Tengo una colección completa de guías "insólitas y secretas" de un montón de lugares, incluyendo mi propia ciudad. Suelen tener cierta utilidad para planificar un viaje, porque efectivamente te proveen de sitios que no suelen aparecer en las guías, e incluso de barrios completos.
El problema es que muchas veces, que los sitios no se visiten tiene cierta justificación. En esta guía se incluyen museos particulares, como uno de cuchillas de afeitar, en el que tienes que ir a una casa particular y sentarte en el sofá del comedor mientras te enseñan álbumes con las susodichas cuchillas, como si fuerais los Plómez. ¿Te ves en la susodicha tesitura? Yo tampoco. No es el único caso: hay muchos lugares que sólo están abiertos una vez al año, o en los que hay que llamar a un teléfono particular para visitar, y sólo admiten grupos. Además, hay un museo de las fuerzas aliadas que, simplemente, no existe. La dirección que hay en el libro es de un bloque de pisos, la web no funciona, no hay ninguna referencia en Google y mucho menos una actual. Imagínate ir al quinto pino para ver un auténtico Jeep de la II Guerra Mundial y encontrarte con... nada.
No sólo eso, sino que también aparece un párrafo en francés, múltiples confusiones con las fechas, y alguna frase que no se entiende. Y se trata de la segunda edición. Algunos lugares, creo recordar que era el número 1, se han quedado fuera del primer mapa... Múltiples fallos de edición que no casan con el hecho de que se trate de una segunda edición.
Finalmente, hay una cierta obsesión con el esoterismo, común a todos los libros, al que se dedican varias páginas, a veces repetidas, y que tiene una correspondencia relativamente vaga con la realidad.
¿Merece la pena aún así echarle un vistazo? Bueno, han sido dos estrellas, así que algo hay y alguna cosa se puede añadir a los itinerarios habituales. Pero realmente merece más la pena pedirla prestada que comprarla.