LUIS ALBERTO DE CUENCA nació en Madrid el 29 de diciembre de 1950. Es Profesor de Investigación del CSIC. Ha obtenido, entre otros, el Premio de la Crítica con La caja de plata (1985), el Nacional de Traducción con su versión del Cantar de Valtario (1987), el Premio de Literatura de la Comunidad de Madrid por la totalidad de su obra poética (2006) y el Premio «Julián Marías» de Investigación en Humanidades (2013). Ha publicado en la colección Visor Por fuertes y fronteras (1996), Sin miedo ni esperanza (2002), La vida en llamas (2006), El reino blanco (2010) y Los mundos y los días, recopilación de su poesía completa (4ª edición, 2012). Otros libros de versos suyos son Elsinore (1972), Scholia (1978), El otro sueño (1987), El hacha y la rosa (1993) o La mujer y el vampiro (2010). Ha reunido sus ensayos en títulos como El héroe y sus máscaras (1991), Etcétera (1993), Bazar (1995), Álbum de lecturas (1996), Señales de humo (1999), De Gilgamesh a Francisco Nieva (2005), Nombres propios (2011), Libros contra el aburrimiento (2011) o Palabras con alas (2012). Bloc de otoño recoge, repartidos en cinco epígrafes, ciento veintitrés poemas escritos entre 2013 y 2017. Se ofrece por orden cronológico, no temático, en la creencia de que es el curso de la vida lo que constituye el único argumento de un libro de poemas, lo que da sentido - o no - a lo escrito.
Luis Alberto de Cuenca Prado es un helenista, filólogo, poeta, traductor, ensayista, columnista, crítico y editor literario español. Licenciado y doctor en Filología Clásica por la Universidad Autónoma de Madrid.
Algunos poemas maravillosos que por sí solos valen su peso en oro.
La vigencia del visionario vate vigoriza la vergüenza del presente cuando escribe, en 2013 (en el poema que abre el libro):
(...) ha llegado ya a España con su séquito alérgico, intolerable para la salud, y los ojos me pican, y moqueo como un adolescente enamorado, y mi respiración sigue disminuyendo día a día, camino del estertor final, que es lo que suele pasar en estos casos.
Hay algo de diálogo. De amor idealizado. De amor consumado. De elegante murmullo debajo del árbol. De hojas de comics, de nombres de antaño, de sonata de otoño, de silencio sonoro, pues más que de pasión, habla de añoranza del cuerpo, joven y deseado, mientras la luz y la oscuridad yacen entre las sábanas.