5 Estrellas de nuevo para esta autora, y para este libro, que me han hecho enamorarme otra vez ¡Qué historia más bonita! ¡Qué homenaje tan bien currado a la obra de Jane Austen! Lo empecé con algo de miedo debido a las críticas tan dispares que leí por distintos sitios, y sí, creo que como “Herbarium” no habrá otro libro igual, pero “Buenas intenciones” no desmerece de los otros.
“Buenas intenciones” es un homenaje a una de las obras estrella de Jane Austen; “Persuasión”, y tal cual ocurre en éste libro, nos encontramos una historia similar a la que tuvieron Anne y el capitán Wentworth, trasladada a nuestros días, y con ciertos paralelismos también, conforme a la relación que supuestamente tuvieron Jane Austen y Tom Lefroy.
Como viene siendo habitual en los últimos libros que ha publicado Anna Casanovas, nos encontramos con dos historias paralelas; una del pasado, y otra en el presente. La del pasado nos refleja el trabajo de investigación que ha llevado a cabo la autora para mostrarnos cómo fue, o cómo cree que pudo ser el romance de Jane Austen y Tom Lefroy. La lectora que también sea fan de Jane Austen, sabe que finalmente este romance no dio sus frutos y Jane Austen murió soltera ¿Qué pasó exactamente para que su historia no prosperara? Anna Casanovas nos da unas pinceladas estupendas, de una manera muy novelada y fidedigna de las razones que pudo haber.
Pero ahora vayamos a la historia del presente. Al igual que en “Persuasión”, nos encontramos una Anne Elliot contemporánea, una Anne Elliot que una vez fue joven y se enamoró, y cómo dejó que los prejuicios de otra persona influyeran en sus decisiones, y provocaran la pérdida de su gran amor. Anne es la mediana de tres hermanas, hijas de un reputado cocinero, ahora venido a menos, y demasiado egoísta para preocuparse en serio por sus hijas. La vida de Anne cayó en picado cuando rechazó a Manel, posteriormente perdió a su madre y su ilusión por un futuro brillante cuando supo que no le gustaba lo que estaba haciendo con su vida. Actualmente trabaja de camarera, y vive en Bath con su padre y su hermana menor. Han pasado ocho años, y un océano entre ellos, pero Anne y Manel volverán a encontrarse de nuevo.
Manel era una estudiante español de Erasmus en Londres cuando conoció a Anne. Con apenas veinte años comenzaron un tierno romance y se enamoraron. Pero a Manel le esperaba un futuro brillante como informático y partiría a Estados Unidos, donde le habían ofrecido una beca para terminar sus estudios. Manel le pidió a Anne que fuese con él, pero a Anne la situación la superó y no fue capaz de seguirle. Persuadida por un mal consejo de su madrina, decidió poner fin al romance; llenándole a Manel de un vacío y un rencor insoportable. Así fue como Manel desarrolló una popular aplicación llamada “Buenas intenciones”, para evitar caer en la tentación de llamar o saber de ésa persona que le rompió el corazón; pero también fue cuando conoció la obra de Jane Austen, especialmente “Persuasión” y cómo influyó en su historia real. Desde entonces, Manel se obsesionó con la figura de ésta escritora, sobre su vida, y qué fue lo que le llevó a escribir ése libro. Actualmente, Manel ha desarrollado una inteligencia artificial llamada Jane, capaz de analizar el carácter, o la personalidad de la gente, y de deducir su comportamiento. Quizás así, pueda descubrir Manel cómo acabó el romance de Jane Austen y Tom Lefroy, a la vez que su propia historia con Anne.
Manel ha vuelto a Inglaterra por varios motivos, pero será sólo temporal; primero, porque le ha invitado su amigo Luke, segundo, para reforzar la venta de uno de sus productos, y tercero, para encontrarse con el heredero de un conde, que dispone de información referente a Tom Lefroy. Así es como los caminos de Anne y Manel vuelven a encontrarse, primero porque tienen amigos en común, y ambos han sido invitados a la boda de ellos.
Durante la primera mitad de la novela, el lector verá que el relato sienta las bases de lo que va a venir, ciertamente no habrá romance, si no mucho resentimiento, sobre todo cuando los protagonistas se vean. Anne sabe que no merece ser perdonada por lo que le hizo a Manel, y Manel desea desquitarse de Anne y seguir con su vida. Pero el destino parece querer juntarles, y hasta la segunda mitad del libro no veremos cómo habrá un acercamiento sincero entre ellos, y comience ésa historia de segundas oportunidades, que puede ser la clave para que el libro funcione realmente.
Por tanto tenemos un libro desarrollado actualmente, con partes de Anne y de Manel, pero por suerte no escrito en primera persona, si no que tenemos narrador omnisciente, entrelazados con otros capítulos del pasado, cuyo protagonista será Tom Lefroy y lo que sintió por Jane Austen. Así es como “Buenas intenciones” se convertirá en una búsqueda por conocer y entender el romance de Tom y Jane, en paralelo con el de Anne y Manel.
Entre medias, habrá otra serie de detalles que mantendrán al lector pegado a las páginas del libro. Cuando la madre de Anne murió, les dejó a sus hijas una serie de tesoros, baratijas en realidad, unas joyas y antiguallas compradas en mercadillos, pero de gran valor sentimental. El padre de las chicas querría vender las joyas para sacarse un dinero extra, pero Anne y sus hermanas no estarán dispuestas a permitirlo, y así empezará la búsqueda por conocer el origen de las joyas, y por qué su madre las consideraba un tesoro ¿Estarían las joyas en cierto modo relacionas con Jane Austen y la obsesión que tenía su madre por la escritora?
En algunas críticas he leído que la historia no cumple las expectativas, o que es fría, quizás refiriéndose al romance de los protagonistas; a mí desde luego no me lo ha parecido. En “Buenas intenciones” encontramos un romance de segundas oportunidades, no diré una copia, si no un homenaje al que describe “Persuasión”, y cómo los protagonistas volverán a encontrarse ocho años después, pero de verdad me parecen tan bien descritos los sentimientos de los protagonistas, que no pueden parecerme más reales. En principio ése odio y resentimiento, para luego descubrir que ése rencor desaparece y se convierte en anhelo, y posteriormente en un sentimiento más profundo. De verdad que he disfrutado la historia de Anne y Manel, he entendido su desesperación y su tristeza, así como su esperanza, su amor y su perdón; puede que hayan pasado ocho años y los protagonistas hayan cambiado, pero en lo esencial Anne y Manel están destinados a estar juntos.
Creo que no puedo añadir mucho más, salvo que ésta historia realmente me ha convencido y ha sido lo que esperaba de ella. La he leído de un tirón y la he disfrutado mucho, en general creo que a cualquier fan de Anna Casanovas puede gustarle, y aprecio en gran medida el trabajo que le ha llevado a la autora escribir éste libro e investigar sobre la vida y el romance de Jane Austen y Tom Lefroy. No sé hasta qué punto es cierto, o es inventiva de la autora lo que ocurrió entre ellos, pero sería muy bonito que en realidad ocurriese lo que narró Anna Casanovas.