These poems are raw and earthy and brilliant. These are not poems about pretty scenes or idealized abstractions. The author writes about the realities that he sees before him, it all of the grittiness and ugliness and horror and discomfort of Nicaragua during the Somoza dictatorship. This is revolutionary poetry, that speaks to suffering and aspiration, and that draws inspiration from heroes of past and present. Something rather - charming isn't the right word, but - every once in a while, the author will mention being attracted to a classmate, or studying, or doing homework, and then I remember that the author was killed when he was 20.
Estos poemas son puros, humildes, y brillantes. No tratan ni de bellazas fantásticas ni de abstraciones idealizadas, sino de las realidades del mundo exterior las que observa el autor, incluso toda manera de crudeza, fealdad, malestar, y horror que se encontraba en Nicaragua durante la dictadura somocista. Este es la nueva poesía revolucionaria, que habla de trabjao y sudor, de espereranza y desesperanza, la que se inspira por los héroes vivos y fallecidos. Algo - no empalagoso, sino humanizante - es que de vez en cuando el autor menciona que está enamorado de una compañera, o que está estudiando para sus clases, y me recuerdo que él fue asesinado cuando tenía apenas 20 años.
Nunca apareció su nombre en las tablas viejas del excusado escolar. Al abandonar definitivamente el aula nadie percibió su ausencia. Las sirenas del mundo guardaron silencio, jamás detectaron el incendio de su sangre. El grado de sus llamas se hacía cada vez más insoportable. Hasta que abrazó con el ruido de sus pasos la sombra de la montaña. Aquella tierra virgen le amamantó con su misterio cada brisa lavaba su ideal y lo dejaba como niña blanca desnuda, temblorosa, recién bañada. Todo mundo careció de oídos y el combate donde empezó a nacer no se logró escuchar.
EPITAFIO
Leonel Rugama gozó de la tierra prometida en el mes más crudo de la siembra sin más alternativa que la lucha, muy cerca de la muerte, pero no del final. Aquí yacen los restos mortales del que en vida buscó sin alivio una a una tu cara en todos los buses urbanos.
BIENAVENTURADOS LOS POBRES PORQUE DE ELLOS SERÁ LA LUNA. AHORA VAMOS A VIVIR COMO LOS SANTOS.