Parece que he olvidado momentáneamente cómo elaborar reseñas cortas. Ups.
¡De todos modos! La voz en mi cabeza dijo: "si vas a seguir invirtiendo más días de los requeridos en avanzar una serie con libros cortos, mejor invierte esos días en un fanfic extremadamente largo y haz que la demora sea correcta y apropiada", así que aquí estamos.
Estúpida, estúpida voz. Lo juro, no vuelvo a escucharte jamás…
Escenas y demás:
*Clegane, el confundido: imagine entrar al cuarto del insoportable, insoportable tipo al cual debe proteger… solo para recibir amabilidad por su parte. O para hallarlo teniendo un colapso mental. O para verlo mutilándose a sí mismo. O… ¿ya entiende la idea, no?
*Joff, el marinero: o cómo —tras ver morir a lo más parecido a una figura paterna que se ha tenido ("el padre que nunca tuvo, el padre que recogió sus restos y los hizo completos de nuevo")— decir "al diablo, me largo de aquí" y emprender una vida de trabajo duro.
*Las… vacaciones en Last Hearth con los Umber: hay mucho, mucho alcohol involucrado. Y resacas. Monumentales, monumentales resacas.
*El primer intento de escalar la montaña más alta de Westeros. Y el segundo. Y el tercero. Y… sí, eso se vuelve un asunto muy personal rápidamente.
*El no agotador, no, entrenamiento con el Mayor Yham del cual nadie, nunca, trata de huir. No.
*El ataque de los cultistas liderado por Liosh.
"—¡¿Estuve dentro de esa taberna durante tres días?! ¿¡Cómo es eso posible!? —preguntó Joffrey, exasperado."
*La lucha contra miembros de Camel Tribe: está bien, ¿cuándo ver a esos legionarios ser atacados y exterminados repentinamente empezó a volverse triste y lamentable?
*Usted no quiere ir a K'Dath, yo no quiero ir a K'Dath, nadie quiere ir a K'Dath.
Oh dioses. Tantas, tantas tumbas y tantos, tantos muertos vivientes saliendo de ellas…
*La muerte de Jhos, particularmente por la forma en que sucede. Y lo del General Jin. Y la aniquilación de las Legiones Combinadas. Y la debacle en Dawn Fort. Y las noticias entregadas por Valyon. Y… ¿debería dejar de agregar cosas terribles ya, no?
*Bo recibiendo aprendices, intentando argumentar en contra y siendo ignorado alegremente por Joffrey: en su defensa, es totalmente cierto que necesitarán lo más parecido a curanderos que puedan conseguir y pronto.
*Si no le temió a K'Dath, no se preocupe. ¡Aquí llega Sothoryos para aterrorizarlo y lograr que no vuelva a ver ni a los árboles ni a los escarabajos ni a los troncos de árboles caídos ni a ninguna otra cosa que sea capaz de hallar en medio de la jungla del mismo modo nunca más! ¡alegría!
*Esa guerra contra Robb Stark en la que Joffrey actúa impulsivamente y asusta a aliados y enemigos por igual.
Él la gana, sí; sin embargo, eso no llega a servirle ni tan siquiera como un triste consuelo al final.
*La lucha contra el dragón (quien se niega a morir. ¡por qué no muere, maldita sea!) en Valyria y el posterior aterrizaje en Tolos (lugar en el que recién muere, por supuesto). Divertido.
*Capítulo 37: en el que se dan respuestas, se revelan verdades oscuras y yo experimento sentimientos mayormente no Positivos.
Alternativamente: en el que el creador supremo toma mis teorías excelentemente pensadas, dice "No, no, este montón de mierda inútil merece ser destruido" y procede a desintegrarlas feliz y violentamente.
*Joffrey y Sansa: las charlas esclarecedoras, los intentos de brindar ayuda, el cortejo —no, él no es quien corteja… si es que a eso se le puede llamar "cortejar"—, la masacre sangrienta y lo que llamaremos el "ritual de unión".
*La reacción de Sansa tras la "revelación que lo cambia todo" de Joffrey: aunque no quiero, realmente no quiero, ella me empezó a agradar en algún momento y ahora ese sentimiento simplemente no se detiene. ¿Por qué no se detiene?
"—¿En realidad? —dijo con un toque de verdadera ira—. Somos una especie de construcciones de guerra vivientes diseñadas para detener el fin de toda vida, inmortales que reviven después de cada muerte para llevar a cabo una guerra casi con certeza condenada al fracaso contra seres que están más allá de nuestra comprensión… ¡Oh, tu padre es Jaime Lannister, eso lo cambia todo!…
—Olvídate del Purple y de los White Walkers por un segundo. Olvida tu maldita misión y tus títulos y tu padre y todo lo demás —dijo mientras lo miraba a los ojos a través de ambas máscaras—. Me gustas Joffrey, Joff, Jonnel, Baratheon, Lannister, Stars —dijo, quedando sin aliento mientras seguía adelante—. Silver Knight, Shadow, General, Rey, Bastardo, Dawn Commander, Famoso Vellamo. A mí. No. Me importa. Realmente —puntuó cada palabra con un golpe de su mano, golpeando el pecho de Joffrey—. Así que métete ese hecho en esa dura cabeza tuya, agárrame del brazo y llévame al Festival antes de que lleguemos tarde —declaró imperiosamente."
