Cuando este libro salió, yo estaba trabajando como inspectora de desastre después del huracán María, y me estaba quedando en Mayagüez. Guié una hora hasta Ponce, donde quedaba la librería más cercana, para poderlo comprar. Luego viré. Fueron las dos horas mejor invertidas, porque este libro es una joya. Consta de 5 cuentos entrelazados de alguna manera, sobre personajes que habitan en Levittown, un barrio de Toa Baja que creo que, como Santurce, se ha ganado su propia mitología y el derecho de ser un municipio aparte, especialmente (precisamente) después del huracán María.
Cinco relatos breves y evocadores, entrelazados por la inmediata contemporaneidad de Levittown, agudizan los sentidos por sorpresa. Me encontré apreciando los minúsculos detalles de la materialidad y las reminiscencias, deleitándome de repente con una simple frase o dejándome llevar lentamente a ninguna parte en particular: “Olvídate".
La portada encapsula este libro como pocos que haya leído. Y qué título tan magnífico. Contemplarlo durante unos minutos.
Espero con ansias las futuras publicaciones del joven autor, dedicadas al casco urbano puertorriqueño como a cualquier otro tema. Gracias a una vida de observación en comunidad, entre sus páginas el amor, la violencia estructural, la inocencia, la modernidad decadente y la descarnada mortalidad destilan sin dificultad.
Me sentí cercana a casa, pude moverme con facilidad a través de los cuentos y los relatos lograron confortarme, más allá de lo que iban en realidad,sentí una agradable familiaridad. Es la primera vez que leo algo de Cezanne Cardona, pero feliz lo leería en otra oportunidad. Su narración no necesita adornos lingüísticos es sencilla pero fuerte y clara. De los cuentos me quedo con Sofá y Datsun,1982.
una lectura amena. bien similar a Mandamás en como la cotidianidad guía las historias. la última es bien dulce, me recordó a “El Jardín” de Luis Negrón en Mundo cruel.
Una persona que sabe lo mucho que disfruto un buen cuento, me recomendó leer Levittown mon amour, del profesor Cezanne Cardona. De primera intención parece un libro sencillo de apenas ochenta páginas; cinco cuentos de poca extensión que parecen crónicas. En un segundo plano puede ser una excelente máquina de tiempo que nos lleva al Levittown (o cualquier otro pueblo/barrio de PR) de los 80. Pero, para el que le guste analizar y profundizar, descubrirá un tercer plano en estos relatos escritos, literalmente, por un maestro del cuento, que domina la palabra y forja la letra hasta que la convierte en imágenes extraordinarias.
En estos cuentos entenderemos que nuestros padres eran solo niños en un país donde comprar un ataúd es saber lo que es no tener ni dónde caerse muerto. Un país donde cualquier barrio es un mueble y cada mueble un universo de seres que sus pasiones son el béisbol y el sube y baja de la vida conyugal, vidas llenas de mentiras que resultan ser ciertas, donde hay que pelearse por lo bueno de poder contentarse.
Los cuentos están llenos de imágenes fabulosas y frases memorables. El cuento Formas de beber, nos lleva desde lo trágico a lo lúdico; el agua que lo mismo es vida y muerte, el contrapunto, la gota que refresca y la profundidad que ahoga. Como a Gedeón, la forma de beber nos define el destino. En el cuento Datsun 1982, entenderemos por qué el NyQuil es Panacea que cura desde la tos hasta el maldeamores, en especial para el que no quiera llegar a una farmacia sin nombre. Y en Amarillo, descubriremos lo bien que se baila entre cenizas y orines, si se cuida dónde uno pisa.
En fin, el que ama leer cuentos y el arte de escribir, amará estos relatos bien pensados, con grades dosis de lo que está hecha la vida...
¿Por qué sigo tratando de leer sobre la vida en Puerto Rico? Es tan deprimente: la pobreza, ignorancia, violencia, insensatez. El alcoholismo. Las vidas tan vacías, sin rasgo de reflexión alguna. Pero coño, Cardona escribe bien. Pinta con pincel fino, imágenes visuales y emocionales detalladas. Cada cuento narrado en primera persona, de perpectiva (o con sujeto) de un u otro varón de edad media raspando fondo de su vida desperdiciada, pero contado con dura claridad, sin pena ni culpa ni siquiera reconocimiento de que pueda existir otra manera de vivir. Parte el alma.
