Este libro trata sobre la vida Sergio, un joven discapacitado confinado a su silla de ruedas, y sobre Ana María, su prima adoptada con la que comparte gran parte de su niñez.
Se tocan temas como la perseverancia, el valor de la familia, la amistad, la música.
Los personajes tienen cierta evolución a través de la historia, Sergio crece y poco a poco acepta los cambios en su familia y su vida. Ana María presenta un cambio mucho más marcado y se enfrenta a dilemas que surgen de una sociedad en exceso conservadora y llena de discriminación.
La autora hace muchísimas descripciones; de los paisajes, del aspecto de las personas, de pájaros, de los pueblos. Sin embargo, se queda corta ilustrando lo que sienten los personajes. Las muertes no reciben mucha atención, incluso cuando tienen muchísimo que ver con la historia.
En ocasiones, cuando la historia avanza, de pronto se encuentra atascada de nuevo en recuerdos del pasado que no aportan tanto al desarrollo de la historia.
Considero que el final es su punto más débil, no es creíble.
Es interesante cómo la novela retrata a la Costa Rica de principios del siglo 20, los hechos transcurren en localidades conocidas de la capital, en un espacio temporal cercano a sucesos históricos relevantes como el terremoto de Cartago en 1910 y la primera Guerra Mundial.