entrever la calidad de la pluma de Juan Antonio. Ese fue el germen, el detonante que me hizo saber, no solo que leería todo aquello que publicara, sino también que tendría un futuro brillante dentro del género de la Cyfi. Y un año más tarde, pude comprobar que no me equivocaba lo más mínimo. "Durmientes" es una novela compleja, y aclaremos este punto. Primero, porque es una ucronía, que aunque si bien es cierto, otros autores ya han moldeado sus creaciones en terrenos parecidos, aquí el autor introduce el "plus" de mezclar un mundo nuevo creado 100% a partir de su imaginación. Segundo, porque no es sencillo hilar dos historias que inicialmente no tienen relación alguna hasta hacerlas chocar, fusionarlas y que el engranaje ruede sin hacer el más mínimo ruido o chirrido. Sin destripar mucho la obra, puedo decir que me encantó particularmente el modo en que Juan usa la mitología nórdica como canalizador. Mezclada con la obsesión por los nazis por el ocultismo, generan un aura mágica, un encanto especial y misterioso. Destacar el esmero y el trabajo tomado para crear los personajes. En la novela consigue insuflarles ese soplo de vida que no en toda obra se consigue y te hace sentir que realmente están vivos más allá de las páginas. Sobre el trabajo en general, puedo decir, que el ritmo me gustó bastante, la historia me resultó de lo más interesante, y la manera en que se intercala la narración y los giros, incluidas las escenas de acción funcionan bastante bien. Si es cierto, que en algunos momentos, Juan Antonio, quizás llevado por ese afán perfeccionista que persigue a todo autor en su trabajo, peca en dar demasiada información, pero es algo nimio y puntual. También he echado de menos un poco más de acción en alguna que otra situación. Pero es comprensible, como se suele decir, nunca llueve a gusto de todos, y según el lector y su punto de vista, podrá pedir más de una u otra cosa. Sin embargo, y ya para terminar, he de decir que esto último que he apuntado no hace que la novela decaiga, y ni mucho menos la hace menos apetecible. Tras su lectura, puedo decir con gran orgullo, que me he encontrado con un trabajo redondo, que te hace mantener el interés y las ganas de seguir con ella hasta el final, y que brilla en cuanto al género en cuestión al que pertenece. Una novela redonda, que ha superado todas mis expectativas (que ya eran altas de por sí) y que recomiendo encarecidamente a todos los amantes de la buena ciencia ficción. Decir también (quiero romper una lanza a favor de la Editorial, que en este caso es la fabulosa Dilatando Mentes) que la edición y la maquetación es excelente. Si no solo buscas una lectura especial (que también), sino además un trabajo de edición digno de coleccionista (ya que no le falta un solo detalle, empezando por las ilustraciones, el mimo a la hora de la encuadernación...) esta es tu novela. Una novela digna del Valhalla. Y que los dioses me castiguen si miento.
Mi querido Juan Antonio Oliva se estrena en la novela larga con una empresa nada desdeñable: cruzar dos mundos totalmente distintos, cada uno de ellos con su ritmo, sus personajes, su forma de contar las cosas y, por supuesto, su género. La empresa más difícil era conseguir conjugar ambas tramas y Juan sale airoso, dejando un buen sabor de boca al ver cómo acaban confluyendo personajes, escenarios e historias. Hay momentos en los que uno desearía mayor velocidad en un lado y más profundidad en el otro, resintiéndose ese ritmo de lectura que era el mayor caballo de batalla con el que se enfrentaba el autor en esta ucronía. Por lo demás, presentar mis respetos por un proyecto en el que se nota un mimo y cuidado particular, felicitarlo por culminarlo con éxito y animarlo para verlo pronto de nuevo en ese campo de batalla en el que se entrecruzan gladios, balas, soldados y criaturas aladas.
Aparentemente, Durmientes es una ucronía, el subgénero menos fantástico del género fantástico, cuyas narraciones se construyen sobre un hecho posible pero jamás acontecido que podría haber generado una historia alternativa. En el caso de Durmientes, la cuestión que se plantea es: ¿Cómo sería hoy el mundo si el Eje hubiera ganado la Segunda Guerra Mundial?, en la línea de The man in the high castle de Philip K. Dick, al que se añaden elementos propios de la edad de oro de la ciencia ficción. Sin embargo, esa ucronía se mezcla con otro subgénero, el de los universos paralelos, que incorpora elementos más claramente fantásticos, como los seres alados –aunque sin presencia explícita de lo sobrenatural–, más en la línea de Flash Gordon y la aventura épica. ¿El resultado de esa hibridación? Una aventura trepidante que, en ocasiones, roza el pasapáginas, dicho sea como cumplido. Oliva juega a entretejer esas dos realidades en un ejercicio acrobático cuya complejidad aumenta a medida que avanzan las tramas. Y digo juega porque se divierte, y también porque apuesta, pues su primera novela es un doble o nada en toda regla. Pero una historia doble significa también doble trabajo: dos construcciones de mundo coherentes, dos tramas independientes, dos ecosistemas de personajes con sus correspondientes arcos… Y, como si no fuera suficiente, a todo eso hay que sumar ¡un personaje que oye voces en su cabeza! Y es que a Juan Antonio nunca le ha asustado el trabajo. Escribe y reescribe, robándole horas al sueño, y se pone a prueba en muchísimos de los concursos literarios de género que se convocan, sean de fantasía, ciencia ficción o terror, con éxito envidiable. Parafraseando a Picasso, cuando le llega la inspiración, seguro que lo encuentra trabajando. Así pues, nos encontramos ante un reto titánico para una primera novela que, además, no es una obra breve. Pero, si bien su extensión aumenta todavía más la complejidad de la escritura, también permite al autor desarrollar aspectos inviables en formatos más breves, como los que ha cultivado hasta el momento. Gracias a ese reto, Oliva ha desarrollado herramientas que, sin duda, definirán su trabajo en el futuro, y es en este contexto en el que hay que juzgar el resultado. Me refiero, por ejemplo, al ejercicio de estilo que implica el doble enfrentamiento sobre el que reposa gran parte de la tensión: el que se produce entre Martin y Waltz en nuestro –aunque ucrónico– mundo, y el que se produce entre Malva y Khásar en el mundo paralelo que, con un guiño, denomina Odinthall, con una valquiria de protagonista. Entre otras muchas cosas, esos juegos, el estilo con que están narrados, el ritmo y el sentido de la aventura hacen de la primera novela Juan Antonio Oliva una promesa de futuro.
