Tiene un trasfondo bueno y una intención excelente, pero está escrito como si pretendiera que el lector (quizá porque se trata de “novela juvenil”) es imbécil. Solo así se explican muchos de los sinsentidos de la novela: ¿todo es atribuible a la magia? Por favor, que no es de género fantástico. El par de “sorpresas” finales se ven venir desde la página 1 y recurrir al “deus ex machina” debería estar prohibido. Tampoco me ha gustado que destile moralina de vez en cuando.