Infumable. No he sido capaz de pasar de las primeras 30 páginas, y ya me parecen muchas. Es repetitivo, no tiene calidad ninguna, ni emoción profunda, ni madurez. Son los poemas que puede escribir alguien de 10 años en su diario, incluidas las rimas cutres que se le escapan en mitad de cualquier prosa. No entiendo cómo ha podido vender tantos libros, voy a pensar que es por la portada y la maquetación en general, que es lo único bonito de este libro. Se queda en la cabeza, no llega al corazón ni por error, y eso no es poesía.