“Bubu de Montparnasse” nos sitúa en un París cubierto de precariedad y miseria y lo hace de la mano de tres personajes: Berthe, Pierre y Bubu. Berthe pasea por el bulevar de Sebastopol con un moño alto, contorneando las caderas y a paso ligero. Berthe busca clientes porque es “una perra a la que los perros olían la entrepierna, restregándose unos con otros, con los miembros erguidos y las caras enloquecidas de los perros en celo”. Y uno de esos clientes es Pierre, un joven intelectual que queda prendado de Berthe, su moño y su forma de caminar. Y resulta que Pierre se comporta de una manera muy agradable con ella, no es como otros clientes. Pierre adora caminar, pasear cogidos de la mano y charlar. Y de repente, los capítulos se tornan duros y oscuros y Charles – Louis Philippe, con esa brillantez y talento para contarnos las cosas difíciles de tal manera que parecen hasta bonitas y que llevan tres capas de purpurina, nos narra la precariedad, la pobreza, la enfermedad, la explotación, la infelicidad, la violencia y el horror más mundano. “La atmósfera de las prostitutas huele primero a libertad y luego apesta como mil sexos juntos al final de una jornada. Y el mal entra bajo sus faldas en forma de empellones devoradores. La calle, las habitaciones de hotel y las monedas de plata se convierten en todo un negocio en el que una vende su alma cuando vende su carne”. Este libro es pura genialidad por dos motivos. Por la calidad literaria y la pluma tan refinada, que contrasta cuando se habla de un tema tan poco elegante como la prostitución y las vidas miserables. Y porque retrata muy bien a los tres personajes y la sociedad de la época: cómo una persona que parece agradable puede fastidiarnos la vida, cómo podemos caer en cosas tan horribles cuando confiamos en el de al lado y cómo se pueden aprovechar de nuestro poco amor hacia nosotros mismos. Berthe me ha encantado; la he cogido mucho cariño a lo largo de las páginas. Y creo que queda muy bien reflejada la personalidad tan tóxica y tan violenta de Bubu, su novio y su chulo, que la explota sexualmente porque es un vago y un parásito con cero ganas de trabajar y muchas ganas de hacerse rico. Lo recomiendo sin duda.