Curioso cuanto menos que el último volumen de la colección sea este, que abre con tres minihistorietas de humor autobiográficas y costumbristas que, eso sí, resultan entrañables. Las otras quizá no sean las más memorables del autor, pero sí que pueden servir un poco como puerta de entrada a su estilo. Por un lado, una de terror cósmico bastante gore; por otro, una que empieza como la chica de la curva pero que Junji lleva totalmente a su terreno; y 2 historias sobre obsesión que resultan tan trágicas como malsanas (quizá las más redondas, en particular la de la biblioteca).