*Esa escena que termina con ciertas personas en el comedor privado de un tal Ferrego Antaryon.
Hey, ellos solamente están lidiando con la tensión no resuelta… y resolviéndola activamente.
...Finalmente, carajo.
*La victoria del Silver Knight, su… ah… audaz declaración de amor eterno que es detenida rápidamente con la puesta al descubierto de su identidad, la consiguiente vuelta de victoria y las reacciones que la situación tan irreal provoca en, bueno, todos los presentes.
*Capítulo 49 (principalmente porque es la primera vez que Sansa promueve una batalla en toda regla y lucha en ella): en el que se comete un terrible error y Sansa se enfurece. Se desata la "Noche del Lobo".
*La casi destrucción del mecanismo que revierte el mundo solo porque el Rey/Soldado/Marinero/Otros-Oficios-Que-No-Deseo-Recordar no es capaz de escuchar a su esposa y consumir el jodido veneno cuando ella lo indica. ¡Aaargh! ¡casi los atrapa el Cometa Rojo por tu culpa, imbécil! ¿qué te pasa?
*Esa conmovedora conversación entre Joffrey y Lord Stark después de que este último se vuelve el "abrupto confidente de los Últimos Héroes del Amanecer".
*El destino final dado a Daenerys (y ella ni siquiera es mi personaje favorito, ojo) y, sobre todo, a los pobres, pobres dragones: ¿era… era eso necesario?
¡salvemos y convirtamos en aliado a Renly pero condenemos a la chica que tiene dragones (y, de paso, a dichos dragones) y quien definitivamente es inestable y totalmente cruel e irredimible, por supuesto! ¡porque eso es extremadamente lógico, sí! ¡Aaaag!
Sí, sé que las razones mencionadas arriba no son las únicas por las que sucede lo que sucede… y también sé que eso no me importa. Expresaré mi pena y desdicha libremente y sin mirar más allá y no seré detenida por nadie. ¡Por. Absolutamente. Nadie!
Ahora, por dónde iba yo… ah, sí: ¡aaaag! ¿por qué me odias, creador supremo? ¿por qué odias a los dragones? ¿qué diablos te hicimos?…
*El encuentro y enfrentamiento unilateral entre Sam y su padre: fuiste un padre de mierda para Samwell, mi buen Lord Tarly, y te mereces todos y cada uno de esos golpes verbales y no verbales. Todos. Y. Cada. Uno.
*La marcha de todo el poder de Westeros reunido: ja. Ahora, ahí hay algo que me gustaría ver…
*La muerte de Lord Eddard Stark: la veo venir unos instantes antes de que suceda. Ruego para estar equivocándome y que no pase. Pasa y yo, de hecho, derramo algunas lágrimas tras tal suceso.
Debo… ah… ir a lamentarme amargamente por un ratito. Disculpe.
*La Caída del Norte: está bien, ese momento duele. Ay.
*El final: primero, una lucha —en la realidad y en lo que no lo es, una y otra y otra vez, sin el tiempo suficiente y cada vez más cerca de la inevitable conclusión— y, luego, una elección a realizar.
Eh. Aunque no estoy enteramente conforme ¿cuándo lo estoy? no creo que sea un mal final, honestamente. Es solo que me gustan los finales cerrados. y comprenderlo todo a la primera. Y, ya sabe, no estar pensando "mmm, tal vez deba volver a leer el capítulo 84…".
*Ahora, algo irrelevante: ¿por qué "Targaryen" está escrito muchas, muchas veces como "Targeryen"?
No, en serio. ¿Por qué? de verdad, de verdad quiero saber.
...¿Esa duda va a atormentarme por más tiempo del estrictamente necesario, no?
Joffrey Baratheon es envenenado en su boda y muere… y luego, despierta tres días después de la muerte de John Arryn, poco antes de emprender viaje hacia Winterfell. Él se siente… ligeramente confundido, sí, mas sobre todo desea venganza, por lo que decide asesinar a quien llama "traidor"… y falla, muere, regresa e intenta vengarse nuevamente. Y triunfa, pero muere otra vez y vuelve a intentar. Y, aunque triunfa, vuelve a morir y esta vez horriblemente. Tras eso y habiendo decidido no provocar olas, procura seguir el curso original de su primera vida… lo cual no mejora absolutamente nada, claro, y de alguna manera termina con el tipo arreglándoselas para volver al punto de partida de nuevo, para empezar a descubrir cosas, para caer en una espiral de locura, para retornar al punto previamente mencionado una y otra y otra vez mientras está en eso y, de algún modo y gracias a ayuda inesperada, para emerger de la espiral cambiado (aunque ni él mismo se encuentra seguro de si es para mejor o no) y decidido a lograr un propósito autoimpuesto y, de ser posible, a hallar una forma de terminar con los bucles.
Desgraciadamente (o afortunadamente, dependiendo de cómo se vea) en el camino encontrará misterios, amistades fuertes mas no duraderas (porque solo él va de bucle en bucle, obviamente, y ninguna persona podrá acompañarlo jamás, seguramente), enfrentamientos sangrientos, peligrosas amenazas, etc, etc…