A través de un estilo depurado, el autor es capaz de describir a los personajes sin que sea forzado. Se nota que hay un trabajo minucioso detrás, pues es de esos textos en los que cada palabra parece ocupar exactamente su sitio. Puedes reconocer a cada personaje a través del lenguaje y completar su forma de ser con el narrador, aunque no te cuente las cosas de manera explícita sino a través de sus acciones o comportamientos.
La estructura tiene su propio ritmo, su propio compás que se va convirtiendo poco a poco en una sola melodía.
Gran construcción de mundos (el conocido Worldbuilding), y un argumento trabajado con un marco ucrónico de la 2a GM y una trama ágil y entretenida, seria y con personajes algunos entrañables y otros carismáticos. En resumen, un buen libro para un fin de semana de esos que los acabas con la sensación de haber leído algo que vale la pena.
¿Es posible crear una historia fantástica basada en la Segunda Guerra Mundial?🤔
Mientras en Europa acontece una gran guerra, en un mundo paralelo llamado Edén se descubren ciertos minerales para crear armas con un gran poder destructivo. ¿Supondrá esto un enfrentamiento entre ambos mundos?🙈
Esta novela tiene un gran diseño y una gran originalidad que hacen que te sorprendas en cada una de sus 396 páginas. Dentro de ellas podrás encontrar un código QR que te llevará a una lista de reproducción para acompañar a la lectura. Junto a esto, en muchas de sus páginas nos encontramos con ilustraciones que ayudan a entender mejor la historia que se narra.🤩
Una gran novela de ciencia ficción y fantástica en la que tanto su historia como su diseño te sorprenderá donde sus personajes tendrán sus propios intereses.🥰
Martin y sus hermanos son los únicos que pueden atravesar la barrera entre mundos y ser la esperanza de tercer reich ganador de la Segunda Guerra Mundial y potencia mundial frente a Japón.
Interesante, imaginativa y amena. He disfrutado de la historia alternativa, de los personajes, las aventuras y la narración.
Obra casi de obligada lectura para los amantes de la ciencia ficción y la fantasía, sobre todo si os gustan los híbridos y las ucronías. Al fin y al cabo Juan Antonio no entiende de géneros, solo de literatura.
Es difícil clasificar Durmientes, de Juan Antonio Oliva Ostos, en un único género porque son varias temáticas las que llenan sus páginas, eso sí, estupendamente entrelazadas. Sintetizando, diría que es una ucronía de fantasía épica y ciencia ficción.
Basada en El hombre en el castillo, de Philip K. Dick, y en Refugio del viento, de George R. R. Martin y Lisa Tuttle (aunque a mí, que no he leído esta última, esto me lo chivó el propio autor, me venía a la mente por momentos la película Avatar), desarrolla y crea dos mundos y unos personajes únicos y bien diferenciados de las obras de los maestros Dick y Martin.
Como lectora de casi todo tipo de géneros, para mí, además de hacer reír lo más difícil es crear y modelar desde prácticamente cero basándose únicamente en la imaginación del autor. A fin de cuentas, el resto de géneros se basan en una plantilla típica-tópica, con ligeras variaciones, o en la vida misma; no así la ciencia ficción, la fantasía, las distopías, utopías y ucronías. Por eso a mi entender quienes se atreven con estos géneros, ya sólo por haberlo intentado, merecen todo mi respeto. Si además, como es el caso, lo hacen con acierto, estilo y "buena letra", reciben mi admiración.
La edición, de Dilatando Mentes, muy cuidada, cuenta con magníficas ilustraciones de Cecilia G. F. en su portada e interior, y una banda sonora para acompañar al texto.
Dos mundos, dos protagonistas, dos tramas principales y un nexo común que los une junto con una lista de personajes que hacen de esta ópera prima una obra coral, dan lugar a una novela compleja en la que no puedes pestañear si quieres seguirle el ritmo. De agradecer su lenguaje sencillo y llano, libre de los artificios tan usados normalmente en la ciencia ficción, y la increíble ausencia de paja o interminables descripciones, teniendo en cuenta que ha de presentarnos unos paisajes y unos actores muy distintos a lo que la naturaleza y la historia nos tienen acostumbrados.
Como pega, me he quedado con ganas de conocer más a algunos personajes; saber más de ellos, de su pasado y su futuro.
No sé si llegará el día en que Juan Antonio sea un grande de la literatura fantástica o de ciencia ficción y ya no pueda etiquetarle en mis reseñas sobre sus libros o consultarle a él personalmente mis dudas, pero espero sinceramente que lo consiga porque lo merece.
P. D. : También disponible como audiolibro en Audible.