Relatos breves cheveres y con buen ritmo. La lectura fue agradable, ligera y un toque de humor (a pesar del tema de desamparo). Me encantó la concreción de detalles que te hacen sentir en casa (PR): el aluminio con queso derretido de las empanadillas de pizza, las farmacias de comunidad, el sofá con protector de plástico, las peleas de pay per view, entre otros.
A través de sus cuentos el autor nos lleva a recoger Levittown - pero también quizá cualquier pueblo de PR- no tanto en lugar pero si en situaciones y emociones que encapsulan quizá la complejidad de la vida en la isla. El sacrificio que parece no dar resultados pero con un final inconcluso aún qué tal vez, aún pudiera pintar bien.
Nos cautivó (a mi esposo y a mí). Yo viví en Toa Baja y fue mágico poder imaginar a la perfección cada escena. Me encantó cómo aborda temas característicos de la familia puertorriqueña que no se hablan tanto. Cada frase, tan magistral.
Esta colección de cuentos sumamente respetada en los círculos literarios del caribe y lo encuentro parcialmente justificado. Siendo franco, no soy fan del estilo de escritura del autor, se siente estático, metódico y refinando, me recuerda a la arquitectura neoclásica informada por el periodo contemporáneo de la literatura. Este libro es un sube y baja, es jocoso como resultan ser todas las narrativas boricuas. En esos sube y bajas se afecta la consistencia entre los cuentos. Hay historias tremendas aun pienso en la pistola de agua y el guardia de seguridad y estar sentado en la cisterna de agua. Algunos cuentos resultan ser memorables y están acorde con la realidad en P.R. Una de las fortalezas de este libro es el uso de los lugares, el espacio como vehículo narrativo. No se si estoy parcializado porque he vivido momentos importantes en las vecindades de las localizaciones presentadas por Cardona. Usando el espacio para crear fotografías literarias. Un tema recurrente es el “Daddy Issue”. Se explora por medio de diferentes relaciones padre e hijo en diferentes épocas. Son situaciones arquetípicas casi folclóricas. El amor no correspondido, la creación del héroe cotidiano y los malos ratos en los que los niños tienen que ser los adultos. Esos escenarios son los que resonaron conmigo. /10
Cuentos Favoritos: “Una Escopeta Sobre la Hierba”, “Datson, 1982” y “Formas de Beber Agua”.
Me gusto, al principio pensaba que las historias eran capítulos así que me confundí un poco. Me gusta como te dejan en suspensa, quieres saber lo próximo pero no hay y te hockeas con el próximo cuento. Es muy puertorriqueño, podía visualizar perfectamente cada sitio que mencionaba. Me gusta como se conectan los cuentos, el lugar y los temas recurrentes, como el amor paternal. Mis favoritos fueron el primero y el último.
Los cuentos reflejan la vida de varios personajes masculinos, sus necesidades, anhelos, frustraciones y añoranzas. Me gustó bastante, aunque se queda uno queriendo saber cómo termina la historia de cada personaje.
un libro extraño. No sabía lo que me iba a encontrar, sí sabía que eran cuentos pero no de qué tipo. Ninguno me ha calado hondo, la mayoría los deja sin resolver: no sé si para que el lector se imagine un final o bien porque no sabía cómo terminar el cuento... No sé, no me han llegado...
Le doy 4.5 estrellas.🌟 Cuentos cortos que nos llevan a ver la vida puertorriqueña, con Levittown como elemento unificador. Lectura rápida y muy llevadera. Buenísimo.
"Levittown, mon amour" es un libro de cuentos cortos por Cezanne Cardona Morales que narra algunos sucesos a lo largo de la vida del autor en su ciudad natal, Toa Baja (municipio de Puerto Rico). Los cuentos tienen una familiaridad de la vida cotidiana en Puerto Rico; leerlo era como estar ahí en Levittown.
Aparte, la mayoría me dejó con el corazón en la mano, en especial, el primer cuento. No quería acabarme el libro; el autor hizo un buen trabajo en añadirle una chispa de fantasía y romance a sus historias. ⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Excelente redacción y muy buenos desenlaces. Me dejó con ganas de más.